In Flames (Battles) – Crítica

Publicado por el 16 noviembre, 2016

inflamesbattlesArtista: IN FLAMES
Álbum: BATTLES
Estilo: Melodic/Alternative/Groove Metal
Sello: Nuclear Blast
Fecha: 11 de noviembre de 2016
Nota: 7/10

Mi relación con IN FLAMES siempre ha estado llena de altibajos, pocas veces una propuesta de metal me ha producido tanto desinterés, desgana y mal sabor de boca como me ocurrió con “Siren Charms”. Hace ya más de una década que los suecos abandonaron la senda del death melódico para afrontar un plano musical totalmente distinto, aparcados actualmente en una ola de groove metal alternativo que entremezcla diferentes estilos, los de Gothenburg nos presentan el que es su trabajo más superficial, diverso y trivial de cuantos han compuesto hasta la fecha, nada que ver con el plano extremo-gutural de su primera época.

Atrás quedaron joyas para el recuerdo como “Lunar Strain” (que gratos recuerdos se me vienen ahora a la cabeza) The Jester Race el que es sin duda uno de sus mejores álbumes y uno de los más laureados, o ese dúo formado por “Whoracle” y “Colony”, sin menospreciar por supuesto “Clayman”, aunque lejos de sus mejores años como abanderados de un género que ha visto crecer propuestas, y bandas (ejemplo ARCH ENEMY o DARK TRANQUILLITY) que sin intentar caer en la repetición, han sabido evolucionar su estilo sin necesidad de vender su música al mejor postor.

Con esto no quiero decir que IN FLAMES se hayan pasado al otro barrio, pero si es cierto que tras los numerosos cambios de dirección musical todo este tiempo, IN FLAMES ha pasado de tener un sonido Göteborg a codearse con las miles de propuestas de esa estirpe nu-metalera tan arraigada en la actualidad. Y eso que ellos, nunca fueron los pioneros del melodeath, pero si una de las bandas que hizo más popular dicho género. Prueba de ello, ahí están los insuperables “Colony” o “Clayman” para corroborarlo.

Como se suele decir, lo último que se pierde es la esperanza, de ver quizás un retorno a sus inicios ¿tal vez?, pero está visto que IN FLAMES van más allá con cada una de sus propuestas, y si su álbum anterior flojeaba, dejando un saborcillo agridulce cuando lo escuchabas, “Battles” aboga por un lavado de cara importante. Obviamente no se puede decir que esta sea la quinta maravilla del mundo, pero si es cierto que las luces de este trabajo son más bondadosas con el oyente (etapa SOAPF), tampoco voy a decir que IN FLAMES haya retornado al sonido Göteborg, porque sería una mentira como una catedral. Pero algo de aquella época sí que se aprecia, además de las estructuras melódicas tan arraigadas de sus últimos lanzamientos.

inflamesbandaReconozco que “Battles” me ha gustado bastante, y lo estoy disfrutando como nunca. Ahora, también debo ser honesto conmigo mismo y recalcar lo bueno y lo malo del mismo. Lo más difícil sería poner una etiqueta que tenga fundamento y sea convincente y haga honor a las composiciones que aquí encontraremos. Difícil tarea, cuando son tantos y tan variados los elementos que forman sus canciones, desde la electrónica, pasando por el metal alternativo, el groove metal, metalcore, o soft rock, música al fin y al cabo, pero al menos en esta ocasión existe la dureza que no tenía “Siren Charms”, un disco en el que In Flames y Anders Fridén sonaban agotados, cansados. La otra cara amarga era el rock alternativo, sonando provocativo, vacío sin fondo aparente y sin esencia y en última instancia duro como la goma de mascar.

“Battles” es diferente en cierto modo, hasta la portada lo es, más colorida y da una visión exacta de la diversión que proponen los nuevos temas. Hay más energía, garra, potencia, pero todo visto desde un ángulo inverso. Los que vayáis con la mentalidad y penséis que vais a escuchar otro “Colony” os encontraréis una caca de vaca (ironía modo on).

El disco generalmente tiene una producción de un gran nivel, el apoyo del productor Howard Benson ha dado sus frutos, lo que más echo en falta es a Jesper Strömblad a las guitarras, no tanto a Daniel Svensson que estaba quemadillo después de ir a la deriva tanto tiempo, personalmente creo que necesitaba un cambio de aires urgente. En cuanto a Joe Rickard el nuevo miembro encargado de la batería, ni me convence, ni me decepciona, un término medio, es uno de los instrumentos que menos me ha llenado en los últimos trabajos de la banda, en esta ocasión lo encuentro diferente, esa palabra mágica que tanto nos gusta pronunciar (a los críticos) cuando algo se mantiene generalmente a un nivel prolíficamente correcto. Aunque tengo que decirlo, el chaval tiene algunas incursiones de un nivel más que notable.

El disco trae de vuelta ese acercamiento melódico que trajeron en “Soundtrack to Your Escape” y que tanto desconcertó a muchos de sus seguidores tras el decente “Reroute to Remain”. Personalmente no considero este “Battles” como una obra sobresaliente, pero si notable.

En lo musical el disco cumple, no todos los temas, pero si hay excepciones que merecen ser recalcadas. Desde la inicial “Drained” que incluye recovecos del pasado con una base rítmica demoledora y donde se puede ver a Anders Fridén cantar enfurecidamente, (mejor que nunca) mezclando el growl enérgico con desgarros agrietados. Un tema cargado de furia con pequeños instantes devastadores como los del minuto 1:55 y un estribillo imperioso y/o emotivo que pone la guinda definitiva, además de un fantástico solo de guitarra que ayuda a perfilar mejor la canción. Un track que está haciendo que muchos seguidores se emocionen, y no es para menos, contar con un comienzo como este después de tantos desbarajustes años atrás, es más que digno.

Pero si hay que hablar de dureza verdadera, no podéis dejar de lado “Through my eyes”, olvidaros por un momento las definiciones que le he dado al primer corte, y dádselas a este tema, sabréis lo que es gozar de lo lindo. Un espectáculo con todas las de la ley, la suciedad y lo macabro de la voz llega por momentos a cotas inenarrables, de hecho creí imposible que IN FLAMES en la actualidad, pudieran envenenar al oyente de esta forma con esta fuerza y crudeza y ese doble bombo martilleante. Y aunque la canción sigue una evolución lastimosa, no se puede negar que todos los elementos están muy bien construidos, y todas las melodías cumplen su acometido dando un resultado final, magistral.

Uno de los temas que ya avanzaron previamente “The End” con su magia peculiar, a pesar de su toque comercial ¿Por qué no decirlo? Es una canción realmente buena, suena heavy, pegadiza y tiene una trama juvenil que no desentona, el caso es que la incursión de las voces infantiles y los gritos de Anders cuajan una actuación perfecta, otorgando frescura, diversidad y un toque de diversión único como se puede escuchar progresivamente en “The Truth” (tema que no me quito de la cabeza) con ese inicio artístico (tan hermoso) repitiendo sucesivamente las palabras mágicas; “We are”, el haber recurrido a las voces de niños para los coros, hace que la música del conjunto se vea desde otra perspectiva.

La bomba de ingenio de IN FLAMES no para, y pese a no tener la cota de brutalidad que algunos esperábamos tras las declaraciones de propio Björn Gelotte, si es cierto que existen gratos momentos para no olvidar. A excepción de los que ya he nombrado anteriormente hay que sumarle la superficialidad de “Like Sand” con unos tempos intermedios atronadores, además de “In My Room” que incluye algunos pasillos de fuerza y potencia con guturales muy medidos, musicalmente tiene su gancho sobre todo en el estribillo, sin embargo hay un momento que me echa para atrás, cuando el bajo y la voz limpia se dan la mano en el minuto 0:38. Con “Before I fall” y de manos de la electrónica, llega un rock/metal alternativo algo empalagoso, igual que “Battles”, que roza lo comercial con ese Nu-Metal aireado, alejado de los estilismos fuertes que tienen otras pistas del álbum.

Tristemente el disco empieza muy bien, pero IN FLAMES va bajando su poder poco a poco, influenciados por bandas como BULLET FOR MY VALENTINE una vez más, y dejando de lado su parte más agresora, nuevamente impulsados por voces juveniles en cortes como “Here Until Forever”, y cuando parecía que todo volvía a su cauce, llega el espejismo “Underneath my skin”, que empieza con la potencia y crudeza necesarias para robarte una sonrisa. Puntualizo que no es un mal corte, la parte que más me ha gustado, ha sido la de después del estribillo en el minuto 2:29 cuando entra en acción el redoble de batería de Joe Rickard, pero en líneas generales es un corte bien ejecutado, sólo que yo esperaba más crudeza en las guitarras, al menos esa rigidez (sólo al principio), la trae consigo la ecléctica “Wallflower”, el tema más experimental o extraño, y una de las canciones más arriesgadas, melancólicas que he escuchado en los últimos años, parece más una pieza de Avantgarde Doom con aires de banda sonora, que una canción de IN FLAMES. Su base electrónica, su calma o su tranquilidad la hacen imprevisible, difícil narrarla con las palabras exactas, mejor escuchadla; eso sí, sólo apta para aquellos abiertos de mente que os gusta la innovación futurista. “Save Me” tiene un carácter parecido y para los que disfrutáis con lo último de los suecos, es una alternativa (más que correcta), que incluye riffs armónicos y guturales enfocados en esa vertiente experimental tan presente en “Battles”. 

El disco trae de vuelta ese acercamiento melódico que trajeron en “Soundtrack to Your Escape” y que tanto desconcertó a muchos de sus seguidores tras el decente “Reroute to Remain”. Pero eso es algo que no debería pillaros por sorpresa cuando ya sabemos que camino llevan surcando los suecos desde hace años. A mí personalmente no me sorprende, sabía lo que me esperaba, y me alegra que no tenga la dejadez ni el vacío que me produjo “Siren Charms”. Igualmente no considero este “Battles” como una obra sobresaliente, pero si notable.

Finalizando, no voy a decir que el disco sea malo, tal y como apunté en “Siren Charms”, pero si debo puntualizar que las sombras siguen acompañando a IN FLAMES. Tristemente hay temas que podrían tener otro enfoque y otras estructuras, y lo reitero, no tienen por qué ser cañones o temas excesivamente veloces, también se puede acudir a la fuerza con tiempos lentos, y más potencia en vez de tanta experimentación. Me gusta la esencia del disco y el enfoque que ha querido dar IN FLAMES en esta obra, aunque sigue habiendo canciones que se me hacen muy repetitivas (o planas), y el problema no tiene que ver con que el disco suene comercial, se puede ser comercial y tener calidad, al menos en conjunto “Battles” suena fresco, divertido, travieso por momentos, y algo inusual en otros. El uso de los coros juveniles le da un toque de distinción, tal y como han hecho en el pasado bandas universales como PINK FLOYD. Conclusión, un disco que recomiendo desde aquí, pero sé que habrá gente que lo criticará por el simple hecho de llamarse IN FLAMES. (Despejad vuestra mente, y disfrutad de la música, no todo es tan malo como lo pintan).

Componentes:

Anders Friden – Voces
Björn Gelotte – Guitarra
Niclas Engelin – Guitarra
Peter Iwers – Bajo
Joe Rickard – Batería

Tracklist:

01. Drained
02. The End
03. Like Sands
04. The Truth
05. In My Room
06. Before I Fall
07. Through My Eyes
08. Battles
09. Here Until Forever
10. Underneath My Skin
11. Wallflower
12. Save Me

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Autor: Francisco Román

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