Royal Hunt (A life to Die For) – Crítica

Publicado por el 30 diciembre, 2013

royalhunt-alifetodieforArtista: ROYAL HUNT
Álbum: A LIFE TO DIE FOR
Estilo: Progressive/Melodic Metal
Sello: Frontiers Records
Fecha: 3 de diciembre de 2013
Nota: 9/10

Que sorpresa me he llevado al escuchar el nuevo material de ROYAL HUNT. Lo cierto es que nunca les había prestado tanta atención a estos daneses, y por si fuera poco, decir que me han cautivado desde la primera escucha. “A Life to Die For” es un redondo que atraerá tu atención si gustas del metal melódico sinfónico bien hecho, elegante y con buen fondo, un plástico exquisito en sus 46 minutos de duración donde no hay lugar para el relleno ni las medias tintas.

Activos desde 1992, los daneses han ido escalando posiciones a pasos firmes, sin detenerse en el camino, a pesar de las malas rachas que han tenido en su haber, desde “Land of Broken Hearts” han construido una carrera sólida como pocas.

La intención de escuchar este disco, viene desde el lanzamiento de su 20 aniversario, tras la edición un año antes de “Show Me How to Live”, el disco que supuso el regreso del vocalista D. C. Cooper que formó parte de la banda desde el 95 hasta el 98 y que volvió al grupo en 2011. Por lo que tengo entendido, la banda ha cambiado varias veces de vocalista; pasando por el seno de la banda, artistas de la talla de Henrik Brockmann, John West y Mark Boals que actualmente forma parte de IRON MASK, HOLY FORCE y otras tantas bandas más.

El estilo que practica ROYAL HUNT es una especie de metal melódico sinfónico de alto talante y de agradable escucha. El disco consta de 7 canciones llevadas por melodías adictivas y tempos aromatizados con enriquecedores sinfonías. Músicos perfeccionistas dando el todo por el todo en un trabajo rimbombante cargado de una épica majestuosa con un fondo que gustará a los oídos más clásicos del género.

Un trabajo muy bien hecho, todo hay que decirlo, con una portada reluciente que nos invita a soñar y con unas piezas que bien podrían encajar como un puzzle u obra conceptual. Guitarras limpias, tempos excepcionales que se llenan de encanto en cada uno de los giros llevándonos en volandas a través de pasajes muy inspirados con solos que realzan la gran labor guitarrera de Jonas Larsen, quedando algo apagado en las partes más bajas frente a la fuerza que desarrolla la orquesta y los teclados de André Andersen.

Delicatesen asegurada a través del corte que nos da la bienvenida “Hell Comes Down from Heaven” de nueve minutos y medio de duración, donde hay momentos para todo, excepcionalmente para la pomposidad y las figuras sinfónicas de altos vuelos, sin abusar de los solos de guitarra y con un D. C. Cooper muy entregado como podremos ver en todo el álbum. Esta pieza es una de las canciones más enriquecedoras y pegadizas del conjunto.

El ensueño viene de la mano de “A Bullet’s Tale” con unos organillos de fondo bastante apetecibles y una sinfonía eclesiástica, dulzona a más no poder. La canción tiene una introducción muy de Opereta clásica y cuenta con la colaboración vocal de Michelle Raitzin que le da un toque de dramaturgo sin igual, la canción se mueve entre tempos rápidos y más relajados pero con una mescolanza de ambos llevada con ahínco por una percusión bastante nerviosa, cuyo maestro de ceremonias es Allan Sorensen.

“Running Out Of Tears” sigue por el ámbito del rock clásico con toques de AOR, Hard Heavy con un fondo operístico vanguardista, precioso entrante y más lucrativo si cabe, el apasionante momento protagonizado por la coral femenina que en el minuto 1.39 se va entremezclando fugazmente con D.C, Cooper, hilando la encantadora y sutil melodía del estribillo antes de que los teclados arcaicos dejen paso a los solos de guitarra de Jacob Kjaer, firmando un constante bamboleo resultón de incesante color.

El penetrante comienzo de “One Minute Left to Live” fragua a través de una paleta de diferentes instrumentos de cuerda, un titubeo grave, denso y finísimo, la base principal por la que gira la canción, donde cabe destacar la firmeza y entrega de cada una de las partes, uniendo la perfecta armonía entre Heavy Metal al estilo de los grupos de power clásico de los 90 con un aluvión de solos de guitarra con una majestuosidad que envuelve toda la canción y un final glorioso.

A continuación llega una de las canciones más queridas por un servidor, hablo de “Sign Of Yesterday” que sin duda se convertirá en toda una joya; una pieza de culto exquisita, una super balada de esas que hacen época, capaz de emocionar el corazón de los más insensibles. Ya sea en el conjunto global de la misma, o en la forma en la que están unidas las sinfonías a las guitarras, junto con la templanza de Cooper, o simplemente el impresionante desgarro instrumental provocado por las guitarras, pasando por la dulzura de Andersen al piano. Todo un conjunto de armonías memorables que otorgan al conjunto una calidad indiscutible.

Despampanante, deslumbrante y poderosa, así es la entrada “Won’t Trust, Won’t Fear, Won’t Beg”, otra balada pero más power, donde lo atractivo son los coros y ese sonido frondoso tan conseguido con una particularidad, los tonos altos de D.C. Cooper vuelven a ser el centro de atención junto a la parte intermedia de dicha pieza, donde las guitarras vuelven a ganarse el cielo con un aire más power metal.

Por último llega “A Life To Die For” de ocho minutos y medio de duración, que trae consigo el lado más heavy al comienzo, otra granada de explosión melódica donde sonido operístico y coral vuelve a hablar por sí solo, engalanando de guitarras melódicas y de voces espléndidas un final apoteósico por todo lo alto.

ROYAL HUNT nos entregan uno de los mejores trabajos de este género de lo que llevamos de año. Otra joyita al canto, que a buen seguro adornará estas navidades las repisas de muchos de los aficionados a este tipo de música. Recomendado.

Componentes:

Allan Sorensen – Batería
Jonas Larsen – Guitarras
Andreas Passmark – Bajo
D.C. Cooper – Voces
André Andersen – Teclados

Tracklist:

01. Hell Comes Down from Heaven
02. A Bullet’s Tale
03. Running Out of Tears
04. One Minute Left to Live
05. Sign of Yesterday
06. Won’t Trust, Won’t Fear, Won’t Beg
07. A Life to Die For

WEB

Autor: Francisco J. Román

4 Comentarios

  1. Ivancho

    1 enero, 2014 at 3:46

    Excelente álbum, y muy atinada tu crítica. A nivel personal van variando mis canciones preferidas, la que no me ha gustado desde un principio es RUNNING OUT OF TEARS, es como que la veo demasiado comercial y no logra convencerme. En un principio me gustó más que las demás SIGN OF YESTERDAY, pero digamos que tengo un cariño sostenido y permanente por A BULLET’S TALE, a medida que avanza la canción va ganando en emotividad, y su solo de guitarra ácido hace buen contraste con el resto de la canción. Saludos desde Uruguay.

    • Francisco Román Valverde

      3 enero, 2014 at 21:21

      Gracias por tu comentario Ivancho, a pesar de no ser muy conocedor de estos músicos y de su música, he intentado ser lo más objetivo posible de lo que me ha ofrecido este trabajo. Un saludo.

      • Ivancho

        2 mayo, 2014 at 17:55

        Gracias a tí. Conozco bastante a esta banda, y a decir verdad este es un gran disco, aunque nunca tan bueno como su Paradox, que de paso te recomiendo escuches, para mí y para muchos es su obra cumbre, también con Cooper a la voz. También te recomiendo el vivo con John West llamado simplemente 2.006. Un abrazo.

  2. rafa69

    8 enero, 2014 at 10:39

    Buen analisis del disco sí señor. A mi tambien me ha gustado mucho. Música elegante y de calidad. Suma y sigue esta banda, ofreciendo buenos discos.

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