Obsidian Kingdom (Mantiis) – Crítica

Publicado por el 24 enero, 2013

obsidiankingdommantiisArtista: OBSIDIAN KINGDOM
Álbum: MANTIIS
Estilo: Post Metal/Progresive/Black
Sello: Autoproducido
Fecha: 2012
Nota: 9/10

OBSIDIAN KINGDOM es un proyecto independiente formado en Barcelona en 2005 a través de los siguientes músicos; (los nombrecitos se las traen) Zer0 Æmeour Íggdrasil a los teclados y voces, Ojete Mordaza II a la batería, Rider G. Omega, guitarras y voces, Prozoid Zeta JSI a las guitarras y Fleast Race O’Uden al bajo.

Enigmático, inclasificable con una performance musical que nada tiene que envidiar a muchas otras formaciones venidas desde el extranjero, y cantando en inglés encima, OBSIDIAN KINGDOM amurallan su propuesta con estilos varios y la esencia innata que te llevará por un trasiego espeluznante, melancólico, melódico, agresivo y donde géneros como el black metal por ejemplo, el progresivo, el post rock y post metal, se dan de la mano con una facilidad asombrosa, ligando un paraíso de sonidos que pocas veces veremos por estos lares.

14 canciones plasmadas a través del ingenio y la meticulosidad donde el miedo, la ira, la locura, lo atroz, la simpatía y la rabia marcan unos capítulos enlazados con apremio y con una dedicación innata que silva a favor de las nuevas tendencias; con el inicio sosegado de “Not Yet Five” viajamos hacia los derroteros más estilistas de la acústica “Oncoming Dark”, un páramo prolongado con voces tranquilas donde la calma aflora con delicadeza que unida a “Through the Glass”, sorprende con un translúcido colorido de sonidos expectantes a través del cristal; el bombo marca el serpenteo de la rima y los esquemas guitarreros hacen lo propio dibujando diferentes estigmas sonoros.

La continuación de esta meticulosa ofrenda se liga a la inhumana y feroz entereza de “Cinnamon Balls”, donde los voceríos más blackers son añadidos con ahínco a multitud de partes sintéticas; guitarras que brincan y progresividad pertinente con un halo dark, bastante oscuro; y por si fuera poco, los solos aportan otra guinda atractiva a dicha mezcla. “The Nurse” marca uno de los puntos más fríos, fúnebres y tristes del álbum, donde el piano afianza un matiz inspirado por la pena. Seguidamente, “Answers Revealing” revela  un claro de luz en una mañana soleada con unas puntadas de guitarra más arbóreas y el cambio de tonalidad en la voz.

“Last of the Light” vuelve a protagonizar otro de los momentos más extremos del álbum, enfocando ese sonido horrífico, tremebundo y pavoroso hacia el lado más mugre de dicha mezcla; aunque no todo queda aquí, la segunda parte de la canción es más tranquila y puede recordarte a ese rock setentero con aromas de grandeza.

Mención aparte merece “Genteel to Mention” donde los contrastes varían hacía una especie de rock alterno con una coral súbita de bellos paisajes sonoros; el tintineo y chirriante comienzo de “Awake until Dawn” envuelve su manto de seda, ante la explosión gutural que le precede, una pieza carnívora que desprende terror en cada una de sus fauces en lo que “Mantiis” propone desde su primer vislumbramiento con esa portada en blanco y  negro; donde el silencio marca cotas inenarrables, inquietantes y hondas.

Con el misterio de la duda en “Haunts of the Underworld”, bajamos a las profundidades a través de pequeñas reminiscencias con sus luces y sus sombras de por medio, esta vez las guitarras juegan un papel importante ya que recrean unas simbiosis llena de magia que calarán hondo en el oyente; “Endless Wall” se redondea con el bajo retumbando con un chirrido de guitarra; las voces black/death emanan una pureza llena de tempestad y agonía sacada del mismísimo infierno.

Sorpresa tras sorpresa, en “Fingers in Anguish” encontraremos el lado opuesto al tema anterior, calma y tranquilidad con la senda acústica y una hondonada turbulenta que ruboriza cada una de las propuestas que nacen hoy día en una escena cargada de sonido sin sentido, y bandas que carecen de la calidez necesaria para calar en del oyente, con “Mantiis” OBSIDIAN KINGDOM desafían su propia naturaleza con un trabajo muy rico compositivamente; los dos temas que cierran el álbum, diferentes a la par que atractivos, tenemos el tamborilero despertar de la black rockera “Ball-Room” y la mastodóntica “And Then it Was”, donde todos los perímetros establecidos anteriormente, sirven para poner los puntos sobre las íes, en un trabajo para disfrutarlo a conciencia y con los ojos cerrados, sí puede ser.

Componentes:

Rider G Omega(voz, guitarra)
Prozoid Zeta JSI(guitarra)
Fleast Race O’Uden(bajo)
Zer0 Æmeour Íggdrasil (teclados, voz)
Ojete Mordaza II (batería)

Tracklist:

Not Yet Five
Oncoming Dark
Through the Glass
Cinnamon Balls
The Nurse
Answers Revealing
Last of the Light
Genteel to Mention
Awake until Dawn
Haunts of the Underworld
Endless Wall
Fingers in Anguish
Ball-Room
And Then it Was

BANDCAMP

Autor: Francisco J. Román

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