Cannibal Corpse (A Skeletal Domain) – Crítica

Publicado por el 29 abril, 2015

cannibalcorpse-askeletaldomainArtista: CANNIBAL CORPSE
Álbum: A SKELETAL DOMAIN
Estilo: Death Metal
Sello: Metal Blade Records
Fecha: 16 de septiembre de 2014
Nota: 8,5/10

Hay quienes todavía reniegan de las capacidades técnicas de CANNIBAL CORPSE para mantenerse en la escena, y el caso es que los de Florida han demostrado estar más hábiles y fuertes que nunca, al menos el ligero cambio que se aprecia musicalmente con respecto a su antecesor, es más “accesible” debido a que la banda ha variado la intensidad de sus composiciones, liberando un riffeo dominante en cada una de sus nuevas piezas. El caso es que las distorsiones son más prominentes que antaño, las canciones no suenan tan repetitivas como en “Torture” o material más antiguo, y el enfoque sólido que se les ha dado, acrecienta el golpe virtuoso que recae sobre las mismas. En términos de riffs, la densidad es más aplastante, no puedo hablar de sobresaliente, pero si es cierto que la mezcla de ritmos, bombeos y riffs hace que el disco se disfrute casi sin pensarlo.

En cuanto al estampado de la portada, libreto y tal, mentiría si dijera que es lo mejor que han sacado. En este caso, decepción es la palabra que mejor encuadra dicho aspecto. Deberían trabajar más en ese tema, no estoy pidiendo una tapa del estilo “Tomb of the Mutilated” o “Butchered at Birth” pero lo cierto es que el nuevo diseño queda muy lejos en cuanto a calidad, de su obra anterior, que ni de lejos era la mejor; sin embargo la fuerza que desprendía “Torture” visualmente hablando, es más rocambolesca que esta sacudida de esqueletos engullidos por las fauces de la tierra.

Si hablamos de gruñidos y desgañitos vocales, Corprsegrinder no suena nada mal, tampoco suena diferente a lo que ya hemos escuchado de él en el pasado, y la garganta del maestro se alimenta francamente bien con cada rasgueo que desuellan Rob Barrett y Pat O’Brien con sus guitarras, véase la circuncisión aplastante de piezas como “Headlong Into Carnage” donde el bajo dibuja un trasfondo ortopédico, o “Vector Of Cruelty” uno de esos temazos que o te sale una vez en la vida o no te sale nunca. Dos piezas tan diferentes entre sí, como trepidantes.

cannibalcorpsebandaLa primera va a piñón desde el principio y los riffs desuellan, resonando con una intensidad rallante, pero no es hasta el minuto 1.24 cuando el grito de Corpsegrinder azota un fondo de ultratumba hasta poner los pelos de punta, posteriormente el ritmo cesa y los riffs zigzaguean preparando su base para el solo tan a dúo que se marcan ambos guitarristas, sellando un éxtasis marcado por la periferia de Paul Mazurkiewicz y la ambrosía de Alex Webster degollando cada ritmo y compás de forma colosal. En cuanto “Vector of Cruelty” es una joya descuartizarla en pro de lo que viene después, su primera escucha es un disfrute, a posteriori veréis un toque fantasmagórico, su ritmo decadente con esos burbujeos de bajo enroscados en los riffs lúgubres son el elixir definitivo del álbum. Tema lento y muy pesado, semi-rápido con unos cambios de tempo sin desperdicio; para más inri los sablazos de batería y la instrumentación tan hábil de fondo te va degollando poco a poco conforme las rimas de Corpsegrinder y su estribillo se te meten en el coco hasta explosionar con una decadencia sonora maravillosa.

Los inicios de CANNIBAL CORPSE fueron muy diferentes a la banda que todos conocemos actualmente, y muchos aún recordamos la época en la que Chris Barnes estuvo en la formación, es más, yo personalmente no olvido joyas como “Tomb of the Mutilated” y a Chris con su peculiar forma de cantar, todavía me acuerdo de aquella época como si fuera ayer. Aquel trabajo me marcó y desde entonces, en la nueva etapa con Corpsegrinder pocos trabajos me han entusiasmado tanto como el que nos ocupa. Pero, mentiría si dijera que los nuevos CANNIBAL CORPSE no me agradan, especialmente este álbum (a pesar de esa portada tan fea) creo que es uno de los más agresivos, plácidos, completos y aplastantes que han editado en los últimos años. Hay más variedad y eso gusta, a parte algunas de las piezas tienen un toque más thrasher que hace que el disco se disfrute de forma diferente. No faltan esos temas punzantes que te acuchillan desde el primer segundo, ejemplo de “Sadistic Embodiment” con un nervio matador inconfundible, y “High Velocity Impact Spatter” donde la velocidad resalta a la vista, sin embargo esta tarda un poco más en arrancar. “Kill or Become” es probablemente la mejor canción que han escrito desde su séptima obra “Bloodthirst”. Es difícil deshacerse en elogios con dicho track, un corte asesino que te atrapa desde el primer minuto y que no te suelta. Me pasó algo parecido con “Pit of Zombies” en su momento y ahora la historia vuelve a repetirse.

Lo bueno del disco es que hay tralla para dar y regalar, y los que aprecian este regalo, van a disfrutar de lo lindo, aparte la mercancía que trae CANNIBAL CORPSE en la segunda parte del disco, elogia el buen momento por el que está pasando la banda actualmente. Un ejemplo de calidad y tralla lo tenemos en “The Murderers Pact” con un fondo abominable, “Funeral Cremation” haciendo honor al título y usando unos riffs Doomy catatónicos, temazo en toda regla cuyos riffs preceden la llegada de otro pepinazo de nombre “Icepick Lobotomy” donde demuestran la técnica tan absorbente que recorre los dedos de Rob Barrett y Pat O’Brien, con un doble bombo de la ostia y una velocidad aplastante. Los cambios de tempo y esas persistentes persianas de riffs están a la orden del día. El disco se despide con tres joyitas para la posteridad, “Bloodstained Cement”, “Asphyxiate To Resuscitate” y, “Hollowed Bodies” posiblemente uno de los temas más salvajes y crueles del compacto.

El disco es una bomba en estado puro, sin desperdicio, cada aspecto ya sea musical o lírico resalta su grandeza. Otro de los aspectos reseñables o más bien destacables es la producción, la limpieza global del álbum se la debemos a Mark Lewis, que ha realizado un trabajo impecable, dando cabida a cada instrumento como debe ser. Las baterías suenan de la leche, la base rítmica es brutal, y los riffs sacuden tu cráneo como nunca.

Finalizando, un disco que no puede faltar en vuestra estantería, sobre todo si sois hábiles seguidores de los norteamericanos. Muy Recomendado!!

Componentes:

Alex Webster – Bajo
Paul Mazurkiewicz – Batería
Rob Barrett – Guitarra
George “Corpsegrinder” Fisher – Voces
Pat O’Brien – Guitarra

Tracklist:

01.High Velocity Impact Spatter
02.Sadistic Embodiment
03.Kill or Become
04.A Skeletal Domain
05.Headlong into Carnage
06.The Murderer’s Pact
07.Funeral Cremation
08.Icepick Lobotomy
09.Vector of Cruelty
10.Bloodstained Cement
11.Asphyxiate to Resuscitate
12.Hollowed Bodies

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Autor: Francisco Román

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