Powerwolf (Preachers of the Night) – Crítica

Publicado por el 12 agosto, 2013

powerwolfpreachersArtista: POWERWOLF
Álbum: PREACHERS OF THE NIGHT
Estilo: Power Metal
Sello: Napalm Records
Fecha: 19 de Julio de 2013
Nota: 8/10

No es ninguna sorpresa, la popularidad tan grande que están consiguiendo los alemanes POWERWOLF en los últimos años, con “Blood of the Saints” se consolidaron con una de las bandas más atractivas y altruistas del género power metal. Y parece que ahora con “Preachers of the Night” vuelven a repetir el mismo éxito cosechado.

¿Por qué este éxito tan abrumador? Simple y llanamente, porque siguen haciendo lo que mejor se les da y lo que sus seguidores les piden, grandes melodías y buenos estribillos. Aparte  porque hacen una música que engancha, que es fácil de digerir y que está sustentada por una base conceptual sólida, discutible en algunos casos pero original en la que han construido un estilo propio y que a día de hoy, repite éxito con su quinto trabajo de estudio en ocho años de carrera.

POWERWOLF han sabido evolucionar pese a las críticas, en algunos casos odiosas y sin fundamento. Algo mismo ocurrió con el fenómeno SABATON, y mirad donde está ahora (la formación sueca); escalando posiciones a pasos agigantados en la escena internacional, su último trabajo “Carolus Rex” es un ejemplo.

Muchas semejanzas entre ambas formaciones. Por lo pronto, ambos usan el fenómeno persuasivo para atraer a las masas. SABATON utilizan su mensaje bélico y sus impactantes melodías y coros para meterse a la gente en su bolsillo. POWERWOLF hacen algo parecido, solamente que se apoyan en coros tétricos, estribillos super trabajados y una candente mescolanza de sonidos eclesiásticos con órganos de catedral para construir su propio enjambre llameante de fuerza, poder y salvación.

POWERWOLF ha sabido evolucionar con el paso del tiempo; adaptándose a cada escenario y cuidando cada detalle, desde el aspecto musical y el exterior de sus portadas, (el nuevo artwork es obra de Matthew Greywolf,) hasta el icono que se maneja como presentación en cada una de ellas. Los símbolos religiosos se repiten, y POWERWOLF sigue invadiendo cada estrofa musical, con su peculiar visión de futuro, horror, oscuridad, religión, demonios, pero sin dejar de lado el Apocalypsis tan personal que llevan a cabo en cada historieta, donde el lobo vuelve a estar presente en sus estandartes, una mascota que ha ido adornando la R-evolución de los alemanes, tal y como hicieron IRON MAIDEN con Eddie, o MEGADETH y un sinfín de bandas más.

Dos años han pasado desde “Bloods of Saints” y el contingente liderado por Matthew y Charles Greywolf vuelve bajo el auspicio de un nuevo sello, Napalm Records, dispuestos a sembrar de oscuridad los corazones de una multitud de metalheads. Nuevamente pintados de blanco y negro, (bien podrían dar el cante y ser una banda de Black Metal, pero no) desprendiendo horror a través de melodías vertiginosas, riffs heavyes llevados por guitarras galopantes y la incuestionable lírica de sus teclados a manos de Falk Maria Schlegel que vuelve a salirse emborrizando de epicidad cada joyita de este trabajo, como ocurre con “Amen & Attack”, “Coleus Sanctus” con estribillos infernalmente adictivos; o esa pieza de catedral “Kreuzfeuer” con unos intermedios celestiales, canción cantada en alemán con unos coros grandiosos de fondo, comandados por la magnífica voz del principal eje motor de este aeroplano sinfónico, el señor Attila Dorn, que empaña de gloria y fascinación cada pieza de este monumental sacrilegio sonoro.

Si hay algo que me gusta de estos alemanes, es la facilidad con la que su música se adhiere a tus oídos. Su power metal tétrico, grandioso y aterrador se engrandece con una mezcla de fuerza y melodía, significando ese espectro musical del que carecen muchas formaciones. La identidad propia de POWERWOLF es algo que debería tener en cuenta muchos a la hora de identificar su propuesta.

La victoria está cerca de manos de otro de los cortes más excelsos y fuertes de dicha obra, “Sacred & Wild” cuyas melodías iniciales son repetidas hasta la saciedad, coreando lo mismo una y otra vez, con uno de los estribillos más apoteósicos del plástico y un coro ancestral hacia mitad de la escucha con influencias palpables de anteriores álbumes.

Quizás lo menos destacable, pese a la gran producción de Fredrik Nordström, sea la monotonía que circula entre algunos cortes, ya sean en algunas voces y ritmos terriblemente asequibles con una falta de dirección abismal, repitiéndose y cerrándose al cambio, o la innovación.

En “Cardinal Sin” se llenan de velocidad con un doble bombo bestial, una entrada triunfal; fulminada por unos titubeos de guitarra rotundos golpeando al oyente como si de un relámpago se tratara. A mitad de la canción, los diferentes cambios de ritmo se ven ligados a la música clásica, favoreciendo el derrotero sarcástico de su lírica, usando el latín para llevarnos a las profundidades del averno conforme indican las distintas señales.

Uno de los cortes que alaba constantemente a Dios, es “In the Name of God (Deus Vult)” con una entrada espectacular, canción capaz de freírte los tímpanos (más por su letra que por su música, ahí queda) con unos cambios de ritmo potentes y unas guitarras machaconas; pese a que el etnicismo de sus finitas teclas se acongoja frente a los cánticos de Atila, repitiendo una y otra vez, In the Name of God, es una canción con una letgra muy interesante que habla sobre las tragedias causadas por las Cruzadas en la Edad Media.

El continúo bamboleo de la batería y el canturreo de Attila Dorn en “Nochoi Dozor” pronto se intensifica invitando al oyente a entrar en esta especie de secta soporífera; una canción compacta y que a buen seguro, será todo un hit en su próxima gira. La desgarradora rebanada de guitarras filosas en “Lust for Blood” pega el estallido con otro estribillo épico; el apoyo coral de los verdugos siguiendo al huésped principal, eleva la majestuosidad del álbum y de esta pieza, a un espíritu de lucha donde el fuego, es uno de los elementos principales del producto presentado por los alemanes.

En “Extatum et Oratum” el estoico título pasa a un segundo plano a merced de unas guitarras más compactas; siendo “Last of the Living Dead” con sus campanadas y aullidos de lobo, la pieza más original del álbum; aparte Attila ilustra su pasado como cantante de ópera aunando a la mezcla un fondo teatral e insólito hasta el momento, yo diría que necesario ante tanta sobrecarga de instrumentos repetitivos y tantas letras hablando sobre religión y demonios.

POWERWOLF siguen a groso modo, rivalizando contra ellos mismos; repitiéndose y haciendo lo que mejor se les da. Quizás; algo cansinos en su temática,pero con un halo de misterio inconfundible, nada propio de una banda de power metal, aunque visto lo visto, POWERWOLF hace tiempo que crearon un imperio propio en pos de su imagen.

Componentes:

Charles Greywolf – Bajo
Matthew Greywolf – Guitarras
Falk Maria Schlegel – Teclados
Attila Dorn – Voces
Roel van Helden – Batería

Tracklist:

01.Amen & Attack
02.Secrets of the Sacristy
03.Coleus Sanctus
04.Sacred & Wild
05.Kreuzfeuer
06.Cardinal Sin
007.In the Name of God (Deus Vult)
08.Nochnoi Dozor
09.Lust for Blood
10.Extatum Et Oratum
11.Last of the Living Dead

WEB

Autor: Francisco J. Román

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