Extol (Extol) – Crítica

Publicado por el 10 abril, 2014

extol-extolArtista: EXTOL
Título: EXTOL
Estilo: Progressive Metal
Sello: Indie Recordings
Fecha: 21 de junio de 2013
Nota: 9,5/10

Después de un parón de ocho años, EXTOL vuelven a la palestra para demostrar que siguen siendo una de las bandas más creativas e imaginativas de la escena metalera. Los noruegos siempre han navegado contracorriente, no solo por lo enrevesado y diferente de su propuesta musical, sino también por la temática de sus letras. EXTOL se declaran cristianos confesos, y sus letras nos hablan sobre el cristianismo, la iluminación, la bondad del alma y derivados. De ahí que en ocasiones se les haya encasillado dentro de la corriente denominada Holy Unblack Metal, una corriente metálica que usa parámetros similares en cuanto a lo musical y estética al Black Metal, pero por el contrario predica el cristianismo.

En primera instancia no deja de ser chocante, pues por todos es sabida la filosofía satánica y anticristiana en la que se basan la mayoría de bandas de Black y Death Metal, y cuesta entender cómo se puede predicar la palabra del Senyor a base de gruñidos, guitarras distorsionadas al máximo y baterías a todo trapo. Pero en lo que a un servidor se refiere, encuentro igual de absurdo predicar la palabra de Satán que la de Dios, básicamente porque ambos son invenciones creadas para controlar a las mentes frágiles. Y como yo solo tengo fe en mi mismo, paso de letras y me voy a lo que realmente me interesa, la música.

Curiosamente uno de los pilares principales de la banda, el guitarrista Ole Borud, antes de entrar en EXTOL fue miembro de la banda ANTESTOR, estos sí, todo un referente dentro del mencionado Holy Unblack Metal. Y dicha formación tuvo el “honroso” privilegio de recibir amenazas de muerte de “grandes filósofos de mentalidad abierta” como Varg Vikernes, Euronymus y Faust. Mentes lúcidas, equilibradas y tolerantes que son auténticas leyendas dentro del Black Metal.

Aun así, tampoco podemos tomarnos dicho aspecto a la ligera, pues el contrapunto que ofrece enfrentar a dos polos en principio opuestos como el Black/Death Metal y la música espiritual, no es para nada desdeñable. Las tensiones dramáticas conseguidas con dicha combinación son tan abruptas y fluidas a la vez, que a uno no le queda otra que quitarse el sombrero ante tal demostración de eclecticismo y genialidad.

Las influencias de estos cracks (de las cuales no se esconden), son de un nivel tan supremo, que no es de extrañar que su producto final sea tan exquisito. Yendo desde el maestro Schuldiner, hasta pioneros del progresivo como RUSH o YES, pasando entre medio por bandas tan dispares como Metallica, The Cure o Cynic, sin olvidar monstruos algo más actuales como OPETH o MESHUGGAH, sumando cantos espirituales y algún que otro artista de jazz. Con todo este amasijo de música de tanta calidad fusionándose en sus cerebros, habían dos posibilidades, fabricar un mejunje altamente indigesto, o obsequiarnos con el más adictivo, refinado y delicioso de los brebajes. Y por suerte para todos, ha salido ganadora (y por goleada) la segunda opción.

Ciertamente encasillar a EXTOL dentro del mencionado Holy Unblack Metal, es un relativo error. Pues aunque dentro de su propuesta podemos encontrar ciertos elementos de Black Metal, sobre todo en el agresivo shriek de Peter Espevoll y algún que otro riff vibrante típico del Metal Negro, la música de los noruegos se decanta hacia un Death Técnico que con el paso del tiempo ha ido incorporando elementos progresivos, algún que otro riffeo Thrash e incluso en su última etapa, cierto titubeo con el Rock Alternativo. Suele ocurrir en toda aquella banda que goza de una buena salud compositiva, y en la que las mentes creativas de sus componentes no conocen la palabra “estancamiento”.

Cuando una banda titula un álbum con título homónimo suele ser señal inequívoca de reivindicación, y esa es sin duda la intención de los noruegos con este álbum. EXTOL recibió algún que otro palo por el sector más agresivo y conservador de sus fans en sus dos anteriores trabajos, el “Synergy” de 2003 y “The Blueprint Drives” de 2005, por el cual fueron incluso nominados a los prestigiosos premios Grammy noruegos, los Spellemannprisen. La popularidad de la banda fue en aumento, incluso consiguieron realizar una gira europea con MASTODON, GOD FORBID y OPETH, ahí es nada. Pero no a todo el mundo les agradaba el giro que había tomado su música, ya que como comentaba más arriba, en “The Blueprint Drives” uno puede utilizar con bastante vehemencia el término Rock Alternativo.

Será porque realmente la banda tocó techo, será porque les afectaron las críticas de buena parte de sus fans, o será porque “Dios lo quiso así”, pero EXTOL ha conseguido sacarse de la manga el que posiblemente sea el disco más equilibrado de su carrera. En él vamos a encontrar tanto los elementos agresivos de su primera etapa, como la sutileza y melodía predominante en su última época. Y todo ello mezclado con una maestría y brillantez al alcance de muy pocos.

No me espero hasta el final y os lo avanzo ya, este disco es una jodida obra maestra, un diez de diez, un cinco cuernos, llamadlo como queráis. Un trabajazo de cabo a rabo, sin un solo segundo de relleno, donde un servidor, después de más de treinta escuchas, todavía no ha sido capaz de encontrarle una sola tara. Es más, cada vez que lo vuelvo a escuchar el disco me parece más y más extraordinario, hasta el punto de no vacilar en otorgarle el galardón de mejor disco de metal progresivo de 2013, y mira que fue un año sin desperdicio.

Solo con el primer corte “Betrayal” (solo con el título ya me tenían ganado de antemano, jeje), uno ya se da cuenta de que no está ante una banda normal y corriente. Inicio serpenteante, riff cañón con el habitual “Go!” de rigor y antes de llegar al primer minuto sorpresón, ¿qué cojones son esas voces limpias? Parece solo un espejismo de diez segundos, y el tema sigue adelante. Pero en 1:20 vuelven a aparecer, esto va en serio colega. Ritmos entrecortados y David Husvik clavando una batería que te deja boquiabierto por su perfección marcando los tiempos y su originalidad. El coro de voces limpias vuelve a aparecer hacia el final, seguido de un solo parte-almas, breve pero de acalorada intensidad, cerramos con el riff thrasher del inicio…

Esto es solo el inicio, poco más de cuatro minutos que ya te han puesto las orejas puntiagudas cual perro guardián. Aquí se está cociendo algo grande, muy grande y estás ansioso por saber más. Pues ponte cómodo porque el siguiente corte te va a dejar helado. Reconozco que la primera vez escuché “Open the Gates” fue el tema que más me impactó del disco, y no por su fiereza, si no precisamente por todo lo contrario. Las voces limpias toman el control desde el inicio, y solo se verán interrumpidas por puntuales momentos viscerales que le otorgan una tensión dramática al corte tremenda. Lo del minuto 2:35 en adelante no tiene nombre, te gustan los pasajes sutiles, dale un tiento, te bien aseguro que no te vas a arrepentir.

Si primer y segundo corte nos han dejado sin aliento, la siguiente “Wastelands” no es que sea precisamente un tema para recuperarlo. Inicio muy a lo EMPEROR, para continuar con un riff cuya coletilla lleva la firma del maestro Evil Chuck, y para rematar estribillo de voces limpias con blast beast de fondo. Aparece un breakout en 2:40 y ahora se transforman en ARCH ENEMY, melodiosas notas a lo Amoth y un solo que nos vuelve a perforar el corazón. Llevamos poco más de diez minutos de plástico y yo ya estoy sudando, esto no puede ser normal, ¿a qué velocidad deben trabajar las neuronas creativas de estos tíos? ¿O a caso es que se han pasado los ocho años de impás componiendo el disco?

Esto se está alargando, desde hace tiempo intento presentar al público una idea general sobre los discos que reseño en cuestión y no meterme demasiado a fondo en el tema a tema, pues soy consciente de que en ocasiones cansa, y es mejor que cada uno vaya desgranando el trabajo a su ritmo. Pero no puedo, esta jodida piedra preciosa me tiene hipnotizado, atrapado en su combinación entre fuerza y melodía, entre progresivo y el mejor de los coros de góspel, entre mala hostia y sutileza. “A Gift Beyond Human Reach”, con ese inicio de percusión tan brillante digno de los maestros TOOL. El medio tiempo “Faltering Moves”, con unas notas de guitarra tan estiradas que te hacen tocar el jodido cielo. “Behold the Sun” y su inicio a lo “Bohemian Rhapsody”.

Es que hasta la sencilla instrumental “Dawn of Redemption” es tan enorme, está tan tocada por la barita de la inspiración, que trabajando sobre cuatro notas es capaz de llegarte hasta lo más profundo del alma, dejándote en un estado aletargado para luego golpearte con “Ministers”, el tema más cañero del disco. Y si el disco se llamaba de por sí EXTOL, que mejor que titular también un tema de él con el mismo nombre. “Extol” es un tema ampuloso y grandilocuente, donde los coros evangélicos toman unas proporciones astronómicas, otra vez secundados por un poderoso blas beast. Cerramos con “Unveiling the Obscure”, otra pequeña pieza de orfebrería donde las voces robóticas nos recuerdan irremediablemente a los maestros CYNIC. En la edición limitada podréis disfrutar del bonus “Sting of Death”, un tema que para nada es un sobrante puesto para rellenar, si no que contiene la misma magia y calidad que el resto de cortes del plástico.

Metal pagano, Metal cristiano, Metal satánico, Metal vikingo, Metal épico… me la sudan las etiquetas y el mensaje, en el noventa y nueve por ciento de los casos el Metal se apodera de nosotros por la música (y la labro vocal obviamente), pero no por la lírica. En determinados casos es importante o como mínimo valorable y elogiable, pero no suele ser un factor determinante (si IRON MAIDEN hubiese dependido de sus letras para ser la banda más grande la historia del Metal, iban apañados). Y yo me quedo con EXTOL por una razón muy sencilla, su música consigue despertar en mí unas sensaciones que muy pocas bandas han conseguido. ¿DEATH, OPETH, NEVERMORE, DREAM THEATER?, no muchos más. Será su trasfondo cristiano (que para nada comparto), pero su música consigue elevar mi espíritu como pocas, y eso es lo que a mí realmente me importa.

Componentes:

David Husvik – Batería
Peter Espevoll – Voces
Ole Børud – Guitarras y bajo

Tracklist:

01.Betrayal
02.Open the Gates
03.Wastelands
04.A Gift Beyond Human Reach
05.Faltering Moves
06.Behold the Sun
07.Dawn of Redemption
08.Ministers
09.Extol
10.Unveiling the Obscure

WEB

Autor: Betrayer

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