Marty Friedman (Inferno) – Crítica

Publicado por el 17 junio, 2014

marty-friedman-infernoArtista: MARTY FRIEDMAN
Título: INFERNO
Estilo: Progressive Metal/Rock/Shred
Sello: Prosthetic Records
Fecha: 27 de mayo de 2014
Nota: 9/10

Señoras, señores, metalheads, amantes de la música en general, todos estamos de enhorabuena. El virtuoso guitarrista Marty Friedman, que se ganó el corazón de todos nosotros en su paso por MEGADETH, firmando discos tan gloriosos como “Rust in Peace” o “Countdown to Extinction”, vuelve a la palestra para regalarnos el que es, posiblemente, su disco más heavy, potente y enérgico desde que iniciara su carrera en solitario (en dura pugna con “Louodspeaker”).

Para la ocasión Marty ha echado mano de un variopinto elenco de colaboradores, que va desde jóvenes promesas emergentes, hasta reputados veteranos, siendo la guinda al pastel la colaboración en uno de los cortes de su amigo y ex compañero en Cacophony, Jason Becker. Los colaboradores están repartidos por distintas partes del globo, demostrando Marty una vez más que él es un hombre de mundo, un músico con una amplitud de miras sin igual. Una persona íntegra de la cabeza a los pies, tanto como para cambiar su acomodada y exitosa carrera en MEGADETH, por una arriesgada aventura en solitario con sede en Japón, tierra cuya cultura, tradición y buen hacer de sus gentes, cautivó a Marty por completo hace ya algunos años.

Un tipo feliz y abierto, que ama y disfruta de la música tanto como de la propia vida, y eso sin duda siempre se ha visto reflejado en su obra. Será su técnica poco frecuente de usar arpegios en las escalas, será su gusto por  esos vibratos súper estirados y mega melódicos, será su capacidad para fusionar la música tradicional japonesa con varios estilos metálicos y no metálicos, será su intrínseca habilidad para tocar la fibra sensible del personal con sus notas infinitas… No sé bien, que será, pero los discos de Marty siempre desprenden un positivismo sin igual, y tienen la gran virtud de levantar el estado de ánimo del oyente.

El mencionado cóctel de colaboradores cunde de una manera descomunal, ya que los participantes, lejos de limitarse a estampar su firma en el libreto y aportar tres notas a toda prisa, se implican de verdad en el disco, y eso le otorga al plástico una variedad y dinamismo poco comunes en un disco instrumental. Estamos pues ante un colorido collage donde, bajo la batuta del maestro Friedman, todos van aportando su granito de arena para fraguar lo que en principio viene a ser, si no el mejor, sí el más variopinto trabajo en la carrera del gran Marty.

Lo primero que nos llama la atención de este disco es sin duda su título “Inferno”, y más viniendo como os comentaba de un tipo tan “happy” como él, pero cuando uno escucha el primer corte del disco con título homónimo comienza a entenderlo. “Inferno” es un trallazo brutal, uno de los temas más viperinos y acelerados que jamás haya fabricado Friedman. Un salvaje chaparrón de riffs y escalas endiabladas van cayendo furiosamente una vez pasadas las primeras notas iniciales. El tema parece no tener freno, y conforme pasan los segundos va ganando en locura e intensidad. El corte llega al clímax en el minuto 2:50, cuando ese espectacular tapping nos atrapa por completo y vemos que crece, crece y crece, mientras su inseparable batería desde el 2002 Jeremy Colson pone todo de su parte para potenciar la sensación de caos y locura.

Primer tema y ya tenemos la piel de gallina, intuimos en seguida por donde van a ir los tiros, Marty está caliente, Marty está on fire como dirían los americanos, el sonido es brutal, la distorsión tiene más fuerza que nunca, y la siguiente “Resin” no hace más que confirmar las sospechas, con un inicio muy melodioso, que nos recuerda al también enorme disco del 2002 “Music for Speeding”, pero en seguida vuelve a aparecer Jeremy Colson martilleando la batería como un poseso, atreviéndose incluso con el blast beat, y Marty no piensa quedarse atrás, “quieres guerra, pues la vas a tener”. ¿Quién dijo que Friedman ya no tocaba metal? A callar bocas toca.

Vista ya la carta de presentación, turno ahora para el desfile de colaboraciones. Y qué mejor que comenzar con una de las más sorprendentes por su interesantísima fusión entre metal y flamenco-rumba latina. El éxito emergente del dueto mejicano Rodrigo y Gabriela no ha pasado desapercibido para Friedman, ya que su cautivadora mezcolanza de estilos tiene que ser del agrado de Marty a la fuerza. “Wicked Panacea” arranca con una adictiva rumba tocada con guitarra española, y Marty irá solapando su eléctrica de forma gradual, hasta acabar llevándose todo el protagonismo hacia el final del corte. Lo más destacado del tema es el equilibrio entre ambas vertientes, y como ambas se conjugan con una homogeneidad enorme, sin la sensación de forzar en ningún momento.

Turno ahora para el guitarrista hindú  Keshav Dhar, artista con el cual Friedman ya había colaborado en un par de temas de su banda anteriormente. “Steroihead” es un corte breve, muy directo, donde prima la potencia y la velocidad, a excepción de un breve interludio etéreo que dura pocos segundos. Y pasamos seguidamente a uno de los temas más frescos del plástico. “I Can’t Relax” (título irónico donde los haya), nos cae encima cual cerveza helada en pleno agosto. Un corte con espíritu macarra y alma punk/rock. El culpable en esta ocasión es el cantante/guitarrista canadiense Danko Jones, que aporta una energía desbordada con su manera tan burlesca y viva de cantar. Un temazo la mar de divertido ideal para levantar el ánimo en fiestas apagadas.

Todas, absolutamente todas las colaboraciones en este disco son dignas de mención, aunque si yo tuviese que decantarme por una en especial me quedaría sin duda con la de Jorgen Munkeby en “Meat Hook”. El saxofonista, guitarrista, compositor y cantante de la banda de avant-garde noruega SHINING, conocido por muchos por su colaboración con el maestro Ihshan (EMPEROR), en dos discos de su carrera en solitario, consigue hacer de este corte (saxo en mano) una experiencia hilarante, que puede llegar incluso a lo desquiciante en sus primeros compases. Es espectacular ver el tira y afloja entre Friedman y Munkeby, siendo en primera instancia el noruego quien arrastra al americano a su terreno, para cambiar de registro en unas décimas de segundo hacia el minuto 1:13 y deleitarnos con una de las típicas melodías parte-almas “made in Friedman”, pero esta vez en clave de saxo. El tema sigue con el tira y afloja hasta alcanzar el final, y según mi modesta opinión, este es, si no el tema estrella del disco, como mínimo el más original.

“Hyper Doom” es un breve espadazo de escasos dos minutos de duración, que yo interpreto como una colleja a dos manos al amigo Mustaine. El tema rezuma MEGADETH por todos sus poros y el que no vea en él algo de la viperina “Poison Was the Cure” del magno “Rust in Peace” debe ir al otorrino. Mensaje al desfasado pelirrojo, “oye colega, si realmente quieres volver a entregar un digno cd de Thrash Metal, ya sabes a quien tienes que fichar”. Aunque me temo mucho que Marty no está precisamente por la labor, y la ansiada reunión por parte de todos los fans de la etapa dorada de MEGADETH está a años luz de producirse.

Tiempo ahora para entrar en la fase más moderna, por así decirlo, del disco. Primero con “Sociophats”, que cuenta con la colaboración de una promesa emergente de la escena thrasher americana, el cantante/guitarrista de REVOCATION, David Davidson. El tema navega por varios estilos, un poquito de Groove, algo de Thrash, incluso vemos un poquito de Metalcore en los estribillos, y es posible que se haga un pelín largo, pero os aseguro que vale mucho la pena aguantar hasta el minuto 5:05 para disfrutar de un duelo de titanes de las seis cuerdas, donde ambos guitarristas comienzan a sacar chispas de sus respectivas herramientas de trabajo y de qué manera.

Si hablábamos de una promesa emergente, ahora tenemos que hablar de un joven artista totalmente consolidado ya en la escena como es el líder cantante/guitarrista de  CHILDREN OF BODOM, Alexi Laiho. En el corte vuelve a ayudar en las voces Danko Jones, aunque el papel principal se lo lleva Laiho. De esta “Lycanthrope”, me gustaría destacar sobretodo como Marty, de un modo muy generoso, cede en esta ocasión mucho terreno al rabioso finlandés, y este es de los pocos cortes donde me atrevería a decir que la balanza se decanta incluso más hacia el colaborador que hacia el propio Friedman. El pique neoclásico es tan extraordinario como previsible, pues bien es sabido por los seguidores de Children el gusto de Laiho por las escalas neoclásicas.

Nos acercamos al final, y después de tanta cera toca un poquito de pausa. Marty rinde homenaje a dos veteranos del rock como son el batería Gregg Bissonette (JOE SATRIANI, STEVE VAI), y el bajista Tony Franklin (Jimmy Page, Whitesnake, Quiet Riot), invitándolos a ayudarlo en un corte tan sencillo como embelesador. “Undertow” se perfila como uno de esos temas azucarados que tanto gustan a Friedman, y de los que a nosotros, por muy trues que nos queramos hacer, también nos acaba llegando al alma.

Esto se acaba, y que mejor que componer un tema con el personaje con el que Marty mantuvo antológicos “mano a mano” cuando comenzaba su andadura metálica, hablamos como no de Jason Becker. Cuando vi el nombre de Becker pensaba que iban a tirar de neoclásico y de shred a punta tralla, pero cuál fue mi sorpresa al ver que el tema difería bastante de ello. El título lo deja bien claro, entrelazado perfectamente con “Inferno”, aquí tenemos un “Horrors”, y es que el corte tiene desde el inicio una atmósfera dura, cruda, asfixiante, incluso tétrica diría yo, algo poco habitual en Marty, pero a la vez es melodioso, dinámico, bello y cambiante. Sin duda un broche de oro a un disco superior.

“Inferno (Reprise)”, último tema, actúa como elemento cohesionador de tanta propuesta diferente que hemos disfrutado durante los casi cincuenta minutos que dura la obra. Con él se cierra el telón, se acaba lo que ha sido este fantástico combinado de música donde hemos podido disfrutar de metal, jazz, flamenco, neoclásico, y más. Así que amigo, si eres de los que cuando ves la etiqueta de instrumental, huyes despavorido temiéndote un taladro de shreddings egocéntricos en plan Yngwie Malmsteen, debo avisarte de que este disco es todo lo contrario. “Inferno” es un trabajo musical enorme, variado, agradable, marchoso, divertido, de muy fácil escuchar y mejor digerir.

Se nota a la legua cuando un artista saca un disco porque lo manda el contrato con la discográfica de turno, o cuando lo hace porque le sale del fondo del alma. Y si encima le sumamos un momento de inspiración superior, y unas colaboraciones de lujo, ya lo tienes. Un disco obligado para todo aquel que se considere amante de la buena música, y no tan solo del hermético metal. Candidato a disco del año. ¡Bravo Marty! Gracias por hacernos felices una vez más con tu música.

Componentes:

Marty Friedman     Guitarras, Bajo, teclados
Jeremy Colson – Batería, voces

Tracklist:

01.Inferno
02.Resin
03.Wicked Panacea – Rodrigo y Gabriela
04.Steroidhead  – Keshav Dhar
05.I Can’t Relax – Danko Jones
06.Meat Hook – Jorgen Munkeby
07.Hyper Doom
08.Sociopaths – David Davidson
09.Lycanthrope – Alexi Laiho, Danko Jones
10.Undertow
11.Horrors
12.Inferno (Reprise)

WEB

Autor: Betrayer

3 Comentarios

  1. Matthew Bourdais

    18 junio, 2014 at 12:48

    Grandioso álbum si señor. te doy la enhorabuena Betrayer por esta gran review. Y al señor Friedman, por regalarnos menudo discazo.. Muy variado, y muy abierto. No apto para todo el mundo. Algunos ya mismo dirán que se trata de una ñoñería, lo digo sobre todo por algunas de las colaboraciones. A mi no me desagradan, a parte le dan un punto sin igual al disco.. Un saludo.

    • METALMANIACO

      25 junio, 2014 at 2:48

      Impresionante disco de este gran violero, que sinceramente nunca escuche nada de el desde que dejo Megadeth y migro a Japon donde se vinculo mucho con el particular estilo de rock y metal del pais del sol naciente. Se que tambien estuvo muy vinculado a la TV del mismo. Me parecio un disco super pontente y de un nivel tecnico abrumador que me recordo a su epoca en Cacophony. Un album muy variado, con un sonido muy moderno, una energia y velocidad que no dan respiro. Tambiem me sorprendio mucho el estilo desplegado totalmente alejado a sus dias en la banda del pelirrojo. Discazo sin dudas….

  2. Franco

    15 julio, 2014 at 1:31

    Inferno y Horrors con Becker impresionante de lo poco que escuche, no espero el momento a comprarlo!

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