Brothers Till We Die (We Will Never Grow Up) – Crítica

Publicado por el 27 mayo, 2015

brotherstillwedieArtista: BROTHERS TILL WE DIE
Álbum: WE WILL NEVER GROW UP
Estilo: Hardcore/Metalcore
Sello: Autoeditado
Fecha: 22 de diciembre de 2014
Nota: 8,5/10

De las bandas participantes en el Julianes Fest 2, BROTHERS TILL WE DIE quizás sea una de las formaciones que tiene uno de los géneros más americanizados por así decirlo. A pesar de su procedencia, muchos ni siquiera sabréis de su existencia, pero para eso estamos hoy aquí para descubriros a este pepinazo de grupo. Ellos son de Madrid, y en su primer lanzamiento han conseguido lo que muy pocos, estar en el cartel del Resurrecion Fest 2015.

Desde su Ep “Ars Longa Vita Brevis” hasta este álbum “We Will Never Grow Up” que os presentamos a continuación, la banda ha dado un paso de gigante. El nivel técnico de las canciones varía mucho de un trabajo a otro, sobre todo la limpieza compositiva de instrumentos o la producción. Una producción que ya de por sí resalta la grandeza del álbum, realizada por Erik Monsonis, con una grabación, mezclas y masterización previas realizadas entre agosto y octubre de 2014 en los Goldfish Studios de Madrid.

Entre los estilos que albergan los madrileños en sus canciones, hay muchas partes del Groove, Hardcore y Metalcore. Pero generalmente, el Hardcore es lo que más sobresale. Lo que más destaco de este disco es la cantidad de breakdowns que incluye cada uno de los temas, algo que los hace más apetecibles para según qué oídos. No todo el mundo está preparado para este tipo de bandas, muchos reniegan del género que aquí os presentamos. Pero no estáis obligados a escucharlos, aquellos a los que os guste dicha propuesta, os vais a encontrar con una maquinaría bien engrasada, puro Hardcore machacón y potente donde los rasgueos de las seis cuerdas se tornan constantes en cada una de las pistas, véase la propia “Backstabbers” con sus paradas intermedias y los agonizantes griteríos de Felipe Alemán, que parece una garrapata por la forma que tiene de adherirse al ritmo sin despegarse ni un instante de la labor tan depurada de las guitarras de Mario Vian y Edu Barber.

brotherstillweLos riffs cenagosos (que tanto se respiran) se hacen visibles en diversos temas, un ejemplo lo tenemos en el primer track “Unstoppable” que aunque tiene un inicio con cierto encanto, su atisbo de ingenio se va repitiendo conforme uno avanza durante la canción. Todo un conjunto electrizante donde se mezcla la poderosa base rítmica llevada por Pablo Martín a la batería y Riccardo Calabrò al bajo, junto a esa pared de punteos y amalgamas que si uno las analiza desde otro ángulo, resultarían extrañas de ver en una banda de estas características. Pero no todo es agresividad, potencia o fuerza, la melodía cobra un papel importante en el disco, no hay más que ver cortes como “Castor Pollux” con la segunda mitad desbordante, pero no todo queda aquí pese al esfuerzo por degollarte vivo con la hondonada “Real Eyes Realize Real Lies” que en ocasiones navega en pos de un género como el Djent, otras piezas como “We Will Never Grow Up” hacen lo propio acudiendo a las armonías abiertas para no terminar asfixiándote con tanta mala leche como la de su inicio.

La redundante “Tony Montana” es un verdadero temazo, una pieza lenta (agonizante, decadente) repleta de subidas y bajadas, un corte trascendental con un entrante sumamente apagado, llamémosle oscuro. Ahora, no me diréis que la labor del propio Felipe no es para quitarse el sombrero, que manera de rajar y de sembrar el miedo con su voz. “2 MD” que cuenta con la colaboración de Guille de This Thing Called Life es puro nervio, y de “But the princess is in another castle” tampoco hablo,  que de buenas a primeras bombea con fuerza y de repente se detiene metiendo punteos que hacen más ortodoxa una escucha que en un primer momento parecía todo lo contrario. Por ello digo, que a veces las apariencias engañan; eso sí la colaboración de Alfonso de Fear My Intentions parece emular al mismísimo 666 saliendo de las profundidades. Que forma de doblar la voz y de cercenar las cuerdas vocales hasta el punto de dejarse la piel, increíble.

Por consiguiente, si queréis estopa de la buena, echad un vistazo al corte que da título al álbum, “We Will Never Grow Up”, un corte que parece simple y que sin ton ni son muestra sus verdaderas armas. Como dije anteriormente, la segunda mitad está repleta de elementos armónicos, no tanto la primera que está cargada de segmentos compactos, breakdowns por doquier y partes aceleradas para el deleite de unos pocos. Por último llega el bonus track “No passion, No Compromise”, sin compromiso no hay pasión. La pasión que viven estos tipos se vive en cada melodía y en cada ritmo como si no hubiera un mañana. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

BROTHERS TILL WE DIE tapan bocas en su primer machetazo, un plato estremecedor que esperemos tenga continuación más pronto que tarde. Si disfrutáis con la música bien hecha, da igual el estilo o la forma, “We Will Never Grow Up” es vuestro disco a seguir. No importa el género que practiquen, sino el sentimiento que transmiten. Si lográis llegar al final de una sola pieza, habréis triunfado. ¡Discazo!

Componentes:

Mario Vian – Guitarra
Edu Barber – Guitarra
Riccardo Calabrò – Bajo
Felipe Alemán – Voces
Pablo Martín – Batería

Tracklist:

Unstoppable
Backstabbers
Lionheart
Tony Montana
Castor. Pollux
Real Eyes Realize Real Lies
2md
…But The Princess Is In Another Castle
We Will Never Grow Up
No Passion, No Compromise (bonus track)

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Autor: Francisco Román

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