Entrevista exclusiva a los valencianos Sylvania.

Publicado por el 2 agosto, 2012

Ya hace un tiempo que salió al mercado el primer trabajo de los valencianos SYLVANIA, “Lazos de Sangre“. Pero para no perder el hilo de la cuestión, y tras haber publicado la crítica del disco en la Web recientemente. Nos pusimos en contacto con Alberto Montoya, (guitarrista y líder de la formación) para que nos hablara largo y tendido, sobre los detalles de este gran comienzo, y la conceptualidad y otros asuntos que rodean al disco. Aquí tenéis la entrevista, disfrutadla y si tenéis oportunidad escuchad “Lazos de sangre”, no os arrepentiréis.

TM: Ya ha pasado un tiempo desde que editasteis el disco Lazos de Sangre, ¿Cómo está siendo la acogida?

Alberto Montoya: Pues para ser un grupo que saca su primer álbum, la verdad es que muy buena. Creo que las estadísticas y las reacciones de la gente nos animan a ser optimistas en este aspecto. Vender 500 copias a un precio de 10 € (e incluso más caro para los que lo adquieren por correo y en otros países), en los tiempos que corren con la dichosa crisis y la digitalización, además del apoyo y comentarios recibidos por Internet y por algunos medios; es para estar contentos.

La gente lo ha acogido bien, y la inmensa mayoría de los que se han hecho con él de manera física y/o digital, lo están disfrutando y lo incorporan a su reproductor de discos habitual o a sus mp3 y demás. En este aspecto no nos podemos quejar!

TM: No todos los grupos que empiezan, pueden presumir de tener un debut como este, con este sonido, esta producción, estos temas tan redondos, etc…. ¿Qué supone para Sylvania, tener un material de esta categoría?

Alberto Montoya: Soy de la firme creencia de que el éxito de un grupo depende en gran medida del feeling o el acierto melódico y estilístico que haya tenido con las canciones que haya compuesto. A partir de ahí, hay otros factores que empujan un poco más, como la producción del disco.

Para nosotros supone una ventaja a la hora de intentar salir adelante haciendo metal en este país. Creemos que hemos lanzado unas canciones competitivas que pueden dar que hablar y tarde o temprano ir haciéndonos subir escalones. Contar con un material competitivo (y no lo digo por virtuosismos, llevar vestimentas o cualquier otro aliciente) porque las canciones y sus melodías están gustando, supone para nosotros una buena baza.

TM: Una duda, ¿Cómo es posible que una banda que viene de la nada haya conseguido este sonido en su primer trabajo?, bueno tenéis una demo editada anteriormente, con cierto recorrido a vuestras espaldas. ¿Pero cómo se consigue un álbum de esta talla? Es cierto que hoy día, existen muchos medios para grabar y presentar el material a la escena. Pero la cuestión a la que quiero llegar es. ¿Fue fácil o difícil conseguir este sonido para el disco?

Alberto Montoya: Pues, agradeciendo tus palabras tan positivas hacia nuestro disco, hay bastantes factores que determinan que el resultado de un disco cumpla e incluso vaya más allá de las expectativas. En principio todo pasa por contar con unas canciones que creas que son buenas, cuyas melodías, riffs y demás, esperas que vayan a resonar y sean del agrado de la gente.

Después, todo eso hay que materializarlo lo mejor posible. Encontrar el sonido realmente no fue difícil, pues trabajamos con unas personas que captaron al instante mis ideas compositivas y la atmósfera que quería tener el grupo. Como es costumbre, siempre hay algunos flecos que quedan por atar y que se podrían mejorar, pero el resultado fue bastante bueno.

TM: Una producción en condiciones ayuda mucho a que el disco suene mejor o peor, me imagino que las manos del productor también harán lo suyo. ¿Cómo lo veis vosotros? Ya que estamos, háblame un poco del proceso de creación, gestión de los temas. ¿Cómo contactasteis con Fernando Asensi y Enrique Mompó? ¿Qué te parece el resultado final?

Alberto Montoya: Sí, evidentemente un buen sonido puede ser crucial a la hora de que un grupo guste más o menos. Sin ir más lejos, nosotros tenemos la diferencia de sonido de nuestra maqueta respecto al disco. En el primer caso no hubo tanto revuelo como en el segundo; a parte de por tratarse de una demo, pero sobretodo porque el sonido no invitaba mucho a ello.

El contacto con Estudios Fireworks viene de lejos, y ya sabíamos desde hace cinco años que por lo menos nuestro primer disco lo íbamos a grabar con ellos. Ambos productores son integrantes del grupo Opera Magna, con quienes hemos estado muy relacionados. A parte de seguidores suyos, irnos de juerga y demás; Eric y yo hemos sido alumnos de FJ Nula, su guitarra solista. Además, Enrique Mompó y yo estuvimos en la misma orquesta el verano de 2010.

Sobre el resultado final, estamos muy contentos. La batería muy bien, marca de la casa, y el bajo está muy presente y poderoso en todo el disco. Las guitarras rítmicas fueron lo único que se nos quedaron un poco más desapercibidas o por trabajar, si bien es cierto que ni mi compañero Eric ni yo teníamos por aquel entonces un equipo muy bueno y hubo que tirar de previos. Pero con las voces y la orquestación, pude trabajar conjuntamente con la experiencia y creatividad de Enrique Mompó, que fue crucial en este aspecto. Grabar en un estudio que te entiende a la perfección compositivamente hizo las cosas mucho más sencillas.

TM: Cambiando de tercio, una cuestión que me lleva dando vueltas en la cabeza desde que descubrí la banda por primera vez. ¿De dónde procede el nombre de Sylvania? A mí personalmente, se me hizo extraño el primer día. Y dije, tienen nombre de mujer, jajajaj. Cuéntame un poco como surge este nombre para el grupo.

Alberto Montoya: No había método divino por el que ponernos de acuerdo con un nombre. Al final, en el foro de la banda (foro de amigos más que nada), hicimos brainstorming de nombres para el grupo, que hasta ahora se había “conocido” como Morgana. Entre los míos, estaba Sylvania, y por suerte fue ese el más votado. Lo escogimos simplemente porque suena bien y nos parece bonito, pero ahora que dices lo del nombre de mujer (que creo que sería (“Sylvana“), un día nos pasó una anécdota parecida:

Hasta hace dos años, Sylvania actuábamos anualmente en una matinal motera de Torrent. Las actividades nos incluían a nosotros, almuerzo, bebida, harley davison, fiesta del agua, gogo’s, etc, por lo que ahí te podías encontrar a algún elemento peculiar. Estábamos montando y vino un ejemplar de ellos, y nos dijo: “Bueno bueno, ¿entonces vosotros cómo os llamáis?” yo le respondí “Somos Sylvania”, a lo que el hombre, emocionado, replicó: “¡¡No me jodas!! ¡¡Pero si yo anoche me follé a una puta rumana que tenía el mismo nombre!!”

TM: ¿Cuál es la idea principal que queréis dar a la gente cuando escuche el disco?

Alberto Montoya: Sobre todo que les guste y que disfruten con él. Para nosotros es un sueño cumplido el hecho de que haya gente que se lo ha comprado o se lo ha descargado no por amiguismo o hacernos el favor, si no que además les ha gustado. Musicalmente nuestra idea no va más allá de difundir un heavy metal especial; y no por ser más original, más virtuoso, o más de lo que quieras. Simplemente que sea un grupo cuyas melodías acierten con los gustos de la gente.

TM: Con respecto a la historia, tengo entendido que tú Alberto, eres el cabecilla de toda la magnitud conceptual que rodea al álbum. Según pone aquí en el libreto, muchos de los temas los escribiste antes de que Sylvania empezara a cobrar vida como banda.

Alberto Montoya: Así es, tanto musicalmente como en su concepto. De hecho estaba ya todo el álbum en líneas generales preparado, y lo único que quedó por hacer desde cero fue precisamente las dos instrumentales, en las que trabajé con Sofía a partes iguales. En ese aspecto fui un poco “egoísta”, pues formar parte de Sylvania incluía por consiguiente que se quisiera trabajar con ese material para un primer disco. Evidentemente, el resultado final se compone de pinceladas personales de todos los componentes, que ayudaron a mejorarlo todo, además de participar en algunas letras.

Sin embargo es un egoísmo sano, pues te ayuda a forjar un proyecto común claro y que puede ser satisfactorio para todos. Sylvania se intentó formar durante 2006 y 2007, estando tan sólo Rafa (primer cantante de Sylvania) y yo. Al final nos dimos cuenta de que o éramos claros con los pasos a seguir, o cada mes teníamos un componente nuevo en cada instrumento.

TM: Leyendo las letras, uno saca en claro, que eres un ferviente seguidor  de este tipo de leyendas, renacimiento, historia antigua, etc…  Por la cantidad de anécdotas que saco en claro, nuestros antepasados según este disco, tenían muchas cosas en común con nosotros. ¿En qué te basas a la hora de escribir este tipo de relatos? Me imagino, que escribir sobre algo así, no será cosa de dos días, porque cuando uno lee la historia al completo se da cuenta del trabajo y el esfuerzo tan grande que hay detrás.

Alberto Montoya: Realmente como dices no es un trabajo fácil buscar la cohesión conceptual de las canciones, pues el más mínimo descuido puede hacer perder coherencia. La temática surgió por mi afición hacia la historia y concretamente la Edad Media, con quien quise hacer un paralelismo al mundo actual. Al principio es inevitable pensar en unificar el power metal con el medievo, Tolkien, espadas, dragones y toda la parafernalia que le acompaña. Sin embargo creo que toda afición tiene su espacio y en mayor o menor medida debe ser respetado; y por eso en el disco no se menciona en ningún momento las palabras “espada”, “dragón”, etc.

La idea surgió del modelo de bandas que han hecho álbumes conceptuales, como Blind Guardian, Mägo de Oz, etc. Creo que es darle un añadido al disco muy válido, que ayuda a hacer mucho más atractiva la compra del disco en formato físico. Ahí es donde intentas tener un detalle y dar un poco más a quien lo compra, hace que merezca más la pena. Elegí una época medieval por ser un período que domino bien como aficionado ignorante que soy, y a partir de ahí en días sucesivos y aislados iba encontrando la cohesión de las letras y la historia.

TM: Una curiosidad, ¿Eres historiador o has estudiado algo relacionado con este mundo?

Alberto Montoya: Pues lo intenté! Estudié dos años la carrera de Historia, porque me gustaba. Pero me cambié, pues pasaba de tirarme cinco años (y hubieran sido más, jaja) estudiando una carrera que en el mejor de los casos me serviría para ser cajero del Consum. No soy un gran estudiante para tener grandes notazas, y esta carrera las necesitaba más que otras; así que preferí ser simplemente un aficionado y enriquecerme de ella por mi cuenta (si es que alguna vez lo hago, jaja).

TM: Hablando de temas en concreto, me gustaría preguntarte sobre el corte número 4, “Jugando a ser Dios”. Un tema difícil de llevar, o de tratar, según se mire y que todavía sigue dando por culo en la sociedad actual que vivimos. ¿Cómo ves tú que la iglesia se quede de brazos cruzados frente a las atrocidades de muchos de sus dirigentes?

Alberto Montoya: Pues precisamente por haber estudiado historia, te das cuenta de un montón de “secretos” y actitudes de la Iglesia Católica que no casan para nada con la doctrina tan respetable de  Jesucristo según recoge la Biblia. Y aunque a día de hoy hay grupos religiosos que en verdad la siguen y tienen un comportamiento de aplauso, todavía se dan muchas barbaridades que nos hacen recrear otras etapas muy cutres de su propia historia. Evidentemente la gente siempre que puede intentará barrer hacia su casa; y de nada servirán los niños violados, meter las narices en la alta política o en debates donde no pintan nada, la falta de tacto con miles de homosexuales que se declaran católicos… No servirán de nada mientras que el silencio predomine y no se atrevan a rectificar o condenarlo, y haya gente cuyo fanatismo ideológico y religioso le impida ver más allá de su nariz. Si Cristo viniera una segunda vez a la Tierra y viera cómo se las gastan y se las han gastado algunos, se le caería la cara de vergüenza.

TM: ¿Qué pautas llevas a cabo, a la hora de escribir una historia? Ósea, es algo que te va surgiendo poco a poco. ¿Cómo haces la relación entre unos cortes y otros? O primero. ¿Escribes la historia, y a raíz de ello, vas sacando las canciones?. Me gustaría saber que planteamiento usas para dar forma a cada uno de los capítulos del álbum. ¿Sigues algún esquema específico?

Alberto Montoya: Pues lo primero que tuve en este caso fue la música. Al principio tienes que aplicarle a la voz un instrumento que simule la melodía que va a hacer, y después intentas sacarle letra. Sin embargo, esa letra ya tiene que tener una idea concreta antes de empezar a escribirla, y eso sí que se hace pensando en la temática que va a llevar el concepto del álbum.

Así pues, no es fácil porque hay que tener más cosas de lo normal en cuenta. Es más, incluso antes de hacer las letras tienes que dibujar un esbozo del orden hipotético que tendrían las canciones en el disco! La verdad es que acabamos las letras pensando no en la parte de la historia en sí, si no en el sentimiento que describe. Una vez estaban, quedaba lo más complicado, redactar la historia para cohesionarlo todo, cosa que te hace dar algún rodeo.

TM: Al tener una narrativa profunda, buenos personajes, aventuras, peripecias. Todo ello con un matiz histórico importante y un trasfondo que le da un doble sentido a las cosas. No hay más que escuchar temas como “La princesa prometida”, otro de los cortes más importante del álbum. ¿Cómo definirías tú esta canción? Se podría entender, ¿cómo una dura crítica al maltrato?

Alberto Montoya: Pues sí, más o menos esa canción refleja la idea de enlazar tantas cosas en el disco: nos cuenta una escena de la historia, nos plantea una crítica a la violencia de género y por si fuera poco, nos intenta ridiculizar a la sociedad actual por tener todavía comportamientos medievales como éste. Y por si fuera poco, lleva por título el nombre de un libro, jaja. Y todo en una misma canción, eso es lo que queríamos transmitir letrística y conceptualmente en nuestro disco.

A “La Princesa Prometida” personalmente le tengo muchísimo cariño. Es el primer tema que compuse para Sylvania, y es inevitable por este motivo. Le puse ese título porque cuando la estaba trabajando, estuve ensimismado con el libro y la película, que acababa de descubrir. Para aprovecharlo como juego de palabras, pensé en que lo mejor sería que la letra hablara de la violencia de género, alejándome de contar la historia de la película (con la que también guarda alguna similitud). Entre Rafa y yo le pudimos dar una letra muy lograda, y bajo mi punto de vista es de las mejores letras del disco.

TM: Creo que muchos estarán de acuerdo con lo que voy a decir, “Mi juicio final” es el mejor tema del disco, más completo, y el que nos puede dar una idea exacta de lo que puede ofrecer SYLVANIA en próximos trabajos. Digamos que deja claro, el potencial de SYLVANIA. Háblame un poco de esta canción, en que se basa, como surge la idea de las colaboraciones con Opera Magna, y los otros músicos. En general…

Alberto Montoya: El día en que les dije a mis compañeros que el último tema duraba 15 minutos, me mandaron a la mierda, jaja. Al principio sonaba un poco locura, en un primer disco, con componentes que no son una máquina con sus instrumentos y demás complejos al respecto. En cualquier caso, yo me empeciné y ellos lo acogieron bien, e incluso ayudaron mucho en organizar mejor la estructura. No es un tema complicado en técnica, pero sí que requiere memorización y atención para tocarlo bien, por lo que fuimos sacándola por partes, hasta que se terminó de montar.  El resultado nos sorprendió a todos y acabó siendo de los preferidos para nosotros y para muchos de los que nos han escuchado.

La idea de la canción era poner un cierre lo más espectacular posible dentro de nuestras posibilidades, y así lo hicimos. Le pusimos nuestros mejores solos, colaboraciones a modo de diálogos, partes lentas, rápidas, afiladas, etc. Lo que más costó fue encontrar un estribillo acorde con su magnitud, y tras mucho trastear, di con el que se quedó. La parte con más fuerza de un tema tan especial debe ser la mejor, y creo que se consiguió… por lo menos, es un estribillo que en directo, Ángel nunca lo canta, porque ya se encarga de hacerlo el público (los que nos conocen, claro, jaja). Pensamos en que un tema de tanta duración debe evadir la monotonía lo máximo posible, y para ello propusimos las colaboraciones de Nasty Monty y Sergio Ferrer a las voces, cubriendo dos personajes; y al solo “made in Nula” del guitarra solista Magno.

TM: Cuando vi por primera vez la forma de plantear los temas en Sylvania, con una narrativa detrás y todo eso. Se me vinieron a la cabeza, bandas como Mago de Oz o Saurom. A ambas les ha ido bastante bien, su propuesta es original, aunque la gente diga lo contrario. No todas las bandas pueden presumir de que letra y música vayan de la mano. Y más si hablamos de heavy metal, normalmente la música es lo más importante. Pero cuando tienes entre manos un disco con una historia de este tipo, la gente tiende a apreciar ambas cosas por igual. ¿Piensas que el ser creativo u ofrecer ese grado de autenticidad al público, puede ayudar a un grupo a crecer?

Alberto Montoya: Por lo menos, debería. Al ofrecer un trabajo así estás siendo original y dando un poco más a la gente que lo ha comprado. Les entregas tu música y el aliciente de poder disfrutarla acompañado de una historia y de un concepto, que se puede disfrutar tanto junto como separado. Como dices, hay quien te lo valora y quien no, pero por lo general la mayoría lo suelen hacer y agradecen que les estés dando un poquito más de lo “normal”. A mí de hecho me sabe mejor comprar un disco así que uno más sencillo. Es como comprarte una guitarra y que te regalen un estuche: lo importante es la cuestión musical, pero desde luego un envoltorio voluntario e incluido en el precio te hace sentir que la compra te hace sacarle más partido.

TM: El relato sobre el que está basado el disco, está en algún libro conocido? ¿Musicalmente, como funciona Sylvania? ¿Eres tú, el que compone todo como dice en el libreto, porque me imagino que una banda no sólo es una persona, los demás músicos también aportan su granito de arena. ¿Cómo funciona Sylvania en ese aspecto?

Alberto Montoya: El relato es puramente inventado, tan sólo se ambienta en la época que describe. Que yo sepa, no existe ningún libro que cuente una historia medianamente parecida. Sobre las composiciones, como he dicho antes, habían hasta ocho canciones que ya estaban preparadas, algunas terminadas y otras cuyo planteamiento ya tenía esbozado. En las dos instrumentales había que empezar desde cero prácticamente y por último, sacar la metal cover de “Desátame”, cuya adaptación también llevé a cabo.

El funcionamiento, por tanto, fue más sencillo. Simplemente había que dar vida a unos temas que estaban compuestos por ordenador en formato MIDI. Y es en este proceso donde también entran las capacidades y aporte de los componentes, puesto que no me esmeré en dejar las canciones compuestas para que tan sólo se reprodujeran como si se le diera al play. Los temas no se sacaron calcados a la partitura (bueno hay tres o cuatro que sí que quedaron tal cual porque estaban al 100% de detalles), y cada componente tuvo libertad para personalizar dentro de lo posible su instrumento.

Yo no sé tocar la batería, no soy capaz de golpear un tambor y otro seguidos; por eso simplemente copié ritmos para dejar claras las velocidades que quería, y que Pablo hiciera la que le diera la gana. De hecho hubo ritmos que me los cambió y que me gustaron más, en ocasiones obligándome a cambiar los otros instrumentos para acoplarnos a ello. Lo mismo pasó con los demás instrumentos: Ángel moldeó e incluso inventó algunas líneas vocales, a Álvaro también le sugerí que hiciera el bajo como quisiera en muchas partes, y Sofía y Eric también se llevaron a su terreno algunas melodías. Todos estos aportes son bienvenidos y muy positivos en el resultado final.

TM: A mi juicio, todas las canciones cumplen con su acomedido perfectamente bien, todas gozan de un potencial latente para arrastrar al público. ¿Cuáles son tus temas favoritos, y cuáles son los que mejor están funcionando? Me imagino que estaréis tocando el disco al completo.

Alberto Montoya: Es una elección complicada. Yo creo que me quedaría con tres: Lazos de Sangre, Mi Juicio Final y Sal de tu Prisión; que además, me parece que son los que mejor están funcionando. A partir de ahí es como cuestionarte a qué hijo querrías más, porque me quedaría con todas. También le tengo un cariño especial a La Princesa Prometida por las razones que he comentado antes, y Buscando un Camino también me gusta mucho.

Ahora mismo sí, habitualmente tocamos el disco entero, con la excepción de “Mi Juicio Final”, que la reservamos para conciertos donde el tiempo nos lo permita; y la instrumental “Raíz de la Ilusión” (que si te soy sincero, ya ni me acuerdo de tocarla, jaja). Sin embargo tanto ésta como la intro, las lanzamos por la mesa para despedirnos y empezar respectivamente.

TM: En líneas generales. ¿Cómo es un concierto de Sylvania, para el que no os haya visto nunca?

Alberto Montoya: Pues según los comentarios y nuestra percepción, creo que una buena dosis de tralla y melodía unidas a una buena actitud en el escenario. Nos alegra que la comunión con el público llegue más allá de interactuar con él, pero sobretodo que nos canten y coreen casi todas las letras y estribillos de las canciones. También incluimos cortes de humor conforme nos sale o a veces los preparamos: hemos puesto diapositivas con fotos ridículas nuestras, hemos tirado confeti y globos, también hacemos diálogos absurdos entre los que tenemos micro en el escenario, e incluso nuestro bajista en dos ocasiones utilizó el concierto para anunciar que vendía un mp3 y un Ford Focus.

TM: ¿Por qué una versión de Mónica Naranjo y no una versión, que te digo yo, de Iron Maiden? ¿Tocáis esta versión en vivo?

Alberto Montoya: En principio la idea de “metalizar” un tema que no es del género, era bastante atractiva. Hubiera sido muy monótono versionar “The Trooper” o “Black Diamond”, porque es lo que se espera. Esos temas están muy bien para un directo, pero grabarlo en un EP sería contraproducente, quizás mejor para una demo o algún lanzamiento intermedio en donde te falte material. A Mónica le tenemos mucha admiración por sus cualidades vocales (sobretodo nuestro cantante) y por la propuesta de un pop más atrevido y que se desentiende un poco de la tónica de los 40 principales. Una noche de fiesta la cosa empezó a cobrar seriedad, puesto que al principio tan sólo eran conjeturas. Insistí en que fuera “Desátame” la canción elegida porque la veía más fácil de adaptar, y creíamos que podía funcionar bien. Al probarla en directo la cosa marchó, y sigue marchando, por lo que decidimos incluirla como Bonus Track en nuestro primer disco, al tratarse de una cover especial y no de un clásico del metal.

TM: ¿Qué bandas han influenciado a Sylvania?

Alberto Montoya: Tenemos algunas influencias dispares, pero en general coincidimos en el metal melódico y en el power metal de la vieja escuela, como puede ser Helloween o algo más moderno y sinfónico como Nightwish. Este primer álbum ha sido muy en la onda de Stratovarius, los Avalanch de Víctor García y la banda germana, pero reduciremos un poco este abuso en el futuro. En los componentes, hay gustos para todos los colores: desde System of a Down hasta Mägo de Oz, pasando por Metallica, Dream Theater, Avantasia, Sober, Saratoga, etc.

TM: Otro apunte, la voz de Ángel, me ha parecido una de las joyas del álbum, sin él, yo creo que el disco no tendría ese potencial. Para mí ha sido todo un descubrimiento. ¿Es fácil escribir canciones con una voz así, que se adapte a todo con tanta facilidad?

Alberto Montoya: Es algo que creo que ha sorprendido y para bien, tanto al público como a nosotros. Puedes ser un grupo de heavy/power cuyo cantante parezca que se haya tomado cinco litros de Helio y tenga la voz más aguda del mundo, sería muy típico. Nos gustan esas voces, y de hecho el propio Ángel es muy aficionado a Michael Kiske o Tobias Sammet, pero también le gustan otros como Marco Hietala o Kai Hansen, de registros distintos. A la hora de elegir tonalidades para hacer composiciones, tienes que tenerle en cuenta más que a nadie, pero he de reconocer que su voz y sus cualidades me han permitido trabajar cómodamente.

TM: Vamos terminando, ¿Para cuándo un segundo trabajo de Sylvania? ¿Podemos esperar un segundo Lp, con los mismos esquemas que hemos podido ver aquí, o será algo distinto?

Alberto Montoya: Bueno, lo primero es presentar y sacarle más partido a este “Lazos de Sangre”. En breve por fin salimos de Valencia y esperamos visitar varias ciudades, aunque es complicado y tiene su riesgo económico, porque no tenemos a nadie que nos gestione o nos asegure esa economía.

El segundo trabajo de Sylvania no vendría hasta el año que viene como muy pronto. A día de hoy tan sólo tengo una canción a punto de terminar, pero sí que tenemos esbozado el sistema de trabajo y estilístico que queremos trazar. Al estar el grupo ya formado, se intentará hacer todo de una manera más cooperativa; y estilísticamente, como he dicho antes, queremos abusar menos de doble bombo y que predominen más los riffs de guitarra y pasajes pesados.

TM: ¿Cómo ves el tema de las descargas ilegales?

Alberto Montoya: En cierto modo positiva y negativamente. Es positivo para nosotros porque te permite mayor difusión, y negativo porque tu producto pierde remuneración. No obstante creo que hay que ir al compás con el tiempo y no quedarse atrás, tratando de adaptarse a lo que hay. Las desventajas que puedes encontrar tienen también sus pros en el polo opuesto. Si hubiéramos lanzado este disco en el año 1994, lo mismo estábamos viviendo de esto… pero los tiempos han cambiado, a partir del 2000 hubo un boom de bandas y es muy difícil hacerse un hueco. Las descargas ilegales al principio te ayudan a darte a conocer con facilidad, pero esa ayuda luego se compensa privándote de funcionar como se funcionaba antaño.

TM: Gracias por tu tiempo Alberto, para finalizar, puedes añadir lo que quieras. Ojalá nos encontremos pronto en algún concierto. Un abrazo.

Alberto Montoya: Pues no mucho más! Simplemente dar las gracias a Trueno Metálico por dejarme daros por saco un rato, y ¡claro que sí!, nos veremos en algún concierto seguro. Invito a todo el mundo a que nos escuche y nos de una oportunidad en cualquiera de los medios en los que estamos. Y por supuesto, que si les gustamos, se animen a vernos en directo porque lo pasarán bien y a comprar el CD en formato físico, que merece la pena. Salud y Metal!!

Entrevista realizada por Francisco J. Román para TRUENO METÁLICO WEB.

1 Comentario

  1. angela maria

    3 agosto, 2012 at 1:36

    una muy buena entrevista , interesante conocer todo acerca del disco y la esencia del grupo sylvania,

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