L’ endeví (An eternity) – Crítica

Publicado por el 22 abril, 2012

Artista: L’ENDEVÍ
Álbum: AN ETERNITY
Estilo: Doom/Gothic Metal
Fecha: 19 de marzo de 2012
Sello: Art Gates Records
Nota: 7,3/10

Los valencianos L’ ENDEVÍ, vuelven con su segunda obra (An Eternity) al mercado musical; en este ocasión bajo el amparo de ART GATES RECORDS, tras su álbum debut lanzado en 2010, este quinteto formado por Mamen (voz) y Jaume (guitarra) que se reúnen con tres músicos conocidos con los que mantienen una gran amistad: Mario (batería), Pater (guitarra) y Guillermo “Tama” (bajo), es actualidad, e intenta abrirse un hueco en el panorama nacional e internacional, con tan esperado regreso.

Atendiendo a la hoja de prensa, la formación tuvo un reconocimiento aceptable por parte de la crítica nacional e internacional; el problema es que no se cuán importante fue su primer álbum “When I Desire Something, You Can’t do Anything”; de cara a realizar una comparación entre ambos ejemplares; de todas formas por lo que he escuchado, no puede ser muy diferente; normalmente los grupos noveles con su segunda obra, dan un paso hacia delante.

“An Eternity”, figura como un álbum, difícil de asimilar en una primera escucha; cada uno podrá interpretarlo de una forma; a modo personal, pienso que la propuesta que plantean, no está mal; no es rebuscada, pero tampoco es la bomba; con altas dosis de metal melódico, y partes que pueden recordar al doom más atmosférico, el gothic metal se abre paso, ramificado por distintas vertientes melódicas, pero que no termina de sobresalir en ninguna de ellas.

¿Eso es bueno o malo? Ni lo uno, ni lo otro; lo bueno de L’ ENDEVÍ, es que no tienen la típica voz lírica que llega a aburrir hasta el cansancio; es cierto que tiene un nervio exquisito en la parte baja, pero donde realmente sobresale es en la parte alta, mejor dicho los altos se llenan de chulería y un nervio desgarrador en ocasiones; no hay más que escuchar cortes como “Slug” para ver el nervio de Mamen con sus cuerdas vocales, interpretación estelar por cierto; como anécdota, sin que sirva de precedente, me recuerda a las gatitas KITTIE en su álbum “Spit”; al comienzo su voz no me acababa de convencer; una vez asimilada, solo puedo decir, que tiene un torrente de voz magnífico, capaz de llegar a los altos y agudos, de forma impredecible.

Lo bueno dura poco, porque la monotonía acusa un disco que algunas veces se mantiene encantador y otras veces no tanto; la seducción melosa de “An Eternity” define un manto de luces que se va apegando en nuestro resplandor a merced que el camino se agranda; dulzura vocal y menos frescura que otros temas; aunque es una canción que tiene unos tonos vocales deliciosos, una voz peculiar que se mantiene en tu cabeza a medida que vas desgranando cada milímetro de esa cuerda que no se desvanece en el abismo; la intensidad a veces apaga y vuelve a mostrarnos los ritmos extraplanos, aportando más bien poco; por suerte ahí está la parte instrumental de las canciones; imponente en algunos casos, escondida en otros; los tiempos cuchichean melodías que se quedan agazapadas esperándote hasta sorprenderte, “An Eternity” tiene un final exquisito de luces y sombras; el guitarreo inicial de “Laments for loners” me ha llamado la atención, endurecimiento del bajo y más potencia; sin llegar precisamente a un estado agresivo.

Una pieza que se envuelve de magnetismo y melancolía es “Red Ivy”, vividora de amalgamas y con una aurora que sobrepasa nuestras cabezas con leves e imperceptibles silbidos de fondo, dando más carisma a la melodía final. Algo que destaco y que más me ha gustado de este trabajo, es la suavidad entrelazada con la que juega el bajo y la batería, para que la guitarra con sus melodías afines, consiga transportarnos a distintos parajes a los que uno puede llegar, a no ser que cerremos los ojos y nos dejemos llevar; las atmósferas que L’ENDEVÍ plasma en cada canción muestran un grado de gracia, muy apetitoso. Algunas veces ese sonido se vuelve algo empalagoso y la elasticidad que algunas canciones deberían tener, quedan en un segundo plano, a merced de la voz de Mamen, que es la que sobresale en innumerables ocasiones.

Apoyándose en un sonido más clasicista creo que pueden sacar bastante partido de temas como; “We are the metal”, aportan mucho más colorido a la escucha final de lo que en un principio se logra apreciar; quizás optar por estos senderos, les puede venir bien para encontrar su sonido personal. En esta canción especialmente, destaco un buen tratamiento vocal, con mucho gancho, la parte rítmica no sobresale del todo, pero aporta un puente metálico consistente, quizás los solos están un poco escondidos, y no consiguen brillar lo que debieran; pero en definitiva, me parece un gran corte; su estribillo también destaca bastante.

El corte número 9, “The Hole” cambia el ritmo a marchas forzadas, buen riffeo de guitarra impulsado por ritmo curioso de bajo y batería; un buen estribillo, y otro corte que puede engancharte sin problema. Además una canción que va ganando a marchas forzadas.

“The Maze” es la joya del álbum (mi favorita), y la que más magia alberga en su interior; más pesada, más lenta y evocando un ritmo más doom que el resto de temas, todo ello sin llegar a ese precipicio de oscuridad que otros temas profesan nada más escucharlos; los algoritmos guturales vuelven a sobresalir; guturales con doble sentido. La parte final es la guinda del pastel; una ambientación capaz de susurrar la belleza más noble, que jamás alguien pueda escuchar.

Muchas vueltas he tenido que dar a este disco, para encontrar el punto de inflexión que lo haga realmente interesante; finalmente lo he encontrado; y no es tan mal obra como me pude ver en una primera escucha; algo perdidos sí que están; y espero que en próximos trabajos puedan encontrar el norte; quizás el problema, es que hay muchas ideas, pero no saben encaminarlas correctamente; porque a pesar de tener buenos temas; muchos de ellos siguen sin encontrar la senda por la que sobresalir, ya que no terminan de dar el impulso necesario; demasiados pasajes rebuscados que no conducen a ningún lugar, y que terminan asfixiando una escucha; que puede llegar a repetirse y a cansar al oyente. Sólo espero que sepan evolucionar con prudencia, y sabiendo lo que hacen.

Fuera de todo lo malo, me quedo con lo bueno, un disco que tiene muchas cosas que ofrecer; sobre todo, si quieres meterte en su esencia e irlas descubriendo paso a paso, muy rico compositivamente, con errores como es normal; pero con un páramo de estilos muy abierto, y ampliable en futuras ediciones.

WEB

Autor: Francisco J. Román

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