Crónica Resurrection Fest 2014, Sábado 2 de Agosto, Viveiro.

Publicado por el 26 septiembre, 2014

Crónica: angSM
Fotos: angSM

Sábado 2 de Agosto

Como un zombie camino hacia la ventana de la habitación y tras descorrer las cortinas veo caer el diluvio universal. Una tormenta de verano en toda regla. Algo me dice que la última jornada del RESU estará pasada por agua y las previsiones del 70 % de lluvia acaban por confirmar los malos presagios. Rezaremos pues, las pocas oraciones cristianas que nos han enseñado.

Una creciente preocupación nos invade el cuerpo a lo largo de la mañana. Me imagino a la gente levantándose en el Resucamp, achicando agua de sus tiendas como parte del desayuno. Hacia el medio día la cosa mejora, sobre todo después de comer, y tal premio nos cae tan inesperado que la euforia por el Metal y el Hardcore empieza a corroer nuestras entrañas, sensación que nos hace salir a galope tendido para estar allí a la hora en la que HAMLET iniciaran su show.

La lluvia dio una tregua durante gran parte de la tarde y al menos pudimos ver unos cuantos shows antes de que todo aquello quedase anegado. Los primeros en caer fueron los madrileños Hamlet que a una hora tan temprana como las cuatro de la tarde, dieron un show brutísimo dónde hicieron notar que hoy sí, el escenario principal sonaba como agua caída del cielo… – perdón, es una broma – . Molly, Tárrega y compañía no se anduvieron con titubeos y bajo una tormenta de decibelios fueron despachando algunas de sus canciones más populares (Egoismo, Habitación 106, Muerdesela, J.F, Irracional...). Se marcaron una enérgica actuación que contó con la complicidad del público, sobre todo en ese momento Wall of Death, que creo no mentir, si digo que fue uno de los momentazos del festival con Molly metido de por medio.

Con el buen sabor de boca que nos dejó HAMLET, dirigimos nuestros pasos al aclamado Ritual Stage dónde los thrashers HAVOK se preparaban para levantar un poco de polvo, algo que no les costó conseguir desde que arrancaron con Covering Fire. Contaron con un público ávido de Thrash Metal de este que se hace llamar de la vieja escuela aunque sea realmente de la nueva. Aunque reconozco que temas como I Am The State o Time Is Up son capaces de hacer sonreír hasta al más serio de los amantes de este estilo – así es mi caso – , tampoco puedo decir que HAVOK me impresionaran más de lo que lo hicieron ANGELUS APATRIDA el día anterior. Ambas bandas comparten un estilo bastante similar, mucha influencia de los primeros MEGADETH, mucha presencia de bajo y voces tirando a heavymetaleras en muchos momentos. Nos hicieron corear el estribillo de Point Of  No Return a pleno pulmón. Quizás les falte algo de carisma pero estos cabroncetes saben lo que se hacen. Que aprovechen la gallina de los huevos de oro del revival Thrash porque como todo el mundo sabe está a las puertas del agotamiento.

A la altura del Chaos Stage ya vemos a un nutrido número de personas pasándoselo gaita con los canadienses THE REAL MCKENZIES. Puro macarrismo travestido de Folk  en lo que fue una fiesta total. Me gustaron tanto que me propuse darle un repaso a la discografía de esta interesante banda y la verdad es que mientras escribo estas líneas  y escuchando el LP Westwinds es imposible que a uno que es natural de Galicia no le salga ese algo celta que bulle entre nuestras venas. Grandes personajes estos The Real Mackenzies, empezando por su vocalista Paul McKenkie y sus carismáticas gafas de color naranjo hasta el bajista “Little” Raposo, nombre ideal para un tío tan macarra y cuyo apellido en gallego significa “zorro”. Fiesta total en la que nos dejaron temas enérgicos tales como I Do What I Want, 10.000 Shots, 13 o Bugger Off dónde el Punk es, por otro lado, el gran protagonista.

Apenas unos veinte minutos de receso es lo que nos separaría de las faldas canadienses de The Real McKenzies con la de los belgas ABORTED quienes fueron anunciados en las últimas semanas tras la cancelación de PYREXIA.

Como pasó el día anterior con SUFFOCATION, en cuanto ABORTED salieron a la palestra con la ya clásica Meticolous Invagination aquello se convirtió en un alegato al mosh pit y al desquicie masivo. Hasta los que nos encontrábamos en el foso de fotógrafos intentando retratar el momento, sucumbimos a los movimientos espasmódicos de cuello mientras al otro lado de la valla se desataba la tercera guerra mundial. El bombástico Goregrind de Parasitic Flesh Resection fue pulso para los técnicos de sonido que por momentos veían que aquello se les podía ir de las manos.

El telón de fondo del último álbum de la banda, Necrotic Manifesto, le dio un toque distintivo al Ritual Stage y la verdad es que se agradeció el detalle. De este disco no tardaron en descargar algún corte caso de Coffin Upon Coffin tocada  a la velocidad del rayo y poniendo al límite las capacidades técnicas de los belgas que ya a esas alturas nos habían mostrado que son unos animales sin escrúpulos. También de última hornada descargaron una abrumadora y pesadísima Expurgation Euphoria, aunque uno de los mayores pepinazos se lo marcaron con Origin Of Disiase del aclamado Global Flatline. Ya a estas alturas el Ritual era una caldera de gente  gritando proclamas victoriosas sobre el Death Metal y sus virtudes técnicas, un estado de ánimo que no cesaría hasta que la banda cerró puertas con The Saw and the Carnage Done, todo un clásico de su repertorio.

Apenas veinte minutos de respiro y ya estamos de nuevo preparados para otro show y este sí que era serio de verdad. Los franceses GOJIRA venían al Resu con la marca de banda grande y creo que defraudaron a pocos, Para mi, de todos los conciertos que presencié, fue sin duda alguna el mejor de todos ellos, equiparable al que dieron SLAYER un año antes en estas mismas tablas. Una hora, la de media tarde, ideal para este concierto, equilibrado en cuanto a metal extremo y ramalazos más progresivos, para disfrutar tranquila y exquisitamente. El sonido pulcro y una recreación prácticamente perfecta de lo que hemos oído en los trabajos de estudio se hizo notar desde una Explosia que nos dejó boquiabiertos. Ahí teníamos a Joe Duplantier con su pose típica encorvada y con sus caras feas haciendo gala de una voz en estado de gracia. El batería Mario Duplantier abochornando a todos aquellos que quieren dedicarse a romper parches y en general, una banda compenetrada y en el que la más sutil de las notas de bajo es sumamente importante en el global. The Axe, de sonidos más ásperos que la primera, fue otra de las muestras de su último trabajo,  L´Enfant Sauvage, del cual también tocaron el tema título algo más adelante.

Los ánimos se caldearon con los riffs pesados y metálicos de Backbones, un corte que nos zarandeó por distintas latitudes del metal extremo. Seguirían los franceses dado caña al From Sirius to Mars con otros cortes de sofocante metal técnico con The Heviest Matter Of The Universe y una Flying Wales en la que pudimos ser testigos de las buenas artes del bajista Jean Michel Labadie en lo que fue uno de los temas más progresivos del set. Llegados a este punto más de la mitad de la arena lucense ya se encontraba rendida a los pies de la bestia. La aniquilación total se la reservaron con tres misiles como son la densa Toxic Garbage Island, con un Mario Duplantier espectacular, una esperadísima Oroborus y la tétrica Vacuity. Un show totalmente delirante.

Nubes negras se podían vislumbrar no demasiado lejos del recinto. Lo primero que pienso ante la inminente borrachera de agua es que, al menos, pude ver a unos  GOJIRA espectaculares. En el Ritual, la opaca luz apenas nos hizo percibir que los alemanes CALIBAN estaban dando muestras de su influyente Metalcore.

Anteriormente pude ver a esta banda en varias ocasiones, cuando el Metalcore americano y británico todavía no era muy conocido y bandas germanas como CALIBAN, MOROON o HEAVEN SHALL BURN rompían la pana. Reconozco que les he perdido la pista desde 2009 y los CALIBAN que me he encontrado en el Resurrection son  bastante irreconocibles. La banda da comienzo con King, un tema inédito para mis oídos perteneciente a su último disco y en el que les veo abrazando las nuevas tendencias dentro del espectro Metalcore. Mucho sampler, sonido grueso de bajo y estribillos bastante melódicos. WE ARE THE MANY nos lleva un par de años atrás con mejores resultados. Aunque algo más modernetes, la banda sigue siendo un derroche de energía en escena y por momentos es lo que les salva de no verse metidos en medio de una vorágine de bandas cortadas por patrones demasiado similares. No Where to Run, No Place to Hide nos trae a esos CALIBAN que todavía no habían renunciado a sus raíces más afincadas en el Crossover Thrash Metal, un sonido algo más crujiente y hardcore que el monolítico y por momentos insípido Metacore que facturan en al actualidad. Davy Jones nos trae una buena dosis de Mathcore que hace las delicias de los intrépidos karatecas, pero para estas alturas ya he perdido todo el interés por el concierto y decido dar dos pasos atrás desde donde acabo de contemplar un show bastante plano y basado fundamentalmente en sus dos últimos trabajos.

Las primeras gotas empezaron a caer con DISCHARGE y mucha gente buscó cobijo en las pocas zonas cubiertas. Una gran mayoría quedó a cielo descubierto. Con la lluvia cayendo cada vez de forma más continua, el chaparral de verdad lo sufrieron FIVE FINGER DEATH PUNCH que, aún con todo, contaron con una multitud de valientes que disfrutaron del show mientras yo me refugiaba en una atestada zona de prensa dónde se sucedían los comentarios de carácter puramente meteorológico. Algunos daban rienda suelta a su imaginación para inventar sistemas que les permitiesen seguir sacando fotos sin desgraciar el equipo. Yo paso.

En un momento dado me animo y cruzo el recinto a campo abierto para llegar al Ritual, nuestra segunda casa, para ver a los americanos OBITUARY dando cera de la vieja escuela. Por supuesto, el lugar se encuentra abarrotado y algunos miembros de seguridad tienen que retirar a la gente que colapsaba parte del foso de fotógrafos. No me gusta la imagen porque a mi me dejan estar allí. El mundo se rige por un permanente equilibrio de injusticias dónde hoy ganas y mañana pierdes.

Volviendo a OBITUARY, esta banda siempre me ha transmitido mejores vibraciones en directo que en sus discos, sobre todo los de la última década, bastante ramplones y que poco tienen que ofrecer a su legado clásico. Ellos bien lo saben y basan parte del show en los  SLOWLY WE ROT, CAUSE OF DEATH y THE END COMPLETE y lo mejor, ni dios se queja. OBITUARY en estado puro, con las voces de John Tardy asombrando a los más jovenzuelos, la pegada de Terry Butler y Donald Tardy pesada como pocas dentro del Death Metal y con esos arrebatos de cólera que son un arranca-para-arranca repetitivo que acaba por calar en los huesos. Poco que decir de esa máquina de riffs que forman Trevor Peres y Kenny AndrewsChopped In Half, Intoxicated, Slowly We Rot o Infected fueron sólo una pequeña muestra de la gran cantidad de clásicos que tocaron esta noche. Lo único que no me gustó fue que se dejaran en el tintero algún tema del World Demise, uno de mis discos fetiche dentro del Death Metal.

El final de  este Resurrection llegaría con el concierto de TESTAMENT quienes tocaron cerca de una hora bajo una lluvia fina pero incesante y que acabó con todos los allí presentes al borde del catarro o algo más grave. Sabor agridulce al tener que ver un concierto en esas condiciones cuando además sonó muy bruto y digno de cualquier cabeza de cartel, aunque muchos pensaran que eran unos cualquiera que pasaban por allí. Ya el inicio con Rise Up era una pista de lo alto y claro que iba a sonar el concierto y además un Chuck Billy algo más entonado que la última vez que los presencié, hace justo un año en Portugal.

Como viene siendo habitual, el setlist de TESTAMENT no fue un derroche de imaginación y prácticamente nos lo sabíamos al dedillo. De hecho varió poco desde hace un año para aquí. The Preacher es el primer clásico que cae y la gente salta y grita encima de un barrizal. Estamos en la recta final del festival por lo que poco importa acabar de tierra hasta las cejas, como figuras de barro invitadas a una fiesta thrasher. Más cortes de última hornada con Native Blood, More Than Meet The Eyes y Dark Roots Of Earth en los que la banda no pierde comba. Luces blancas que acompañan las galopadas del siempre poderoso Gene Hoglan y un Alex Skolnick foco de los fotógrafos aunque sepamos de sobras que las posturas que nos va a ofrecer son bastante más limitadas que su técnica tocando las seis cuerdas. El mejor tramo para los viejos del lugar llega de mitad hacia adelante cuando la banda entona las ya esperadas Into The Pit, Over The Wall, The New Order y Practice What You Preache. Para el final se dejan dos temas que no hacen justicia al legado de la banda: D.N.R. (Don´t Not Resuscitate) y 3 Days of Darkness..no será por clásicos.

Tal y como se había quedado el terreno y aún con la fina lluvia cayendo del cielo, unido al cansancio y con síntomas iniciales de estar enfermo, nos retiramos del RESU sin demasiado glamour  en esos momentos y con la pena de perdernos a CARCASS, quienes estaban apuntados en la agenda como cita ineludible. Otra vez será. El año que viene tendremos otra edición del RESURRECTION y para nadie es un secreto que el cartel va a estar a la altura de lo que se espera de un festival que no parce haberse puesto límites.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>