Dulcamara (El Antagonista) – Crítica

Publicado por el 14 julio, 2014

dulcamara-elantagonistaArtista: DULCAMARA
Álbum: EL ANTAGONISTA
Estilo: Melodic Death Metal
Sello: Arts Gates Records
Fecha: 10 de marzo de 2014
Nota: 8,5/10

DULCAMARA es una de esas bandas del panorama nacional, que sin hacer mucho ruido se han ido labrando poco a poco una carrera de vértigo. Tras 10 años de trayectoria, los toledanos ya van por su cuarto trabajo discográfico. “El Antagonista” releva a “Asylum”, que ya dejó en un muy buen lugar a los manchegos.

Este apoyo de manos del sello Art Gates Records, donde militan varias bandas del panorama nacional, está teniendo gran acogida entre los medios nacionales. Es un hecho, que gracias a este tipo de apoyos, muchas bandas están teniendo la posibilidad de dar a conocer su música, aparte, muchas de ellas ya han traspasado las fronteras de nuestro territorio, algo más que beneficioso para el producto fabricado Made in spain.

DULCAMARA no tienen nada que envidiar al resto de propuestas venidas de fuera de nuestras fronteras. Con su death melódico de base futurista, han dado un bofetón al estilo con una caracterización que difiere bastante del resto de bandas de dicho género. Un ejemplo de su portada, que atrapa por su amalgama de colores y te invita a disfrutar del enjambre de melodías, ritmos intrínsecos y agresividad dispare que nos espera a lo largo de los 11 temas que forman el disco.

Se abre el telón y “La eternidad genética” sorprende con una base de música clásica que repentinamente se va difuminando hasta que aparecen unas guitarras, que se endurecen al ritmo en el que la voz de César nos adentra con sus gritos, en un mar de agresividad constante, donde los riffs son los que mandan. Estos vagan a merced de los sintetizadores que se enroscan de manera figurada en la atmósfera tan conseguida de la canción, que termina tal cual empieza.

“Pariah” es más machacona y podremos ver el gran trabajo realizado por la batería de Matt, con un doble bombo constante apoyando los riffs enroscados de Rufo y Rafa en consonancia de esos rugidos y berridos de César Arroyo, marcando la llegada de un estribillo espeluznante, que actúa como eje principal de la canción.

Igual de potente, pero más deslumbrante es “Cuestión de Honor”. Canción que incluye una sonoridad extrema con partes eclécticas adornando a las guitarras. Estas invitan a hacer headbanging en pleno salón de tu casa. Dejando de lado esta apreciación, las partes de Fernando del Olmo, otorgan al disco una pluralidad y una mescolanza únicas para entender el universo sonoro que rodea a “El Antagonista”.  Mención aparte merece la misma, introducción sintetizada y un bombeo colosal donde la banda se esfuerza al máximo, opacando el oído del oyente sin necesidad de acudir a refritos y apostando por una propuesta que tira de ingenio en el tratamiento de las guitarras, con una ampulosidad bien ejecutada que puede dar más de sí, si saben evolucionarla como es debido.

“Gehena” se presenta tinturada por unos finos toques de piano. Lo que parecía ser un tema tranquilo, sorprende con unas sacudidas y unos guturales con el doble bombo encarnizado y blast-beats por doquier, con un despliegue mayúsculo por parte de Matt de Vallejo. Death Melódico con cierta agresividad de por medio que toma su relevo en “El Arte de la Degradación” con unas puntiagudas armonías de guitarra. César hace aparición con unos guturales retorcidos que a pesar de su sequedad, se adaptan a todo tipo de tonos. Sus subidas y bajadas engrandecen el peso de la canción que se va apagando, hasta llegar esas notas acústicas que son las que ponen punto y final a la misma.

El disco tiene de todo para todos, temas más agresivos y otros más tranquilos. Pero DULCAMARA dan un paso más allá, no se olvidan de esa senda gótica-oscura con base industrial, como se puede escuchar en “Donde Nacen las pesadillas” artísticamente dibujada con una base sólida de teclados, donde su singularidad reside en una letra atrayente apoyada por franjas melódicas y cierta temática tétrica que hace más creíble el fondo que contiene la misma. Uno de mis temas preferidos, y en el que se puede ver a una banda más cómoda, incluso más que en “Invencibles”, donde tanto gutural y griterío ha terminado por aburrirme.

“Romance Mecánico” es una joya en estado puro; mucho mejor dirigida que el corte anterior, donde los guturales más brutos sobresalen con respecto al resto. Pero los teclados y sintetizadores se llevan la palma. Altamente adictiva, repleta de fuerza y porque no decirlo, defendiendo ese rollo modernista que engloba al disco en su totalidad; tal y como se puede ver en “Ciudadano Ejemplar” que no sobresale más que el resto, pero que se mantiene, al igual que “Dioses Antiguos” de una belleza incalculable y una de las canciones más hermosas y mejor planteadas del conjunto que incluye un amplio abanico de posibilidades.

DULCAMARA se afianzan con “El Antagonista”, un disco que puede abrirles muchas puertas, otorgándoles algunas facilidades que hasta el momento eran impensables en su carrera. Espero que encuentren su sitio y podamos verles donde se merecen. Este tipo de trabajos no pueden pasar desapercibidos para ningún amante del metal extremo, especialmente para aquellos que os gusta el death melódico más moderno.

Componentes:

César Arroyo – Voces
Rufo J. Cantero – Guitarras y coros
Rafa del Olmo – Guitarra
Sergio Fraile – Bajo
Fernando del Olmo – Piano y sintetizadores
Matt De Vallejo – Batería

Tracklist:

01. La eternidad genética
02. Pariah
03. Cuestión de honor
04. El antagonista
05. Gehena
06. El arte de la degradación
07. Donde nacen las pesadillas
08. Invencibles
09. Romance mecánico
10. Ciudadano ejemplar
11. Dioses antiguos

WEB

Autor: Francisco J. Román

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