Delain (The Human Contradiction) – Crítica

Publicado por el 23 junio, 2014

delain-thehumanArtista: DELAIN
Título: THE HUMAN CONTRADICTION
Estilo: Melodic/Symphonic Metal
Sello: Napalm Records
Fecha: 4 de abril de 2014
Nota: 9/10

Menuda sorpresa más grata me he llevado al escuchar el nuevo trabajo de los holandeses DELAIN. Nunca he estado muy al loro de esta banda, ni de su evolución. Por cuestiones del destino, o por estar dedicado a otras bandas, nunca les presté la debida atención que merecían hasta ahora.

Es el momento de degustar el universo sonoro que proponen DELAIN, y para ello, antes de lanzarme a la piscina con “The Human Contradition”, he querido dar un repaso a sus anteriores propuestas, destacando por su autenticidad, variedad y dureza, el anterior plato, antes de la compilación “Interlude”, el dichoso “We are the Others” donde puede verse a Charlotte, cantar con un tono más suave, popero, alternativo, y no tan sinfónico al álbum que nos ocupa actualmente.

De todas formas, hablar de alternativo, es hablar de cambio, y de adaptarse a todos los terrenos posibles. No me mal interpretéis, no quiero decir que Charlotte se esté pasándose al bando contrario, ajeno al metal. Tiene una voz que se adapta a todo, y eso mismo he podido degustar ampliamente con “We are the others”, donde la versatilidad es uno de los exponenciales máximos que desarrolla el disco; basta escuchar cortes como “Electricity”, la hímnica y preciosa “Babylon”, “Where is the Blood” donde colabora Burton C. Bell de FEAR FACTORY, o la contagiosa “Are you Done With Me”.

Viendo cómo se han desarrollado los cambios de integrantes con el pasar de los años, no me extraña ese amplio abanico de posibilidades de disco a disco. De hecho, cuando salió la portada de “April Rain”, dije paso de escucharlo. Será otra banda tipo EVANESCENCE. Que equivocado estaba. Dudo mucho que EVANESCENCE (sin desmerecer la propuesta de estos) llegue al nivel de DELAIN algún día (Aparte nada tiene que ver una banda con la otra, de hecho, sobra mi comparación). Qué disco, desde la primera milésima de segundo en sonar la primera pincelada de piano en “April Rain”, y comparándolo con las canciones de “The Human Equation”, se nota la evolución que ha sufrido DELAIN todos estos años a mejor. En este trabajo la voz de Charlotte, se nota más sencilla, fugaz, dulce, melosa. Llamadla como queráis, un verdadero regalo para los oídos. Es el típico metal estampado por grandes armonías de teclado, donde las guitarras riffean con fuerza, cincelando una poderosa pieza donde la diva es la que sobresale casi siempre, véase “Stay Forever” con una apertura espectacular, o el solfeo de cuerdas de la encantadora “Invidia”. Ya más de uno conocerá este disco. Así que no digo más. Solo quiero a modo de recordatorio, repasar un poco la trayectoria de DELAIN, pues es ahora cuando realmente estoy descubriendo su música.

Su debut lo recuerdo con cierta cercanía, porque mucha gente me habló del mismo en su momento, sin embargo no fui capaz de prestarle la debida atención y me dije a mí mismo antes de realizar la review de “The Human contradition”, tengo que escuchar “Lucidity” como sea. De este rescato esas ganas primerizas de la banda por darse a conocer. El disco tiene hits verdaderamente mágicos como “Frozen” o la enternecedora “See Me in Shadow” que han marcado escuela. El hecho de contar con el apoyo de una discográfica tan importante como Roadrunner Records les abrió bastantes puertas, aunque luego se cambiaran a Napalm Records, una discográfica que va más acorde con su estilo de música.

Y lo que muchos no saben, es que DELAIN empezaron su carrera con una cantante totalmente ajena a Charlotte Wessels, su nombre es Anne Invernizzi y duró en la banda, desde la edición de la demo “Amenity” en 2002 hasta 2005, que fue cuando varios miembros junto a ella decidieron dejar la banda. Un año antes de la edición de su primer trabajo “Lucidity”. Según mis indagaciones, el único miembro que quedó al frente de DELAIN fue el que es ahora líder de la banda, Martijn Westerholt (ex-WITHIN TEMPTATION) que encontró en la bella pelirroja Charlotte Wessels una alternativa por la cual erigir su música. Al menos, el bombazo de “Lucidity” que contó con acompañantes de lujo, ha renovado sus filas años después con distintas idas y venidas, la última, recientemente, ya que Sander Zoer dejó la banda y aunque ha participado en “The Human Contradition” su puesto de batería lo ocupa Ruben Israël, que demostrará a los fans todo su potencial en directo.

Después de este breve repaso a la carrera de DELAIN, vamos con “The Human Contradition” el cual se ha presentado en dos formatos. La edición normal y otra especial. La segunda que es la que yo tengo, viene con dos discos. El primer cd consta de 9 temas, y es el disco en el que me voy a centrar mayormente. Por otro lado el Bonus CD cuenta con dos temas nuevos muy interesantes como son la preciosa  “Scarlet” y la modernita “Don’t Let Go”, además de temas grabados en vivo extraídos de “The Human Contradition”, y versiones orquestales de cortes como “Sign to me” y “Your Body Is A Battleground”. Una rareza atrayente, sólo para fans.

“The Human Contradition” ha contado con la producción del propio Martijn Westerholt que se erige como todo un portento en su propia banda y no sólo se dedica a componer o editar canciones, sino que va mucho más allá del terreno compositivo. Además el contar con unas mezclas a cargo de Fredrik Nordström te da un plus añadido el cual muchas bandas querrían tener.

Voy a ser sincero y honesto conmigo mismo, al escuchar “The Human Contradition” me dije, no hay nada que no haya escuchado antes. De hecho, ese toque fantasioso que tiene la voz de Charlotte Wessels puede verse reflejado en muchas bandas de la escena gótica internacional. Sin embargo, la diferencia la hacen las pocas que son capaces de llegar al corazón con sus cuerdas vocales, y aquí es donde se magnifica toda esa heroicidad, Charlotte atrapa por su forma de cantar y se deja querer. Pasa algo parecido con Sharon Den Adel de WITHIN TEMPTATION, Simone Simons de EPICA o Tarja, son divas que se lo trabajan y cada una en su forma y estilo, son únicas. Aquí pasa algo parecido. Aunque la música o arreglos, tienen un toque sumamente importante de cara al oyente, la voz de la pelirroja colorea sustancialmente de delicadeza y elegancia cada pasaje o capítulo del disco.

La presentación llega con “Here Come The Vultures” que empieza con un tintineo y el dulce paladar de Charlotte, a modo de cuento de hadas, estableciendo la sutileza y el marcaje sobre el que se asienta el poderío de este trabajo. Las melodías pegadizas se suceden, la rimbombante fuerza de las guitarras a cargo de Timo Somers, con el bajo de Otto Schimmelpenninck van der Oije y un canturreo (con el tartamudeo de Charlotte) de fondo a modo de acompañamiento, harán las delicias de los que se atrevan con el inicio tan modulado de este trabajo.

Más representativa o firme en su ejecución, a la par que elegante, fuerte y estoica es “Your Body Is A Battleground” que empieza endurecida fugazmente por el fondo orquestal con guitarras muy medidas, y con la voz sosegada de Charlotte, sin excederse demasiado, con un amurallado de guitarras y pomposidad, bordando un inicio espectacular donde sobresale la dureza de cada instrumento. Como plus añadido, basta escuchar a Marco Hietala cantar para darse cuenta que estamos ante una pieza de alto octanaje. Pero no todo queda aquí, su griterío se sale, así como el riffeo cortante o el lirismo que protagoniza Charlotte en la parte del estribillo difuminándose con la entrada de un solo de guitarra placentero. El ambiente se reaviva con un dueto entre ambas voces de lo mejor del disco con un guiño a NIGHTWISH, que me ha parecido más que obvio.

De inspiración industrial “Stardust” se pasea en el disco como un leve suspiro que se reaviva como el fuego con cada escucha. Oscilante, dura y poderosa, con una matización vocal, diferente al resto, e igual de placentera pero con un aliciente mayor al incorporar una coral que dibuja el resultante colorido de la pieza. El rasgueo incesante de guitarras, marca la canción de principio a fin con permiso del piano, que no aparta su sombrío calor del tacto de la diva.

“My Masquerade” puede que sea otra de las canciones que más gratos momentos me ha hecho pasar. Ese dueto singular entre la cantante y Oliver Phillips, no tiene parangón con nada que se precie. El recuerdo de TYPE O NEGATIVE, es más que evidente, aunque no lo hayan hecho a posta. La canción con esa poderosa inducción de batería o el reiterativo “My Masquerade” y el rasgueo sustancial de guitarras, supone otro de los puntos álgidos del álbum. Quizás algo repetitiva. Pero ya por su facilidad de calado, merece la pena darle una escucha.

En “Tell Me, Mechanist” inducen al cambio, excitando al oyente con una armonización melancólica u oscura cuyo ensordecimiento glorioso por las melodías dispares, alarga ese punto de revolución que está obteniendo DELAIN con cada trabajo. Digna de ser mencionada, así como digno es el momento en el que el chorro de voz de Charlotte desaparece, dejando paso a los guturales de George Oosthoek para que nos ponga la piel de gallina. Su colaboración supone otro plus añadido para no perderse su breve pero intensa actuación en el disco.

“Sign to me” tiene más de sinfónico que otra cosa. No me disgusta, al contrario, el contar de nuevo con la colaboración de Marco Hietala, la engrandece frente al resto. Sinfónicamente preciosa, con un sollozo al comienzo, donde se puede ver la evolución camaleónica de Charlotte Wessels, así como sus capacidades técnicas para adaptarse a todo tipo de ámbitos y terrenos, sin despeinarse lo más mínimo.

Electrónica en mano, (y sin querer alargar esto más de la cuenta), retomamos con la sencillita “Army Of Dolls” y un estribillo encantador bordado al milímetro. Lo que parecía ser la balada del disco, retoma con todo lo contrario, “Lullaby” una canción fuerte y potente, donde los tonos son más opacos, frágiles y apáticos, si bien, el endurecido sonido de guitarras, tiene ese apoyo sustancial del piano que lo glorifica de belleza inmediata.

Para finalizar, que mejor que hacer acopio de unas palomitas, y delirar en el intento con los guturales de Alissa White Gluz. Sí, no habéis oído mal, la nueva vocalista de ARCH ENEMY también aparece en este trabajo y para ser “The Tragedy Of The Commons” una canción al más puro estilo gótico sinfónico (de belleza incalculable, todo sea dicho), su breve aparecimiento le da esa connotación abstracta, que no estaría de más implementar con más fuerza en futuros trabajos de la banda.

Disco recomendable para todo buen amante del metal sinfónico. Y si os gustan bandas como NIGHTWISH, primeros WITHIN TEMPTATION, LEAVES EYES y grupos por el estilo, más todavía. DELAIN es una apuesta segura. De seguro, repetís y todo, como me ha pasado a mí con este trabajo.

Componentes:

Martijn Westerholt – Teclados
Charlotte Wessels – Voces, letras
Sander Zoer – Batería
Otto Schimmelpenninck van der Oije – Bajo
Timo Somers – Guitarra

Tracklist:

01. Here Come the Vultures
02. Your Body Is a Battleground
03. Stardust
04. My Masquerade
05. Tell Me, Mechanist
06. Sing to Me
07. Army of Dolls
08. Lullaby
09. The Tragedy of the Commons

WEB

Autor: Francisco J. Román

7 Comentarios

  1. Sebastian Gallardo Barton

    27 febrero, 2015 at 2:59

    Estoy totalmente en desacuerdo:
    creo que es un álbum que si bien intento ser bueno no logro serlo
    y qui algunas razones:

    - la vocalista deja al descubierto sus ”Mañas”al cantar, haciéndolo muy molesto especialmente en canciones como Stardust y Here come the vultures

    - Hay muchas canciones que tienen un coro débil, por ejemplo My Masquerade donde el coro lejos de ser algo pegajoso y agradable (que fue lo que seguramente intento ser) es repetitivo y termina siendo monótono y molesto

    - Muchas de estas canciones intentan ser pegajosas utilizando lineas melódicas características del pop, pero como dije anteriormente termina sonando aburrido y monótono

    - la inarmonia en algunas canciones (que supuestamente deberían hacerlo sonar mas oscuro) suenan molestos y los los temas no son bien resueltos

    - Frases mal construidas

    - los temas pierden estructura

    - hay instrumentos que no lucen

    Respecto a Evanescence:
    Creo de echo que la propuesta de Evanescence es mucho mas interesante especialmente en: The Open Door, donde la vocalista explota su potencial al máximo y donde todos los ornamentos musicales como por ejemplo: la disonancia y la inarmonia son utilizados para darle ambiente (Snow Withe Queen, Wheight Of The World)

    Conclucion: Creo que este disco deja mucho que desear, me arrepiento de haberlo comprado y quizás es uno de los peores discos del año y lo supera con creces The Quantum Enigma e Hydra

    Es un disco Pésimo!!!

    • OdaNobunaga

      15 mayo, 2015 at 23:14

      Nada, evanescence se perdio desde el Fallen cuando se hicieron comerciales, sus mejores trabajos siguen siendo el origin y el Aundsoudsleep cuando tenian esa mitica hacia lo gotico.
      Se trataron de reestructurar con el One y se hicieron mucho mas alternativos y electronicos sumados a las liricas suiocidad de Amy lee, pero sin duda EL PEOR DISCO DE EVANESCENSE ES EL OPEN DOOR cuyas canciones son pretenciosas queriendo ser “duras” pero que rayan en la exageracion y quedan en un estado de pretencion total.
      La unica cancion que se salva el Not Enough y su extra track al principio, dignisima balada muy propia de ellos.
      Snow queen parece una copia calcada de Take over me por lo que no se le podria siquiera considerar como algo “nuevo” y ya ni siquiera “bueno”.
      He seguido a evanesce desde mucho antes del Fallen y en serio, quienes dicen que el open door es “bueno” es por que JAMAS han escuchado algo que valga la pena (sobre todo de Evanescence)

      • Sebastian Gallardo Barton

        13 julio, 2015 at 23:29

        Tipicos personas que opinan sin saber siquiera algo de musica.

        Snow White Queen y Taking Over Me no tienen nada en comun:

        1) Snow White Queen esta llena de disonancias, Taking Over Me solo tiene un par de alteraciones en el puente.

        2) ambas están escritas en tonalidades totalmente diferentes

        3) la colocación de los acordes es totalmente diferente en ambas canciones.

        4) Tanto Lose Control como Snow White Queen modulan continuamente, no como en el caso de Taking over me.

        No me interesa la opinión de alguien que es tan ignorante como tu, si las encuentras parecidas tienes que revisar tus oídos!!!

  2. OdaNobunaga

    15 mayo, 2015 at 23:09

    Es un buen analisis pero lo siento algo tibio, el disco es genial es cierto es cada aspecto, PERO siento que en partes es algo debil si lo ponemos en el genero del metal melodico, es mas bien un extraño balanceo hacia el metal industrial alternativo con ligeros toques goticos.
    El material tiene sublimes rolas con mucho poder (como Here Come The Vultures o the tragedy of the commons) asi como una casi ya obligatoria balada digna para cortarse las venas con hojas de lechuga (Scarlet).
    Por desgracia canciones como My mascarade, o sing to me son demasiado debiles e incluso se oyen hasta algo poperas, repito SON GENIALES pero debiles para su estilo y para el genero teniendo canciones como Lost, I reach you o Stay forever por mencionar algunas del disco mas debil para mi parecer de la banda.
    Es un disco alternativo dentro del metal melodico, demasiado electronico para el genero, poco sinfonico y con arreglos algo suaves pero EXCELENTE para ser una banda que siempre ha sido de ese corte, algo fresa pero con grandiosas apariciones hacia el metal pesado melodico.
    Hasta ahora creo que ninguno de sus discos anteriores han sobrepasado al grandisimo Lucidity, pero creo que despues del We are the others el the human contradicction compite por ser el segundo mejor (empatados diria yo).

  3. Eddy

    1 julio, 2015 at 19:50

    No he escuchado este disco pero te recomiendo ampliamente el disco Lucidity que para mi es el mejor de la banda, con duetos como Sharon Den Adel, Liv kristine y Marco Hietala, es uno de mis favoritos.
    De Evanescense ni hablo no me gusta, es una banda malísima en vivo y hay bandas mejores, saludos!!!

  4. Francisco Román Valverde

    13 julio, 2015 at 23:50

    Bueno veo que se ha montado un buen lío con el tema de Evanescence, y simplemente fue una apreciación mía personal cuando reseñé el disco, nada más. Lo vuelvo a repetir, no creo que se parezcan en nada, quizás estuve poco acertado en ese momento, ya digo, no creo que sea para tanto. En cuanto a ti Sebastian Gallardo Barton, cada uno es libre de opinar como le parezca. No voy a entrar en discusiones de quien lleva razón o quien no la lleva. Simplemente te digo, que tranquilo, relájate, y aprende a compartir opiniones con los demás. No te pongas de esa forma a la defensiva, como si tu llevaras la razón en todo. Saludos.

  5. Abel Gómez Méndez

    8 octubre, 2015 at 17:06

    La verdad que el tema My Masquerade, sí es pegajoso y eso lo hace que sea genial. Hace unos minutos lo escuché por segunda vez en mi vida y por más que después de haberlo oído en mi reproductor salieron temas de Seven Kingdom, Hypocrisy, Trivium y hasta otros de los propios Delain, el coro que tengo impregnado en mi mente es el de My Masquerade, quizás me aburra de él dentro de poco, pero algo sí puedo garantizar, SÍ LOGRARON una canción pegajosa con ese tema.

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