Crónica de Amon Amarth – Barcelona: Espectacular puesta en escena con un sonido imperioso.

Publicado por el 18 febrero, 2015

amonamarth-razzmatazzCrónica: Betrayer
Fotos: Rocknrock
Notas: 10/10
Fecha del concierto: 07 de febrero de 2015

Hay veladas en las que uno ya presiente que la cosa va a salir bien. Mientras intentaba buscar parking en los alrededores de la sala Razzmatazz (ardua tarea), veo una llamativa cola en Razzmatazz 1, llena de heavys melenudos y guapas metalheads, lo cual me hace suponer que el show ha cambiado su ubicación inicial de Razzmatazz 2, buena y lógica noticia. El caché y fama de los vikingos AMON AMARTH ha subido como la espuma en estos últimos años, y viendo los teloneros que les acompañaban, no es de extrañar que la organización viese que la hermana menor se les iba a quedar pequeña para tal evento. Y así fue como, la medio llena sala para los primeros teloneros Savage Messiah, acabó en lleno prácticamente absoluto para los Amon Amarth.

Se palpaba en el ambiente, unos padres preocupados que acompañaban a una joven adolescente hasta la entrada (con su respectiva cara de ilusión e independencia a la vez), un metalhead buscando parking con “Into the Lungs of Hell” de Megadeth sonando a todo trapo en su coche, una cola considerable… Noche de sábado festiva sin duda, un clima bastante agradecido en proporción al frío que había estado asolando Cataluña estos últimos días, y tres bandas que configuraban un cartel la mar de equilibrado y atractivo.

0002-Huntress02Los primeros en saltar al ruedo fueron los ingleses Savage Messiah, con su enfurecido Thrash/Power de “calité”. El reproche por mi parte venía incluso de antes de verlos en directo, sus discos, aunque de una calidad remarcable, siempre han recibido la crítica de “refrito” por parte de un servidor. Mete en una batidora un poquito de Testament, otro poco de Megadeth, una pizca de Metallica, aromas de Iron Maiden y cuécelo a lo Primal Fear, ahí lo llevas. Pero si para algo sirve ver a una banda en directo es para callar bocas o aumentar críticas, y os aseguro que estos animales me cerraron el pico con un guantazo de mano abierta. Tremenda la exhibición que dieron estos tipos, atronando desde el minuto uno, descargando su enfurecido Thrash sin un ápice de compasión. Con un Dave Silver sublime en las voces, capaz de tocar como una bestia parda y cantar a la vez como si tal cosa, y teniendo en cuenta lo “alto” que sube este vocalista, es digno de admirar.

A la banda le bastaron un par de temas para meterse al público en el bolsillo, y pese a ser una formación que arranca su carrera en 2007, los tíos tocaron como si llevaran veinte años sobre las tablas. Con mucha furia y energía, con todos los componentes muy activos en cuanto a movimientos0001-Huntress01 y feeling con el público se refiere, y encima para acabar de rematar, con un sonidazo acojonante. Y aquí os hago un punto y aparte porque bien lo merece.

Llevo muchos años asistiendo a shows, y si algo tengo que recriminar en multitud de ocasiones, es el sonido paupérrimo que se les otorga a los teloneros en detrimento de la consecuente potencia y nitidez brutal de los cabezas de cartel. Pues bien, en esta ocasión la cosa no fue así. La Razzmatazz atronó desde los primeros teloneros, SAVAGE MESSIAH gozó de un sonido poderoso y a la vez nítido, necesario para disfrutar de los fantásticos solos de Joff Bailey, y el gran nivel instrumental del resto de componentes, y como no del vozarrón de Dave Silver, que compaginaba su voz rasgada con sus peculiares agudos con insultante solvencia. Esto ayudó y mucho a que de buenas a primeras el público ya se pusiera como una moto, y no hubo ni una sola alma en toda la sala que no ovacionara a los Savage Messiah al término de su actuación, pese a los míseros seis temas que les dio tiempo a descargar.

Y si el sonido para los Savage había sido de diez, que menos que continuar con el buen hacer para los americanos Huntress. Aunque la verdad, en la descarga de los estadounidenses lo más llamativo no fue precisamente su sonido, si no la espectacular puesta en escena de la guapísima Jill Janus. Algo escéptico y frío se mostró el respetable con el arranque de Huntress, pero a medida que fue avanzando el concierto el público acabó comiendo de su mano. En parte el lógico y en parte arcaico, cuando un metalhead ve a una guapa vocalista como frontman se disparan las alarmas automáticamente. “Oye, estás muy buena y tal, pero si quieres convencerme te lo vas a tener que currar, no me basta con tu cara bonita”. Y precisamente eso es lo que hizo Jill desde el primer minuto, lejos de basar su peculiar performance en su belleza, se mostró agresiva, luchadora, humilde y comunicativa desde el primer minuto. Berreando como una posesa, con un timbre que reventó más de un tímpano, y con un shriek semi blacker que dejaba en calzoncillos a Dani Filth. La rubia no paró de moverse arriba y abajo, exhibiendo siempre una bella sonrisa, y consiguiendo un efecto visual muy impactante cada vez que asomaba su rostro al ventilador del suelo, que a su vez levantaba su cabellera creando una estampa tan preciosa como poderosa.

Destacable también el momento cómico del show cada vez que Jill recurría al guitarrista Black Meal para que tradujese sus palabras al castellano. La peña se rindió al buen rollo que intentaban transmitir los americanos, y sobre todo a la humildad que demostraron en todo momento. Quizás su música no es la mejor de todos los tiempos, pero sin duda son de aquellas bandas que te hacen pasar un buen rato en directo, y con actuaciones como esta, seguro que ganaron un buen puñado de fans más.

0001-AmonAmarth01Y como el que no quiere la cosa llegamos a la principal razón que reunía a un montón de cimerios allí, una sala poblada de camisetas fantasiosas y abruptas barbas que esperaba con ansias la descarga de AMON AMARTH. Curioso si más no, y no sé hasta qué punto intencionado, su inicio. Llevaba rato sonando temas del “Killers” de IRON MAIDEN en los cambios entre bandas, y justo antes de la aparición de los suecos, sonaba la enorme “Run to the Hills”, vitoreada por el respetable como si Harris y compañía estuvieran sobre el escenario, mientras Johan Hegg asomaba su alentador puño detrás de los biombos. Acto y seguido intro de rigor y a darle con “Father of the Wolf”, que quizás no es el tema más adecuado para arrancar un show, pero la peña estaba tan caliente que se desfasó como si de un “Pleasure to Kill” se tratara.

0003-AmonAmarth03No haré más manifiestos sobre el set list elegido por AMON AMARTH, muchos son los que critican su elección de temas, pues hay cortes que  por momentos adolecen de cierta lentitud o parsimonia para ser interpretados en directo, pero es que nunca llueve a gusto de todos. Está claro que no mueven igual al respetable temas como “Asator”, “Deceiver of the Gods”, o “War of the Gods”, que un “Varyags of Miklagaard” o la pesada “The Last Stand of Frej”, pero creo que en global los suecos ofrecen un set list bastante equilibrado y que repasa bastante bien toda su trayectoria. ¿Previsible? Puede que sí, pero no flaquea en ningún momento. Que a muchos nos hubiese gustado escuchar la cañera “Destroyer of the Universe” o la mega épica “Tattered Banners and Bloody Flags” es de cajón, pero a conformarse tocan.

Por lo demás la banda mostró una solvencia tremenda, el sonido siguió una línea maravillosa, completando una de las mejores veladas a nivel sonoro (a nivel global) que recuerdo en la Razzmatazz 1. Ningún fallo, el volumen alto pero sin distorsionar y una nitidez digna de admirar. Por parte de los Amarth el principal bastión fue como no el grandote Johan Hegg, que se mostrómuy comunicativo durante todo el show, regalando incluso las pocas palabras en castellano que estaban a su alcance. El tipo tiene carisma para aburrir, y es solo verlo con sus emboscadas barbas y su cuerno de la abundancia para que te caiga bien al momento. Además como vocalista no tiene ninguna tara, su registro es limitado, pero su ejecución del growl es intachable.

0006-AmonAmarth06El público, como no, estuvo a la altura, y mágico fue el instante en que Johan pidió que el habitual “oé, oéoéoe, oé, oé”, acabase con un “Amon Amarth”. La peña se volcó, y el gigantón disfrutó de lo lindo. Se sucedieron los moshpits aunque hubo que serenar un poco las aguas, gran parte del círculo estaba formado por jóvenes metalheads algo inexpertos que piensan que un mosh se basa en partirle al cara al otro, y no en desfasarse empujándose de buen rollo, pero a medida que fue avanzando el evento las cosas se fueron poniendo en su sitio, y después de algún que otro codazo malintencionado la gente fue entrando en razón.

El resumen general sería el de un show muy intenso y equilibrado, donde los teloneros, lejos de actuar como simple comparsa, aportaron mucho, con lo cual el conjunto se vio muy beneficiado. En ocasiones uno se cansa de tener que comerse morralla antes del cabeza de cartel y ver que solo has pagado por la banda principal. Amon Amarth infalibles como era de esperar, Huntress a la altura, demostrando que pueden llegar a ser una gran banda, y como sorpresa de la noche Savage Messiah, una banda que a poco que sepa desprenderse de sus influencias y consiga forjar una identidad propia, puede dar mucho que hablar.

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