Blackfield (IV) – Crítica

Publicado por el 26 agosto, 2013

blackfieldivArtista: BLACKFIELD
Álbum: IV
Estilo: Progressive Rock
Sello: Kscope Records
Fecha: 26 de Agosto de 2013
Nota: 8,5/10

Después de ese magnífico trabajo llamado “Welcome To My DNA”, BLACKFIELD regresan con su sucesor “IV”. Un Lp mucho más maduro y exquisito donde la influencia de Steven Wilson se ve plasmada en todo el conjunto, a pesar de que este ya no forma parte de la formación, tras su decisión de desvincularse del grupo para centrarse en su proyecto PORCUPINE TREE y su carrera en solitario.

La creación de BLACKFIELD tuvo lugar cuando el músico israelí Aviv Geffen y el británico Steven Wilson se conocieron fugazmente, a raíz de la petición de Geffen (fan absoluto de PORCUPINE TREE y Wilson) para que Wilson, tocara con su banda en Israel. A partir de aquí, empezó a unirlos una amistad que llevó a ambos músicos a grabar juntos.Originalmente planearon el lanzamiento de un EP en el año 2001, finalmente el álbum debut de la banda se plasmó en un LP que fue lanzado en Israel y Europa en el 2004 de título “Blackfield”, y en Estados Unidos en 2005. Ese mismo año, el baterista de la banda Gavin Harrison (también baterista de PORCUPINE TREE), deja la banda y es reemplazado por Tomer Zidkyahu.

Dicha carrera trasciende con el paso de los años y los lanzamientos de álbumes como “Blackfield II” en 2007 y “Welcome to my DNA” en 2011, siempre respetando ese sonido abstracto y luminiscente de sus canciones. Desde entonces, la carrera de estos dos grandes astros de la música, ha ido cogiendo forma y ganándose un hueco en la escena internacional del pop-rock progresivo y las nuevas tendencias musicales.

Sin embargo el multi-instrumentista y productor Steven Wilson como dije antes, se desvincula del proyecto, pero no totalmente, ya que aporta su granito de arena en la mezcla a este “IV”, contribuyendo paulatinamente al significado instrumental del álbum, aportando su guitarra en varios cortes y su característica voz en otros;  junto a la incursión de varias colaboraciones a destacar como la de los vocalistas Brett Anderson, Jonathan Donahue y Vincent Cavannagh.

Todo un plantel de lujo para un disco sobresaliente, donde el amigo Aviv Geffen, vuelve a impregnarse de toda la magia a lo largo de 11 cortes, con ese sentimiento abstracto, astral,  luminoso y en ocasiones psicodélico. Aunque Steven Wilson ya no aporte su granito de arena, la simple nostalgia que ha llevado a Aviv a superarse, hace que las composiciones beban de la grandeza dejada por el músico británico años atrás.

No hay más que ver el comienzo con el tema “Pills”, con ese aire progresivo, calmado y trascendental, en ocasiones recordando al espíritu de los primeros PINK FLOYD, con unas voces susurrantes cargadas de dramatismo, asemejándose sobre todo al pasado de la formación y dando un giro brusco pese a la mano de Wilson y la superación de Aviv en cada pasaje.

Uno se para a escuchar este disco, y si eres de ese tipo de gente que les gusta cerrar los ojos y dejarse llevar, descubrirás un mundo de sueños inexplorado antes. No hay más que ver la mano de “Springtime” con un toque más alegre, donde la sencillez abriga nuestros pasos con las cenefas de viento coloreando el resplandor de la mañana, una atracción delicada llevada por un ritmo de batería, efectivo. No menos atractiva es “XRay” con la participación de Vincent Cavannagh (ANATHEMA), plasmando su tenue voz a un cuadro ecléctico, un verdadero deleite para los oyentes que gustan de la fusión de estilos y de la experimentación como ocurre con “After the Rain”, donde la electrónica subraya unos esquemas exquisitos.

En “Sense of Insanity”, disfrutaremos de uno de los cortes más exquisitos del álbum, con ese aire pop trascendiendo a pesar de las influencias progresivas, por senderos donde nos encontraremos requiebros cercanos al mundo de THE BEATLES como se puede ver en las guitarras acústicas de dicha canción, o “Jupiter”, auna balada a piano, delicada, con un estribillo precioso y un letra que abrirá tus ojos de camino a casa, con el fondo de viento simplificando una mezcla, que a la par que sencilla, resulta endiabladamente asequible, atractiva y por qué no decirlo, adictiva.

Es muy difícil describir con palabras el sentimiento que desprende este tema, y el disco en su totalidad, por ello animo a cada oyente a disfrutar en silencio de la música como mejor les parezca, de forma relajada o simplemente, apreciando cada pasaje y cada melodía de cada canción; no obstante tengo que admitir que el disco en su totalidad me ha parecido una obra de arte; pero hay temas como el antes mencionado, “Springtime” o la delicada “The Only Fol Is Me” (con Jonathan Donahue – Mercury Rev) de apenas dos minutos de duración; donde un leve susurro y un asentamiento de cuerda, bastan para emocionarte y dejar que tu mente eche a volar.

No obstante; “Lost Souls” y “Firefly” (con la participación de Brett Anderson – SUEDE) y sus claras influencias a lo U2, son de obligada escucha para entender el significado de este sutil trabajo. Por otra parte, “Kissed By the Devil” enciende la mecha con algo de carácter y un desgarro emocional más enérgico, junto a “Faking” otra muestra de esta reconocible propuesta, que vuelve a lo más alto con la sencillez y la emoción, con los segmentos que lleva usando BLACKFIELD este tiempo de atrás.

El hecho de que Steven Wilson ya no esté como compositor, no significa que el grupo haya bajado la calidad de su música, ya que al haber nuevos puntos de innovación, la propuesta de estos chicos, sigue dando que hablar trayendo consigo la novedad en portada.

Componentes:

Aviv Geffen – Voz, Guitarra
Eran Mittelman – Piano, Teclado
Seffy Efrati – Bajo
Tomer Zidkyahu – Batería

Han Participado:

Steven Wilson – Voz, Guitarras
Vincent Cavannagh – Voz
Brett Anderson – Voz
Jonathan Donahue – Voz

Tracklist:

01. Pills
02. Springtime
03. XRay (featuring Vincent Cavanagh – Anathema)
04. Sense of Insanity
05. Firefly (featuring Brett Anderson – Suede)
06. The Only Fool is Me (featuring Jonathan Donahue – Mercury Rev)
07. Jupiter
08. Kissed by the Devil
09. Lost Souls
10. Faking
11. After the Rain

WEB

Autor: Francisco J. Román

2 Comentarios

  1. Agreste

    30 agosto, 2013 at 9:55

    Ah, menudo disco.
    A ver, yo soy muy fan de Blackfield. Miento, soy muy fan de todo lo que huela a Wilson.
    Mi miedo a que el disco, al no tener tanta presencia en composición y ejecución del británico, bajara el nivel no creo que fuera infundado. Escuche Pills, y bueno, me gustó, pero no me shockeó.
    Luego llegó Jupiter, y enamoramiento total. Que temazo.
    Y ya con mi disco físico en casa, no dejo de escucharlo. Me encanta.
    Algún tema me gusta menos, pero puñetas, “Xray” (mi banda favorita es Anathema) me tiene tonto, “Sense of insanity” es exquisita, “Kissed by the devil” cada vez me gusta más. y “Lost Souls” ha pasado de secundaria a protagonista tras sucesivas escuchas del disco.
    Un disco mas variado que los dos primeros, a lo que ayuda obviamente la variedad de cantantes. No hecho de menos a Wilson, porque como dices su esencia está ahí, y es que el señor Geffen se ha marcado un discazo.

  2. chechare

    30 agosto, 2013 at 14:09

    seguramente una JOYA….a ver si le echo una escucha

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