In Mourning (Afterglow) – Crítica

Publicado por el 18 octubre, 2016

inmourningafterArtista: IN MOURNING
Álbum: AFTERGLOW
Estilo: Progressive Melodic Death
Sello: Agonia Records
Fecha: 20 de mayo de 2016
Nota: 6,5/10

Pocas formaciones actuales pueden presumir de tener una discografía tan sólida como la de IN MOURNING pese a su juventud como banda. Juventud relativa, porque aunque su primer disco “Shrouded Divine” ve la luz en 2008, la banda ya llevaba desde el año 2000 batallando. Definidos dentro del sector del Death Metal Melódico/Progresivo, la banda golpeó fuerte con el mencionado primer plástico “Shrouded Divine”, para luego sembrar algún atisbo de duda con su segundo lanzamiento “Monolith”, que sin ser un mal trabajo baja prestaciones respecto a su disco debut. Pero en realidad lo mejor estaba por venir, con esa maravilla del 2012 llamada “The Weight of Oceans”. No es fácil encontrar a día de hoy una triada inicial de tanto nivel como los tres primeros trabajos de In Mourning, y está claro que los suecos iban a hacer lo posible por mantener el listón bien alto.

Ya os aviso de inicio que “Afterglow” no es un disco tan excelso como el plástico del 2012, pero eso entraba dentro de los planes (al menos para un servidor), porque superar un disco tan perfecto y sentido como fue “The Weight of Oceans” se me antoja tarea imposible. Aun así el notable no se lo quita nadie y el noventa por ciento de las bandas actuales que practican (o deberían practicar este género, véase Opeth), se darían con un canto en los dientes por sacar un disco como “Afterglow”. Quizás el principal problema reside en que por momentos este trabajo nos recuerda demasiado a su anterior tapa. Para lo bueno y para lo malo, apreciábamos ciertas diferencias entre sus tres primeros discos, y siendo esta una banda de Progresivo, se podía prever una vuelta de tuerca a su propuesta que no se ha acabado produciendo.

inmourningbandaAdemás la banda da otro paso atrás al cambiar la prestigiosa discográfica Spinefarm Records (con un extenso catálogo de bandas de primer nivel y a la que se puede considerar bastante especializada en propuestas afines a In Mourning como son Amorphis, Kalmah, Eternal Tears of Sorrow, o Swallow the Sun), por Agonia Records, centrada en propuestas algo más extremas. Sumemos además que el encargado de las mezclas y masterización ha sido el desconocido Jonas Martinsson, que no tiene nada que hacer frente al “otro” Jonas Kjellgren (Scar Symmetry, Carnal Forge, Centinex) que fue quien se encargó de las producción de “The Weight of Oceans” y que además puede presumir de tener en su currículum de discos producidos nombres tan ilustres como Amorphis, Hyprocrisy, Immortal, Katatonia, Leprous, Septic Flesh y muchos grandes más.  Puede parecer una tontería y se hace algo pesado de leer este párrafo con tantos nombres y datos, pero no es así, porque “Afterglow” suena un tanto denso y pastoso frente a la “frescura” y poderío de su anterior trabajo. Y habrá quien me diga que la música de In Mourning puede deslizarse en determinados momentos hacia derroteros más Doom, que sus letras dan para dejarse llevar y tal, y que este giro en la producción se debe a un intento por sonar más Doom (valga la redundancia).  Y le diré que tiene parte de razón, pero creo que “The Weight of Oceans” conseguía el difícil reto de sonar denso, oscuro, nostálgico y a su vez poderoso, enérgico y vitalista, cosa que no ocurre en este “Afterglow” donde la balanza se inclina más hacia la pesadez.

Tres párrafos y en cada uno de ellos ha aparecido “The Weight of Oceans” cuando en realidad hemos venido a hablar de “Afterglow”, y lo siento, las comparaciones son odiosas, pero cuando uno ha parido una obra maestra con anterioridad, estas son inevitables. Paro aquí, me concentro y me introduzco de lleno en este buen trabajo, que hasta el momento lo estoy revistiendo de una aura negativa que para nada merece.

Siete temas en cincuenta y cinco minutos de duración, así que el que pase por aquí buscando Melodeath ganchero y de fácil digestión, ya puede irse por donde ha venido.

IN MOURNING, ¿Qué todavía no los conocías?, mal hecho y remedio rápido que le pongo. Coger un vaso mezclador echar 1/3 de Opeth (época Deliverance y Ghost Reveries), 1/3 de Insomnium, dos golpes de Omnium Gatherum y una pizca de Be’lakor, agitar fuerte y servir bien frío. Agradable en boca, de entrada muy suave y ligera a la vez que deja un embelesador abrazo aterciopelado en su rasgado paso por la garganta. Sus notas amargas se combinan con cierto aroma a vainilla que persiste durante un largo rato. Intensos, apetecibles y embriagadores, dominadores de una finura engañosa que sabe utilizar la fuerza con extremada exquisitez. Esos son IN MOURNING desde su creación, una banda con la cual siempre vamos a utilizar las palabras “clase” y “buen gusto” a la hora de definir su música.

Siete temas en cincuenta y cinco minutos de duración, así que el que pase por aquí buscando Melodeath ganchero y de fácil digestión, ya puede irse por donde ha venido. Solo dos temas de poco más de seis minutos, curiosamente el que abre el disco “Fire and Ocean” y el que lo cierra, la homónima “Afterglow”. Dos cortes muy diferenciados, el primero mucho más dinámico y con unos ritmos entrecortados que te atrapan desde la primera escucha, y el segundo mucho más pausado, con ciertos atisbos Doom y que se me antoja un tanto mediocre para ser el corte cierre, pues lejos de dejarte con ganas de más, te deja un tanto indiferente.

La formación se mantiene sólida, excepto por el cambio de batería donde el ex Katatonia, Daniel Lijekvist se hará cargo de las baquetas. A bote pronto puede parecer un cambio insignificante, o si me apuran un teórico salto de calidad al fichar un batería de cierto renombre, pero nada más lejos de la realidad. El cambio de batero ha sido un fracaso considerable, siendo el trabajo de Lijekvist mucho más limitado en su ejecución con el doble bombo, y desarrollando, en términos generales, mucha menos creatividad que su antecesor. Y si encima le sumamos que el sonido de la batería está excesivamente alto respecto al resto de instrumentos (sobre todo la caja), poco bueno os puedo explicar al respecto.

Pudiera parecer que en una banda como IN MOURNING la batería no es un factor determinante pues la principal virtud de la banda son, por un lado, las estiradas y melancólicas melodías de guitarra (no en vano son tres guitarristas a la vez), y por otro la brutal forma de cantar de Tobias Netzell, muy en la onda de gente como Jukka Pelkonen (Omnium Gatherum) o Mikael Akerfeldt (Opeth), capaces de escupir un poderoso growl que a su vez es suficientemente nítido como para distinguir sus letras. Pero tratándose de una banda de progresivo, el trabajo de la base rítmica se me antoja vital, siendo el elemento clave a la hora de entrelazar tanto cambio de ritmo y perfilándose como principal “culpable” de la homogeneidad de la banda.

Me jode, me jode y me mosquea, esa es la verdad, porque el nivel compositivo de este “Afterglow” es de notable alto. Los temas pese a su compleja elaboración, consiguen atraparte de cabo a rabo, sumiéndote en sus más oscuras profundidades y sacándote a flote cuando se les antoja. Golpeando tu alma no para herirla, si no para llevarla a otro nivel, jugando constantemente con la melancolía, el dramatismo y la fuerza de la música en su propia esencia, pero todo ello se ve “capado” por una producción que no está a la altura y un batería que tampoco lo está. Y yo me sigo preguntando cómo ha podido ocurrir, cómo una banda experimentada y que aspira a dar el gran salto definitivo comete un error como este y deja este diamante en bruto llamado “Afterglow” en manos de un productor principiante.

Al igual puedo parecer un tanto quisquilloso pero es que ya no nos encontramos en los años ochenta donde se grababa como buenamente se podía, ni tampoco estamos ante un disco de Black “chatarrero” que busca la suciedad intencionadamente. La música de IN MOURNING precisa de la mejor producción posible para disfrutar de todos sus ricos detalles y matices al máximo. A buen entendedor con pocas palabras basta y vais a tener suficiente con un ejemplo para entenderme, poneos el tercer corte Ashen Cown y pasad directamente al minuto 2:20. Allí comenzará un riffeo estirado que tendría que partiros el alma en dos, pero si no lo hace es porque esas guitarras están carentes de fuerza, cuando en realidad se tendrían que comer al resto de instrumentos. Y fallos como este vamos a encontrar varios durante el disco, matando esa vitalidad melancólica (valga la relativa anteposición) tan característica en In Mourning.

Yo por mi parte solo puedo aconsejaros evadiros un poco de dicho hándicap e intentar disfrutar al máximo del disco valorándolo de forma global, y os aseguro que vais a disfrutar de un excelente trabajo de Death Progresivo, que no alcanza el nivel de su predecesor pero nos deja entrever que aquí hay clase e inventiva para rato. El cerebro de estos suecos no está para nada falto de ideas, y a poco que sepan gestionar mejor el tema de la producción de caras a su nuevo trabajo, pueden llegar a convertirse en amos de la escena, y si no al tiempo.

Componentes:

Pierre Stam – Bajo
Tobias Netzell – Guitarras, voces
Björn Pettersson – Guitarra
Tim Nedergård – Guitarra
Daniel Liljekvist – Batería

Tracklist:

01. Fire and Ocean
02. The Grinning Mist
03. Ashen Crown
04. Below Rise to the Above
05. The Lighthouse Keeper
06. The Call to Orion
07. Afterglow

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Autor: Betrayer

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