Soilwork (The Ride Majestic) – Crítica

Publicado por el 9 septiembre, 2015

soilworkArtista: SOILWORK
Álbum: THE RIDE MAJESTIC
Estilo: Melodic Death/Metalcore
Sello: Nuclear Blast Records
Fecha: 28 de agosto de 2015
Nota: 9,5/10

Parece que desde que retomaron la senda correcta con “The Panic Broadcast” en 2010, los suecos SOILWORK andan sumidos en un exquisito estado de gracia que no están dispuestos a abandonar. Después del monumental “The Living Infinite”, tuvimos un delicioso y esperanzador aperitivo con el E.P. “Beyond the Infinite”, pero que alegría ver que el plato fuerte supera con creces dicho E.P. y se erige como el mejor disco de Death Melódico en lo que va de 2015. Aunque la verdad, encasillar a Soilwork bajo dicha etiqueta se me antoja algo pobre, porque la música de estos cracks, y en especial este disco, es mucho más que Melodeath al uso.

En “The Ride Majestic” nos vamos a encontrar con uno de los trabajos más elaborados y complejos de su carrera, infinitamente más difícil de digerir que su obra de 2013, que entraba a las primeras de cambio. Estructuras nada convencionales, constantes cambios de ritmo, fuerza a espuertas en dura pugna con sus habituales dosis de melodía, y como no, el hombre de las mil voces, el auténtico rey de los vocalistas de Death Melódico, el ENORME Björn “Speed” Strid realizando la enésima exhibición de su carrera. Regalándonos su peculiar amalgama de registros que van desde el growl deather más aguerrido a las más cautivadoras voces limpias, con todo lo imaginable y por imaginar por en medio, porque la verdad, tiene momentos de harsh-growl-melódicos que yo ya no sé ni cómo coño clasificarlos.

soilworkfragSi tuviera que escoger una sola palabra para definir este disco lo tengo bastante claro, el adjetivo sería “dinámico”. Como os decía las estructuras de los temas son de todo menos previsibles, tan pronto te están hipnotizando con una pegadiza melodía de guitarra, como te atizan un blast beat a todo trapo, un ritmo entrecortado o un riffeo thrash, con una facilidad de ensamblaje y un efecto sorpresa acojonantes. Y parte de la culpa la tiene esa bestia parda de la batería llamada Dirk Verbeuren, un auténtico culo inquieto de los parches cuya capacidad creativa está fuera de toda duda, incapaz de anquilosarse en un mismo golpeo durante demasiados segundo, capaz de encontrar en cada ocasión el redoble, plato o doble bombo adecuados para encajar los diez mil cambios de ritmo que no paran de inventar Sylvain Coudret y David Andersson. Y es que el trabajo de los dos hachas desde su incorporación a la banda está siendo tan colosal, que ya nadie echa en falta al miembro fundador y principal compositor Peter Wichers.

Dicho esto, creo que podemos utilizar de nuevo la etiqueta Death Metal Melódico/Progresivo para definir este “The Ride Majestic”. Y digo “utilizar de nuevo”, porque ya hubo un momento de su carrera, con el genial “A Predator’s Portait”, en que el adjetivo Progresivo se asoció con Soilwork. Y con todos los argumentos lo podemos volver a utilizar porque está claro que su propuesta musical va mucho más allá de un “War Eternal” de ARCH ENEMY o un “At War with Reality” de At the Gates, con todo el respeto que estos discos me merecen. Pero “The Ride Majestic” ofrece mucho más al oyente, su propuesta es tan ecléctica y variada que encasillarlos únicamente bajo la etiqueta de Death Sueco Melódico se me antoja algo pobre.

Si no me crees te invito a que comiences la escucha del plástico directamente por el cuarto tema “Enemies of Fidelity” y después me cuentas. Inicio melódico envolvente y a darle cera, todavía no hemos llegado al primer minuto y ya cuento cuatro cambios de ritmo, seguimos con el momento “voces limpias” de Speed y en 1:16 nos llueve un zapatazo que es para mear y no echar gota, la majestuosa voz endulzada de Speed se propone enamorarnos subida en un frenético blast beat y amenizada por unos teclados muy cercanos al Power. Y si quieres seguir, tú mismo, de aquí al final vas a encontrar otro millón de cambios de ritmo, un recital de cambios de voz e incluso un solo breve pero muy certero, por no hablar de ese precioso final decreciente orquestado mientras se va diluyendo el blast beat de Van Verbeuren.

Pues aplícate el cuento, y si este tema te ha parecido enorme, poco te va a decepcionar el resto del disco, porque estos cabronazos no bajan el listón en los cincuenta minutos que dura el trabajo. Es escuchar el riffeo inicial de “The Ride Majestic (Aspire Angelic)” y se te ponen los pelos como escarpias, por no hablar del dolor de cervicales que vas a coger con temas como “The Phantom” (jodida maravilla asesino-tenebrosa), o “All Along Echoing Paths” (¿eso que suena al principio es un fretless?, menuda gozada). Y para que no te me quejes de tanta candela, si eres de los que conociste a Soilwork en su etapa más melódica, también tendrás tu particular dosis en temas como “Whirl of Pain” o el tema cierre “Father and Son, Watching the World Go Down”, dos temazos donde la palabra buen gusto cobra otra dimensión y con unas voces limpias y harsh de Speed para las que se me acaban ya los elogios, ¡monstruo!, que eres un puto monstruo.

Si eras de los escépticos que creías que SOILWORK no iban a ser capaces de sacar una tercera joya musical de forma consecutiva, te equivocabas de lleno. No tan solo han sido capaces de igualar su maravilloso disco doble de 2013, si no que para hacerlo han sido valientes, y lejos de repetir la fórmula del triunfo, se han arriesgado con un disco mucho más complejo y difícil, que al igual no entra tan a las primeras de cambio como “The Living Infinite” pero que atesora un nivel igual de espectacular, y una vez desmenuzado al completo se perfila como incluso superior a su predecesor por lo dificultoso de su composición, y porque esta vez Jens Brogen ha conseguido que las guitarras “crujan” mejor, dotando al global de una fuerza superior. Solo me queda quitarme el sombrero por enésima vez ante estos maestros y recomendar fervientemente la escucha de este “The Ride Majestic” a todo aquel que guste del buen Sonido Goteborg sazonado con una pizca de progresivo.

Componentes:

Björn “Speed” Strid – Voces
Sven Karlsson – Teclados
Dirk Verbeuren – Batería
Sylvain Coudret – Guitarra
David Andersson – Guitarra
Markus Wibom – Bajo

Tracklist:

01.The Ride Majestic
02.Alight in the Aftermath
03.Death in General
04.Enemies in Fidelity
05.Petrichor by Sulphur
06.The Phantom
07.The Ride Majestic (Aspire Angelic)
08.Whirl of Pain
09.All Along Echoing Paths
10.Shining Lights
11.Father and Son, Watching the World Go Down

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Autor: Betrayer

2 Comentarios

  1. Alex Angelripper

    11 septiembre, 2015 at 4:14

    es un exelente cd, no es para exagerar y ponerle 9,5, un 8 es mas justo, parece que han encontrado el rumbo perdido que tubieron con las cagadas semejantes de Figure Number Five, Stabbing the Drama y Sworn to a Great Divide, incluso THE RIDE MAJESTIC me gusto un poco mas que The Panic Broadcast y The Living Infinite! me alegra qe Soilwork siga sacando buena musica y espero que no pierdan mas el rumbo!

    • Diego K

      21 noviembre, 2015 at 5:07

      A que disco le das 10 puntos vos? quiero saber tu gusto

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