Leprous (The Congregation) – Crítica

Publicado por el 7 julio, 2015

leprous-thecongregationArtista: LEPROUS
Álbum: THE CONGREGATION
Estilo: Progressive Metal
Sello: InsideOut Music
Fecha: 25 de mayo 2015
Nota: 9/10

La carrera de los noruegos LEPROUS está siendo una de las más prolíficas de la escena progresiva en los últimos años. Apenas once años de existencia, y ya cuentan con uno de los éxitos más suculentos del panorama internacional.

Un género que ha ido de menos a más y que cuenta con diversos proyectos entre los que cabe destacar la propuesta del propio Steven Wilson que ya se ha convertido en alma mater de dicho género, músico al que pocos pueden hacer frente. Junto a él, otros músicos de dicha escena han intentado abrirse hueco a nivel internacional, pero pocos han tenido una respuesta tan aplastante como la del artista británico.

Hay que saber diferenciar entre Rock y Metal progresivo, ya que ambos estilos están unificados entre sí por la variedad compositiva, pero en esencia el género es diferente ya sea por los ritmos, la potencia, la prudencia o la espiral de sentimientos que llegan a producir en el oyente. En cualquier caso ambos se diferencian por la estridencia o la calma ecléctica.

Hablar de LEPROUS es hablar de límite cero, no hay reglas, no hay fondos marcados. LEPROUS es una de esas pocas bandas que innovan con cada propuesta y que en cada obra superan sus límites compositivos. “The Congregation” es su último y más reciente álbum lanzado al mercado el pasado 25 de mayo a través de InsideOut Music. Con una portada de lo más inusual, tanto como sus obras anteriores, “Coal” o “Bilateral”, ambos lanzamientos destacan por sus diferencias ortopédicas; en esta ocasión “The Congregation” se limita a seguir un patrón propio diferenciado del resto por sus intermitencias melódicas, sumamente repetidas en cada uno de pasajes que genera cada pieza.

Mientras que “Coal” era más sugestivo, “The Congregation” es más arriesgado y discrepa de su epitafio anterior por la compactada dosis de inteligencia artificial que alberga en sus entrañas, quizás no tan agresiva. Aunque hay momentos severos donde los cortes se escabullen de la calma como ocurre con “Rewind” que es emotividad pura, donde veremos a un Einar Solberg meter todo tipo de cambios a su tonalidad vocal. Una pieza afilada que se prepara para el desgarro emocional con diversidad de riffs, tonos hirientes y que llega hasta el clímax a partir del minuto 5:18 en adelante, destapando toda su furia y fuerza interior.

leprousbandaLos alargados malabarismos que tiene el disco, pocas veces suman tanta credibilidad como en esta ocasión. Lo cierto es que el desvirtué sonoro puede crear antipatía en ciertos oyentes como me ha ocurrido a mí en la primera escucha. Ya digo, hacen falta muchas escuchas y una mente abierta para cogerle el tranquillo al disco. No es un trabajo nada fácil de digerir y requiere de mucha atención por parte del oyente. Los temas que mejor entran son “The Price” o “Third Law”, ambos vienen cargados de sentimiento y una hegemonía difícil de definir, el segundo track alberga unos tonos altos que se alargan en demasía tinturando la melodía principal de la canción y su estribillo. El inicio pintoresco y parpadeante, viene subrayado por la fuerza de la batería, a cargo de Baard Kolstad que se muestra intratable durante todo el álbum dando una verdadera lección de técnica.

La burbujeante “The Flood” aflora con optimismo mientras van pasando los minutos, otra joyita a pequeña escala que va contorsionando sus tiempos hasta que los riffs erosionan, las voces eclosionan y un alto revuelo de armonías se cruza por medio, dibujando una peculiar imagen que invita a soñar. Un sueño perpetuo, repetido posteriormente por las raspantes guitarras de “Triumphant” y el babilónico ritmo que la separa del resto, simulando una especie de peloteo constante. Astral, espacial y heroica, con el culebreo continúo de Baard Kolstad que nuevamente vuelve a ser el eje central por su estrepitosa estela rítmica, algo que se reitera una y otra vez en tracks como “Within My Fence” y donde riffs más compactos apuntalan el gran derroche que otorga Einar Solberg con su espacioso canturreo.

La calma se apodera del álbum y “Red” muestra una pequeña sinfonía después de tanta claustrofobia rítmica. Su suavidad junto al bombeo sintetizado nos llevan por caminos opuestos del metal más prominente, acercándonos a propuestas como la que protagonizan otras bandas como MUSE o RADIOHEAD. No solo hablo musicalmente, las voces de Einar se asemejan a las de Matt Bellamy. “Red” es una canción suave al comienzo que juega con la electrónica y con pasajes menos usuales, y que utiliza la progresividad de su compás para cambiar de tónica y arriesgar aun más de lo que proponen el resto de temas.

Llegados hasta este punto, es difícil echarse atrás, si lo inusual os resulta difícil de retratar, abrid bien vuestros ojos y dejaros llevar por mis palabras. “Slave” tiene una de las partes atmosférico-melódicas más agradables del conjunto. La excelente interpretación de Solberg vuelve a subirse a lo más alto de la pirámide cuando recurre a los guturales. El frondoso toque guitarrero de Øystein Landsverk y Tor Oddmund Suhrke explosiona con diversas harmonías repletas de puentes y cambios.

“Moon” sigue a galope, si bien, no me ha parecido tan atrayente (como el resto) hasta pasados varios minutos. Es un corte espeso donde veremos la densidad del bajo acompañar a la batería, tras una florida masterpiece guitarrera. El corte se sintetiza levemente hasta plasmar contornos fácilmente perceptibles. “Down” sigue acudiendo a los ritmos intermitentes y variables, sin parar de edulcorar un trayecto ecléctico que cuenta con un inicio recordando a GAZPACHO. Por último llega “Lower”, una guinda aromática cargada de sencillez y emotividad con un verdadero final capaz de poner los pelos de punta.

Lo impresionante de LEPROUS no es su capacidad de infligir otro sonido a su excitante propuesta, sino la capacidad de dibujar una coherencia longitudinal con su obra anterior. Einar Solberg se vuelve a convertir en el verdadero protagonista del álbum, acudiendo a registros vocales más altos y un sonido más cálido. De la producción, ¿qué puedo decir? Ingeniosa, sobrenatural, única. David Castillo y Jens Bogren han dado en la diana una vez más.

“The Congregation” es un álbum moderno, calculador, repleto de arte musical, difícil de etiquetar y visualmente inenarrable. Un paseo pictórico cargado de sentimientos y simbolismos difícilmente desechables. Pero sobre todo una obra no apta para los más débiles.

Componentes:

Baard Kolstad – Batería
Øystein Landsverk – Guitarras y coros
Einar Solberg – Teclados y voces
Tor Oddmund Suhrke – Guitarras y coros

Tracklist:

01.The Price
02.Third Law
03.Rewind
04.The Flood
05.Triumphant
06.Within My Fence
07.Red
08.Slave
09.Moon
10.Down
11.Lower

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Autor: Francisco Román

5 Comentarios

  1. eduardo arg

    7 julio, 2015 at 22:43

    hoy los escucho por primera vez;no los conocia;pueden gustarte o no;pero son uno de los pocos grupos que pueden ofrecer una propuesta diferente

    • Frank

      8 julio, 2015 at 0:27

      Hola Eduardo, no te falta razón en lo que dices. Leprous, Periphery, Devin Townsend, Arjen Lucassen o Steven Wilson, son bandas y músicos que siempre aportan algo diferente a la escena, y ese algo es de agradecer. Porque ante tanta saturación de bandas del mismo estilo llega un momento que uno se cansa.. Espero que te guste la música de esta banda, te recomiendo también el trabajo anterior Coal. Un saludo.

      • eduardo arg

        8 julio, 2015 at 23:12

        si voy viendo un poco de que se trata esta banda;es cierto hay mucha saturacion y falta de creatividad hasta de las bandas mas consagradas;coincido con lo de Devin Townsend que fue descubierto por Steve Vai,hicieron un proyecto muy original pero incomprendido,fue a principios de los 90.

  2. Villano

    30 noviembre, 2015 at 2:27

    Yo solo voy a decir una cosa:Baard Kolstad es la putísima polla y le da mil millones de vueltas a muchos músicos clásicos.

  3. JohnGonGo

    22 septiembre, 2016 at 4:43

    Qué excelente crítica, qué bien escrita hermano! Y qué se puede agregar? Leprous en este momento para mí, es una obligación diaria en mi vida, todos los días escucho metal y metal en el día, pero pocas ondas pueden llegar a refrescar mi mente, como las que emiten estos noruegos… Tall Poppy, Billateral, Coal y éste, son simplemente obras de arte… Es como tomar por primera vez “Cien años de soledad” y decantarte por seguir descubriendo las obras de García Márquez y no paras…. y sigues… Y se vuelve hasta vicio.

    Einar es un vocalista sobresaliente… no tanto en vivo, pero en estas placas, deja todo de sí. Baard es como sacado de los infiernos, o del cielo? Sea cono sea, no parece terrenal! Pedazo de batero! Cuando Tobías abandonó el barco en 2014, pensé que todo estaba terminado, que ya poco los noruegos podrían hacer… y sale este man a golpearte en la cara, y a arrastrarte por el suelo y a noquearte cuando lo escuchas en Rewind… Increíbles todos… majestuosos!

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