Big Bang (Vacío) – Crítica

Publicado por el 5 julio, 2016

bigbangvaciosArtista: BIG BANG
Album: VACIO
Estilo: Grunge/Rock Alternativo
Sello: Autoeditado
Fecha: 11 de abril de 2016
Nota: 9/10

“Vacío” es el tercer trabajo del cuarteto de Barna BIG BANG, una formación que fusiona el mejor rock alternativo (con carácter) que se puede escuchar hoy día en este país. Una banda con una capacidad creativa más que ambiciosa, tal y como dejaba ver su debut de 2010 “Sin renuncia a la esperanza”. Desde entonces no han ido sino sorteando obstáculos hasta convertirse en todo un referente a nivel estatal.

Big Bang, conocido comúnmente como el modelo cosmológico predominante para los períodos conocidos más antiguos del universo y su posterior evolución a gran escala, es también de un acierto mayoritario para recoger la influencia y afluencia de ritmos, melodías y elaboraciones equilibradas que proponen nuestros amigos en su tercer lanzamiento,  un disco para nada “Vacío”, que tiene diversidad y una calidad musical de vértigo y donde se incluye variedad por encima de todo, además de un torbellino de ideas poco comunes no aptas para aquellos que se satisfacen únicamente con la normalidad del rock o del metal actual.

Así, a simple vista, puede resultar un trabajo complejo, pero si uno indaga con paciencia y tranquilidad, en seguida encontrará matices abiertos que como flores en plena primavera, abren sus pétalos desprendiendo todo tipo de aromas y sentidos. Es el caso de la propia introducción o pieza inicial “A contraluz”, ya por su simpleza a simple vista, podríamos deducir que se trata de un tema muy oscuro, si bien el punteo distorsionado del comienzo no es sino el contrapunto de esos rocosos y estrepitosos u elaborados riffs obra de Francisco Rubiales que a merced de su omnipresente chasquido guitarrero deja paso al emocionante y cambiante tono que nos trae Manuel Rubiales, que una vez más vuelve a ser el timón por el que circulan todas las piezas de esta cognitiva y deslumbrante obra.

bigbangbandaTodo un sello personal que recoge influencias de otras bandas nacionales como ESTIRPE por poner un ejemplo, sin embargo el azucarado bamboleo de majestuosidad y técnica engloba pocas diferencias y por tanto más semejanzas con estilos ya predefinidos como pueden ser el progresivo, el punk, el grunge, el funky o el Stoner.

La fuerza correosa de la batería de Siscu Carrasco y el bajo de Frederic A. Torres son el timón perfecto que necesitaba una obra de este calibre para moverse con tanta soltura. En “Vacío” aparecen llenos de frescura con ese bajo resultón y ese guitarreo picante, una emulsión de elementos que caen en seco cuando la voz de Manuel navega con su catamarán a merced de un requiebro suave, palpitando con su tono lento y ese amorío que expulsa de sus cuerdas vocales. Tremendo el estribillo, igual que tremendo es el arranque de “Respirar”, con un poder que deja sin habla cuando el genio matador de Manuel entra de sopetón, salpicando mala leche con un descontrol muy bien controlado y un endurecimiento del ritmo que luego respirará de forma más abierto con un solo desgarrador.

En el siguiente capítulo encontramos “Efímero” un corte que pese al sonido cóncavo de las seis cuerdas se envuelve en un manto agónico cuya línea de bajo, me ha hecho recordar momentos ilustres de bandas como KORN. “Danzarás” por el contrario es el albedrío triunfal del disco con una entrada colosal y un solo agitado (al finalizar) que no tiene desperdicio. “Al Partir” me ha enervado a los albores de lo extraño, difícil de rechazar y difícil de definir, su frondosidad ha supuesto un intercambio de sentimientos con otros albores de la escena funk. Maravillosa recreación, la dirección de cada instrumento, o el sonido tan directo que conforma cada autor no tiene techo.

Si hay que hablar de cambio, tenemos que hacer acopio de la leyenda que dicta “Cerrar un ciclo”, nuevamente nuestros amigos han vuelto a superarse dejando el listón muy alto. Pero no todo queda aquí, aun queda lo mejor, échenle un vistazo a “Bajo el sol” la antepenúltima pista que porta un aire grunge noventero (con gritos incluidos) que me ha recordado a bandas como SMASHING PUMPKINS. Delicatesen en vena, o “Sobrevive” cuyo aire jazzy del otro hemisferio con ese toque relajado en la voz de Manuel, os pondrá los pelos de punta. Es como estar relajado pero sin estarlo, la melodía sigue fluyendo y la fuerza no para de tararear un éxtasis cambiante. Un apunte, las líneas de bajo en este tema son espectaculares. Y para rematar “Donde”, un tema enérgico que incluye verdaderos retazos de épica como se puede ver en la parte del estribillo o los espasmos aireados de la voz de Manuel, que nuevamente vuelve a salirse con la suya, arriesgando y tirando del timón rumbo a buen puerto.

La vida da placeres, ciertos placeres de la vida, he aquí un placer que solo aquellos testaferros del género, sabréis degustar con sumo agrado. Un disco elaborado, intrigante, inquietante, abierto, poderoso, enérgico, recio, intenso, y lo mejor, instrumentalmente bello, lo que se dice una obra de arte.

Un disco que para mí personalmente se convierte en lo más destacado de este 2016. Además es un trabajo sumamente bello que requiere de cierta atención y de un gusto superior para encontrarle el fondo exquisito que alberga dentro de sí. Ya digo, no es un disco para todos los públicos, pero si te atreves con algo nuevo, te aseguro que no saldrás insatisfecho de este magno paseo.

Componentes:

Manuel Rubiales – Voces
Siscu Carrasco – Baterías
Frederic A. Torres – Bajos
Francisco Rubiales – Guitarras

Tracklist:

01. A contraluz
02. Vacío
03. Respirar
04. Efímero
05. Danzarás
06. Al partir
07. Cerrar un ciclo
08. Bajo el sol
09. Sobrevivir
10. Donde

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Autor: Francisco Román

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