Mashai (66) – Crítica

Publicado por el 29 abril, 2012

Artista: MASHAI
Álbum: 66
Estilo: Rock Alternativo/Metal
Fecha: Enero de 2012
Sello: Autoeditado
Nota: 7,3/10

Según informan MASHAI en su hoja de prensa, ellos se presentan como una banda de rock duro cantado en castellano; pero de rock duro tienen más bien poco; como mucho algunos riffs de guitarra que destacan por encima del resto y que se acercan al metal de índole más alterna, riffs que te machacan en ocasiones con aderezos de rock transgénico al estilo SOBER, SKUNK DF, MOEBIO y grupos por el estilo, con una voz algo sosa; que va ganando con las escuchas, a medida que nos vamos adentrando en el disco.

Si no fuera por las guitarras endurecidas, tendríamos un trabajo muy normalito; por suerte; parece que la temática del disco va más allá de lo estrictamente musical, evolucionando a pasos agigantados y ofreciéndonos una propuesta atrayente; y todo ello a pesar de lo poco que deja ver la portada; como quien dice, la chicha está en el interior. Letras llenas de magia, temas expresivos que te ayudarán a comprender más acerca este viaje que MASHAI emprendieron con su anterior propuesta “6”, que prosiguen con “66” y que finalizarán con la tercera parte, “666”, la revolución, el cambio, esperemos que ese cambio sea para más, lo propuesto en su segundo largo, deja muy buen sabor de boca.

Cuando nos adentramos en textos como “Sombras” o “Sin escrúpulos” pensamos diferente, son textos reales, puros, disfrazados de una estela oscura y mágica, pero con un mensaje claro que te hará razonar, pensar, imaginar; darle vueltas al coco; no es un simple grupo de rock alternativo, o rock duro como ellos se hacen llamar; es más que eso; por suerte hay homogeneidad entre un tema y otro; no siempre es la misma melodía, hay temas más potentes y otros más suaves; pero todos caminando por el mismo sendero; con las mismas dotes compositivas; del riff imponente de su comienzo en  “Carpe Diem”, con desdoblamiento de las guitarras y un riff imponente, vagamos por el camino, escuchando temas como “Sombras”; a partir de aquí los temas se hacen más interesantes, la voz de Iván me recuerda al cantante de LOS PLANETAS, el ritmo se acerca mucho al rock alterno con aderezos de temple atmosférico, los solos ayudan a crecer la composición y los coros y estribillos, rellenan de magia una canción que va creciendo con las escuchas.

“Nudos” entra con un aroma acústico muy leve; avanzando con la guitarra hondeando sin fuerza; los punteos envuelven de calidad de la composición llevándote a un sendero en el que te sientes lívido, ligero;  por suerte la voz empieza de forma irregular y termina de forma regular; creciendo con unos puentes de batería poderosos; y una parte entre medida con un buen solo de guitarra; mucha melodía y harmonías exquisitas, como nota negativa, la voz a veces no consigue alcanzar el punto cumbre que otros temas si consiguen; otra cosa que me echa para atrás de esta canción; es la flojedad con la que avanza, bastante monótona otras veces. Otra cosa que debo aclarar, esta canción “Nudos”, está puesta en el disco como el corte número 4, y es el corte número 3. Y ya, el corte número 4 en el disco si es “Photophobia”, que está puesto en el libreto como el número 3.

Con una entrada sintetitzada de la batería, “Photophobia” empieza con fuerza, enganchándote desde la primera escucha; un tema que puede recordar a SKIZOO en algunos momentos, su temple vocal se mueve hacia un terreno más oscuro; las partes instrumentales se aprecian muy bien; en ese sentido tiene un sonido muy trabajado destilando fuerza a raudales; en lo musical es un tema que llega al notable sin problema; el estribillo juega a favor con partes muy frondosas y alegres, los aderezos orientales del ecuador juegan una baza importante.

En “Agua” el bajo entra para el lánguido tintineo de la guitarra y con el interesante ritmo que le precede; nos ayuda a sumergirnos de lleno en la rima de su letra, y disfrutar así de un corte majestuoso, líricamente hablando; repleto de luces y sombras; con una caracterización propia del rock and roll más pesado; la frialdad de las guitarras vuelve con más chicha que nunca en “Sin escrúpulos” un temazo, muy buen rollo al principio, y más rabia en la interpretación; el bajo de Jon y la batería de Gorka, aprietan sus tuercas, para que la fuerza de las guitarras se vista de gala; más rock and roll que nunca con una base arrolladora y un final por todo lo alto.

MASHAI tienen cuerda para rato; si con su segundo trabajo “66” son capaces de demostrar este nivel; no quiero imaginar lo que pueden dar en el futuro; ojalá lo consigan, tienen nivel más que de sobra, da gusto escuchar un disco tan bien construido y solvente como este; quizás como puntos negativos, deberían afinar la puntería hacia ciertos aspectos como la voz, que en ocasiones queda descolgada de las melodías y su finura le quita emoción a la historia. También decir, que cada uno de los solos de guitarra del álbum, excepto “Agua”, fueron grabados por el anterior guitarrista Iñigo Ibarra; ya sólo me queda recomendar el disco; si os gusta este tipo de música, podéis descargar el disco a través de este LINK y visitar la web del grupo, aquí.

Autor: Francisco J. Román

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