Therion (Les Fleurs du mal) – Crítica

Publicado por el 29 diciembre, 2012

therionlesfleursdumalArtista: THERION
Álbum: LES FLEURS DU MAL
Estilo: Operatic/Gothic Metal
Sello: End of the Light
Fecha: 28 de Septiembre de 2012
Nota: 9/10

Siempre me he considerado un ferviente seguidor de la música de THERION; sobre todo de esos THERION revolucionarios, optimistas, cambiantes y distintivos. Una distinción que en su grandilocuente propuesta siempre ha sobresalido por encima del resto de formaciones que pueblan la escena internacional.

Aunque el éxito se lo debemos a un sólo hombre (Christofer Johnsson) no debemos negar el talento de cada uno de sus acompañantes; la infinidad de músicos que han pasado por este camaleón musical, ha servido para definir la esencia de una banda, que con cada disco se ha renovado drásticamente.

La superación y las ganas por sorprender al oyente, es algo que va ligado al conjunto global que rodea la musicalidad de los suecos. Si no fuera por el cambio, THERION no habrían pasado siquiera del death metal primigenio y brutal de sus primeras obras, al metal operístico por excelencia tal cual son catalogados hoy día. Pero es obvio, que Christofer Johnsson siempre se ha rodeado de grandes voces, guitarristas y teclistas. Ya lo pudimos ver antaño con los hermanos Niemann llevando este barco a buen puerto, con la edición de cuatro grandes obras discográficas, “Deggial”, “Secret of the Runes”, “Sirius B” y “Lemuria” o el fastuoso y discutido “Gotthic Kabbalah” que tan buenos resultados ha dado.

Esa ha sido una de las mejores etapas de los suecos sin lugar a dudas, donde más entradas vendieron y más conciertos dieron a lo largo del globo. Donde el público ha estado más expectante y agradecido con la música que llevaban los suecos en cada espectáculo. Es de cajón decir, que la discografía de los suecos goza de una variedad compositiva y una calidad envidiable. Ya quisieran muchos tener obras en su haber de la talla de “Symphony Masses: Ho Drakon Ho Megas” de donde hasta hace poco, THERION seguían tocando temas en los directos; no hay más que ver aquel fantástico directo “Live in Midgard” de 2002, donde THERION (cerraron una etapa musical) y presentaron un verdadero recital, repasando sus mejores canciones, extraídas de discos tan indiscutibles, que hoy día siguen siendo clásicos por excelencia del metal, y de la música como tal.

Es muy difícil olvidarse de álbumes como “Vovin” o “Theli” de los cuales, temas como “The Rise of Sodom and Gomorrah”, “Wine of Aluqah”, “To Mega Therion”, “Cults of Shadow” o “Invocation of Naamah” siguen invadiendo los directos del grupo, y la gente los sigue coreando y aplaudiendo tanto como el primer día. Discos que no se olvidan y que protagonizaron un antes y un después en lo que se conoce actualmente como Operatic Gothic Metal; y que dieron el do de pecho en la evolución que THERION han ido forjando año tras año. El progresivo y todos los elementos añadidos después, dieron el lavado de cara definitivo para que “Gothic Kabbalah” despuntase alto, el fantástico DVd de “Live Gothic” los encumbró más alto todavía,  sin embargo con su último trabajo “Sitra Ahra” bajaron el nivel, aquí el cambio se notó sobremanera, y los nuevos integrantes no sorprendieron tanto como se esperaba de ellos; algunos repiten para esta nueva obra (“Les fleurs du mal”), tales como Lori Lewis que toma las riendas como vocalista principal (sorprendiendo y siendo la más laureada en esta obra, erigiéndose como firme candidata a ser una de las voces del momento), con la ayuda de Thomas Vikström y el apoyo de Snowy Shaw, otro de los mandamases que ha ayudado a que el sonido operístico de THERION, toque otros palos diferentes a lo que fue la propuesta del grupo en sus comienzos.

Ante nosotros un disco difícil de catalogar, aunque THERION le haya dado su toque maestro, cosa que no está nada mal y se agradece. Antes de ser lanzado a la venta este “Les Fleurs du Mal”, la banda optó por mantener un silencio prolongado, anunciando simplemente el título del álbum y la portada que formaría parte del nuevo universo colosal y bombástico de los suecos. A partir de aquí, las dudas empezaron a surgir, y muchos seguidores comenzaron a hablar sobre el supuesto nuevo trabajo del combo sueco. Hasta entonces, ya se sabía que THERION habían abandonado el sello Nuclear Blast. El motivo de la marcha del grupo del sello que los había visto crecer, era un misterio, aunque más tarde se desveló que la discográfica no había apoyado este proyecto como se debía, y THERION decidieron marcharse y optar por la autoedición, más tarde se anunció que End of the Light se encargaría de apoyar el álbum.

Otra de las noticias que se dio a conocer, es que este trabajo no se vendería en las tiendas, y solo se podría adquirir a través de la web del grupo o en los puntos de venta de las giras. Quizás este acercamiento con la gente, la forma de distribuirlo, haya ayudado al grupo a acercarse más a sus seguidores, además Christofer Johnsson lo vaticinó con anterioridad.

Lo que sí es importante dejar claro, es que este “Les Fleurs du mal” será el último trabajo de THERION en mucho tiempo, su líder Christofer Johnsson ya ha anunciado que pone punto y aparte en su carrera, dejando de lado toda actividad en estudio y directo para volver dentro de unos años con una ópera rock en la que lleva trabajando muchos años, tal proyecto del que se desconoce todo; es un proyecto totalmente diferente a lo que lleva haciendo en su carrera como músico. Incluso, este mismo “Les Fleurs du mal” le llevaba quitando el sueño bastantes años; y por fin, por lo que he leído en más de una entrevista, ha podido sacárselo de la manga. El resultado salta a la vista..

En cierto modo es de agradecer; la variedad y el buen gusto, es algo que siempre ha caracterizado a este músico; y de esta forma se demuestra que Christofer Johnsson es un tipo peculiar y de unas cualidades musicales que poco o nada tienen que envidiar al resto de mortales. “Les Fleurs du Mal” está basado en una obra que estuvo prohibida en la Francia de 1949 y es un homenaje al poeta francés Charles Baudelaire; un álbum conceptual iluminado por música y arte muy cuidado, donde entran en juego aquellos poemas prohibidos donde el romanticismo y el erotismo cobraban un papel sumamente importante, y donde el idioma Francés tiene mucho que decir, ya que la seducción propia de la misma lengua, cata un colorido estilístico de Opera metal sinfónica donde entran en juego 15 versiones de los 60 y los 70; igual para muchos resulta de talante empalagoso y muy alejado de la propuesta habitual de THERION, en este caso os puedo asegurar que se trata de un trabajo adictivo, que te sobrepasa en los 45 minutos escasos que dura.

Desconcertante, y abrumador, un álbum sorprendente que se deja querer con las sucesivas escuchas, sobre todo al contener un lenguaje y una lírica tan distante al resto de propuestas que los suecos han ido aportando a lo largo de su carrera. “Les fleurs du mal” propone un universo de colores por explorar lleno de grandilocuencia y aromas tan variopintos como agradables; oscuridad, fantasía y erotismo al alcance de todos.

Para esta ocasión el grupo  ha tirado la casa por la ventana, filmando tres videoclips de algunos temas del disco, principalmente de los más atrayentes por así decirlo, aunque a mi gusto, casi todos los temas gozan de una índole cálida y un espíritu favorecedor, que favorece prácticamente la nueva senda musical por la que se mueve THERION.

Todo es válido y nada se saca de contexto, sobre todo cuando la historia que hay detrás de cada letra, está tan bien acoplada a la música; ejemplo del primer corte, rápido entrante con una galopada incesante apoyada en la voz de Lori Lewis, “Poupée de cire, poupée the son” cuenta con un estribillo matador que te deja KO en la primera escucha, uno de esos temas que a buen recaudo se convertirá en clásico indiscutible del grupo, una canción disfrutable al cien por cien, con la esencia THERION de fondo, metal de grandes riffs, potencia abrumadora y un intermedio angelical con la música clásica aportando unas orquestaciones de un brillo espectacular; esta es una versión de France Gall.

En “Une fleur dans le coeur” veremos un inicio encantador con la guitarra adornando la melodía, por otra partre la armonía vocal de Lori Lewis y Thomas Vikström se posiciona como una de las delicatesen del álbum hasta que la fémina angelical sobresale con su tono. Una suavidad técnica palpable que va ganando a medida que avanza y que va in-crescendo con los coros  y acompañantes, recreando una fantasiosa ornamenta de voces femíneas, que sin duda, se pondrá a huevo en tu cabeza con una facilidad asombrosa, te asombrará y acabará gustándote como la que más, a mí me parece una de las más bonitas del disco; esta versión corresponde a Victoire Scott.

El raudo y agrietado sonido de guitarra en “Initials B.B” da un giro extraño en comparación al final del tema anterior, la sensualidad de las voces que lo acompañan aprovechan el grado sustancial de la canción para agrandarse con un aura fetichista, las corales que acompañan la canción se apoyan en la voz de Snowy Shaw para dar un colorido vocal entusiasta y muy bien discernido, todo ello llevado por la presente y característica labor de los instrumentos de viento que como vaivenes van surcando la melodía; o lo que es lo mismo, música clásica para acompañar una pieza despampanante y escultural; cuya versión es de Serge Gainsbourg.

Mari Paul pone la guinda en “Mon Amour, Mon Amí” una épica entrada rellena de sensualidad gótica, que explora un terreno oscuro, y deprimente junto a la maléfica y escalofriante voz de Thomas Vikström donde se notan de fondo los leves rugidos de la guitarra discordante, acompasando la melodía, después surge desde lo más profundo la voz de Lori Lewis para dar ese toque de hegemonía clásica que necesita la canción, esta tiene un aura bastante triste, el aire rimbombante de la misma y la interesante labor de la batería va navegando a tenor de unas cenefas eclesiásticas con un brillo carismático; dicha versión corresponde a Marie Laforêt.

“Polichinelle” (el inicio me recuerda ese aire oriental…) una canción que no pasará desapercibida y donde Lori Lewis muestra su capacidad vocal que hará resurgir la diva que lleva dentro. Sabor clásico con las guitarras (de Christian Vidal, arpegiando y llenando la melodía) encuadrándola aquí y allá durante todo el tema; el tacto y la forma en la que es cantada, da un efecto lírico y clásico indiscutible, hilvanado con la fantástica labor masculina y ese aire antigüista con un toque muy teatrero. En esta ocasión, la versión es de France Gall.

Preciosa la interpretación de “La Maritza” que es llevada con suma suavidad por un clavicordio simulando pequeñas gotitas cayendo en la inmensidad, la belleza de Lori Lewis resalta una pieza extraordinaria, llevada por un La, la La que se repite hasta la saciedad, con unos golpes secos de batería apoyados por el teclado, la voz masculina hace lo propio, una canción singular, o mayúscula como se quiera ver, pero con un encanto que resalta la grandeza de esta obra; por último y como estoy anotando, la versión es de Sylvie Vartan.

Los adornos que van sentenciando la pieza anterior, va acompañando la siguiente canción “Soeur angelique” que en el libreto viene dibujada como una monja misericordiosa derramando lágrimas de sangre atormentada por su pena; un tema con aires barrocos y una estirpe de música clásica clarividente, sutileza en una semi-balada con una voz dulzona y altiva donde Lori propone un canto de Ópera mayor llena de sobriedad y antología; el acompañamiento de cuerda de este tema me recuerda al cine francés de aquella época, francamente de admirar el aroma conseguido para dicho tema. “Soeur Angelique” corresponde a Annie Philippe.

“Dis-moi poupée” reaparece de forma más austera y me recuerda a canciones de discos como “The Secret of the Runes” con una apología más honda, más oscura, llevada por una coral femenina donde la voz de Snowy Shaw sobresale, una pieza íntima y lenta, punteada por unos violines que crean una especie de aullidos bien ataviados; casi al final hay un solo de guitarra muy interesante y unas harmonías más abiertas que quitan algo de etnicidad a la parte más oscura de las voces, la versión es de Isabelle.

“Lilith” retumba con los platillos y batería frente al apoyo más uniforme de la guitarra, que se muestra más apagada que de costumbre y donde sobresale la voz de Lori Lewis, que por enésima vez plantea otra senda por la que cruzar, repitiendo constantemente Lilith y coreando una melodía curiosa. Esta versión es de Léonie Lousseau.

La siguiente canción “En Alabama” no sé porque motivo, me recuerda ese genio afrodisíaco más de la era actual, con el piano resaltando a cada rato y el bajo de Nalle Påhlsson endulzando la magia de la guitarra, la voz de Mari Paul da un rollo distinto a la mezcla, también hay que recalcar el aporte de Thomas Vikström que se sale y el mellotrón o percusión a cargo de Matthias Olson; la versión es de Léonie Lousseau.

El mismo autor de la versión anterior repite con esta obra circense y de la Francia más clásica, “Wahala Manitou” con el fantástico aporte de Stefan JernsTahl al acordeón delineando unas melodías muy chulas al comienzo de la misma, con guitarras menos atravesadas llevando algunos solos muy bien planteados.

Hasta este punto, el disco se te pasa volando y cuando menos te lo esperas aparece el corte número 12,  “Je n’al besoin que de tendresse” posiblemente el tema más heavy del disco, velocidad a tope y unas voces con el espíritu THERION más heavylongo, bailable y festivo, una melodía de guitarra repetida varias veces; la parte central de la canción, se repite muchas veces y acabarás coreándola como tal. Genuino final para encarar el siguiente tema.

Volvemos al rollo clasicista de la mano de “La licorne d’or”, canción típica Francesa, repleta de tenores altos, contrabajos, y todo lo que una coral multitudinaria conlleva en su haber. Lo más resaltable de esta pieza, es la parte inicial que está plagada de diferentes instrumentos musicales muy bien provistos. Una canción bastante tranquila que repite casi los mismos elementos que hemos podido ver anteriormente; personalmente me quedo con otras que me han llenado más. Esta versión es de Victoire Scott.

Poco a poco vamos llegando al final de dicha obra, ahora retomamos la balanza con el solo vocal de Thomas en “J’al le mal de toi” que simplemente borda una actuación estelar, capaz de ponerte los pelos de punta. Con sus altos embelesa de melodías los fondos fúnebres, casi imperceptibles, Betty Mars es la encargada de la versión. El corte número 15 es una versión más breve del primer tema del álbum.

Finalmente y aunque no está incluida como tal entre las versiones, “Les sucettes” es una variante, o mejor dicho un Bonus Track mucho más alegre y con unas finas líneas no tan intensas como el resto de cortes. Como añadidura, hablando del libreto en general, no todas las canciones incluyen letra o imagen; hay varias canciones que el grupo ha escogido como las más representativas, elogiables, que al fin de cuentas son las más atractivas por así decirlo y las que mejor entran a la primera escucha; dicho artwork y libro ha sido dibujado por el artista italiano Saturno Butto, que ha realizado un trabajo soberbio, dando ese toque obsesivo, sexual y sadomasoquista que necesitaban las letras.

Un digipack de lujo, para los verdaderos amantes y fervientes seguidores de THERION; “Les Fleurs du Mal” ha sido grabado en los estudios Adulruna y producido por Christofer Johnsson, cuenta con unos acabados cuidadísimos, cuidando hasta el más mínimo detalle, en el que cada representación de dicha obra, supone un gozo mayúsculo para cualquier oyente que se atreva con este nuevo pasaje musical que plantean los suecos. No sé si deberíamos alabarlo como un derroche de originalidad, porque al fin y al cabo son versiones hechas por otros artistas, y el mérito deberían llevárselo ellos. Aunque personalmente pienso que han sido THERION los que han dado en el clavo, añadiendo la guinda final.

Un trabajo que puede verse como una mera anécdota de su carrera, saliéndose por completo de la senda habitual a la que nos tienen acostumbrados, y eso es algo que deberían hacer muchos artistas, sobre todo si el resultado final es de tan buen grado como el que plantean los suecos en este capítulo. Gran obra que te deja expectante y que apartir de aquí marcará un antes y un después en la carrera del grupo. El disfrute queda asegurado, aunque como siempre digo, la última palabra la tienes tú; por lo pronto su paso por España ha sido todo un espectáculo digno de ver y de admirar. Ojalá vuelvan pronto, se les va a echar mucho de menos.

Componentes:

Christofer Johnsson – Guitarras
Lori Lewis – Voces
Christian Vidal – Guitarras
Thomas Vikström – Voces, flauta
Johan Koleberg – Batería
Nalle Påhlsson – Bajo

Tracklist:

01.Poupée de cire, poupée de son (France Gall cover)
02.Une fleur dans le cœur (Victoire Scott cover)
03.Initials B.B. (Serge Gainsbourg cover)
04.Mon amour, mon ami (Marie Laforêt cover)
05.Polichinelle (France Gall cover)
06.La Maritza (Sylvie Vartan cover)
07.Sœur Angélique (Annie Philippe cover)
08.Dis-moi poupée (Isabelle cover)
09. Lilith (Léonie Lousseau cover)     02:31
10.En Alabama (Léonie Lousseau cover)
11.Wahala Manitou (Léonie Lousseau cover)
12.Je n’ai besoin que de tendresse
13.La licorne d’or (Victoire Scott cover)
14.J’ai le mal de toi (Betty Mars cover)
15.Poupée de cire, poupée de son (France Gall cover)

WEB

Autor: Francisco J. Román

10 Comentarios

  1. Jhonny Gutiérrez

    15 enero, 2013 at 3:08

    Amigo, qué buena critica, esto en total acuerdo con cada una de tus apreciaciones y agradezco que te hayas tomado el tiempo de escribir sobre esta obra maestra, porque no es más que eso!

    Disfruté mucho tus detalles y datos curiosos.

    Gracias de nuevo, saludos desde Colombia!

    J.G.

  2. SERGIO

    26 enero, 2013 at 6:49

    Hola, se agradece el comentario, aunque hay que aclarar dos cosas: el título del disco se basa en la gran obra de Baudelaire (que estuvo prohibida en 1849 y no en 1949) pero no así las canciones, las cuales son en su mayoría de Serge Gainsbourg, y fueron hechas en los años 60-70, o sea pop liviano francés de alta calidad. Impecable la interpretación de Therion, una gran banda. Saludos & Stay Heavy.

  3. ELIZA GOMEZ

    5 marzo, 2013 at 18:23

    ME PARECE UNA EXCELENTE CRITICA PARA UN TRABAJO QUE NO TIENE IGUAL,SOY SUPER FAN DE THERION Y PERSONALMENTE OPINO QUE ES EL MEJOR ALBUM DE LA BANDA HASTA EL MOMENTO, LAS VOCES SON ESPECTACULARES Y EL TOQUE DE LOS INSTRUMENTOS ES BRILLANTE, AUNQUE ES CIERTO QUE SE LE DEBERIA DAR EL RECONOCIMIENTO A LAS ARTISTAS ORIGINALES, NO QUIERE DECIR QUE THERION NO HAYA PUESTO SU GRAN TALENTO PARA LOGRAR UNAS CANCIONES SUBLIMES, OJALA CONTINUEN DELEITANDONOS CON SU MUSICA PERFECTA

  4. Don Juan de Sarco

    6 marzo, 2013 at 19:21

    La verdad es que Therion ha demostrado una vez más que es una de las bandas más innovadoras del mundo sin defraudar, un excelente disco.

    Saludos

  5. krollian

    6 abril, 2013 at 14:16

    Cuatro veces he visto ya a la banda.
    En la Jam de Bergara, Joy Eslava y La Riviera en Madrid y la Rock Star de Barakaldo.

    Un auténtico lujo. A mí este último trabajo me encanta. Impecable, potente, original (valga el contrasentido por la interpretación de obras originales), lleno de reminiscencias góticas, románticas, literarias…
    Rebosante de un trasfondo de malditismo.

    Therion es una de esas bandas que evoluciona. No esperes que “fabriquen” un sonido y se queden en el mismo lugar hasta el final de su carrera. Afortunadamente.

  6. Marcado

    13 mayo, 2013 at 17:06

    Excelente critica, este album es, sin dudas, uno de los trabajos mas innovadores y especiales de la extensa discografía de Therion, sin dudas mi banda favorita.

  7. Ramiro

    5 junio, 2013 at 17:46

    Como amante de la chanson francaise, éste es uno de los discos de Therion que más me ha gustado, es como que me leyeron la mente, lo he disfrutado de principio a fin.

  8. Carlos

    10 junio, 2013 at 20:32

    Muy buena critica,muy buen álbum, conocedor el autor.

  9. John Rambo

    30 junio, 2013 at 21:37

    Que mas podemos decir de Therion, lo has descrito de la única forma que se merece esta gran banda, Desde que escuche por primera vez a Therion, quedé atrapado por la belleza artística de su música y sus letras. En lo personal sería injusto si tuviera que escoger cual es el mejor disco de Therion, todos aportaron lo necesario en su momento y dejo una huella especial y única, razón por la cual me quedo con Todos como favorito.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>