Thirteen Bled Promises (The Black Legend) – Crítica

Publicado por el 19 enero, 2016

thirteenbledpromArtista: THIRTEEN BLED PROMISES
Álbum: THE BLACK LEGEND
Estilo: Brutal Deathcore
Sello: Autoeditado
Fecha: 1 de diciembre de 2015
Nota: 9/10

No es un secreto a voces, pero el metal nacional goza de un nivel envidiable y sino que se lo digan a la banda que os presento a continuación, THIRTEEN BLED PROMISES. Una de las tantas bandas nacionales que luchan día a día por hacerse un hueco en la escena, y que con tesón, trabajo y esfuerzo van consiguiendo grandes logros.

Lo de estos madrileños no tiene nombre, pocas bandas he visto yo de fuera con una fuerza tan estremecedora como la de este órgano percutor cercena cráneos. Y aunque la propuesta de esta gente se mueve en una dirección totalmente abierta, no cabe duda que llevan el metal extremo en las venas y lo defienden a capa y espada como mejor saben hacer, mezclando géneros como el death metal progresivo, el djent, el metalcore, el brutal death o incluso el deathcore más sanguinario que uno se pueda echar a la cara.

La banda formada por Darío “Bob” Urbistondo o Francisco “Fran” Arrechea a las guitarras, Alvaro Turri Alciturri a las voces, Javier Cosmea al bajo y Jonathan “Johny” Heredia a la batería, presentan un material totalmente “demencial”. Dicha palabra es la mejor definición del disco, aunque no la única. La sensación de enfermedad de cada canción, os conducirá a través del terror más loco y salvaje, todo ello estudiado y premeditado con antelación por unos músicos cuya imaginación no tiene límites. thirteenbledbanda

Un disco que ha contado con la participación de Alex Cappa (The Metal Factory Studios), junto a la labor del artista Martin de Diego Sadaba cuya portada refleja la genialidad musical y las durísimas composiciones a las que estamos a punto de someternos. Todos ellos, temas englobados en la continuación conceptual de su debut “Heliopause Fleets” que ya dejaba el listón bastante alto. Esta nueva historia habla de un oscuro viaje que abarca desde los orígenes de nuestro planeta hasta el siglo XVI, siempre con la turbadora y enigmática presencia de esos seres de otras galaxias, moviéndose entre lo terrenal y lo divino. Aunque con un extra, en esta ocasión con la presencia demoníaca que acapara la imagen principal de la portada.

Este segundo trabajo “The Black Legend” además de tener un fondo enfermo, obtuso y burro, es un trabajo visceral, muy cuidado en términos de composición o producción y con unas construcciones elaboradas plagadas de cambios. La pujanza de las guitarras es la idónea para que el oyente se percate de la intensidad y agilidad que recrea cada uno de sus integrantes. Partes rítmicas estremecedoras y un bombo plagado de fuerza, técnica, potencia. Retratar cada tema haciendo hincapié en cada giro, puede resultar una tarea compleja, pero no cabe duda que hablamos de una obra elaboradísima que no solo juega a ver cuál de los temas es el más brutal de todos.

Tanto el título de introducción al disco “The Irrevocable Jugdement Of The Inner World” como esa garrapata denominada “Species Landfill” son temas bien distintos entre sí, la intro está muy bien constituida por elementos más sutiles, mientras que la segunda brilla por su ejecución, su agresividad y esa estampa nerviosa cargada de disonancias, pulverizando cualquier registro.

La pesadumbre, oscuridad y melancolía de “Sons Of The Northward Clash” nos sumerge en otro estado de embriaguez, por momentos llegando a terrenos inexplorados con esos riffs burbujeantes cargados de crudeza o ese malabarismo donde las guitarras son verdaderas hacedoras de una genialidad pasmosa. Seguidamente llega “Year 666 (The First Arrival)” una pieza que explota como una bomba perforando con esos eructos futuristas de Álvaro. Todo un desdoble donde es importante afinar bien el oído para seguir de cerca la letra. Una canción cargada de progresividad y ligereza bruta donde el dramatismo abarca todo el contorno de las guitarras.

El Deathcore más violento y cañero abre sus férreas alas en “A Fully Stabbed Face” una proeza sónica que vaga sin piedad por el terreno más cerrado que yo recuerde. Riffs ensortijados en la demencia más astuta, acolchados por burbujeos constantes con esos graves (antes de llegar al ecuador) que no escatiman en lastimarte los oídos. Todo ello, coloreado por tonos grises, azules oscuros o negros donde la voz expone el máximo de sus credenciales. Brutalidad elevada al cuadrado cuya intensidad se acelera y desacelera cuando Jonathan decide exprimir su instrumento al máximo. Pero no es el único tema que yo destacaría como el más impetuoso del plástico, los hay incluso más venenosos como “Beeldenstorm” o el propio “Cosmic Depletion” toda una declaración de intenciones, donde hay progresividad, ritmos diabólicos y un death cargado de ese lado “core” repleto de hirvientes praderas donde se aprecia algo de lentitud y también calma. Pero el disco no se detiene, suma y sigue con la retorcida “Biblephagy Slender Phytobezoars” donde hay espacio para el bajo de Javier o esas lapidarias guitarras asfixiantes que calman el tempo en un breve lapso de tiempo, recordando al Doom más angular, y al Deathcore más ronco, rocoso y atrofiado.

Los dos últimos cortes del disco no son menos impactantes que el resto, “Death Of An Alien” está muy conseguido, aunque “The Day After Roswell” el corte más extenso del álbum, es uno de los más avispados por así decirlo. Releed su letra y alucinad, pero atended a su música y podréis ver las diferencias tan abrumadoras con el resto de títulos. Algunas de esas diferencias se aprecian en los ritmos donde la batería causa más estragos al incluir diferentes redobles enérgicos o Turri que con sus crujidos cenagosos es capaz de meterte el miedo en el cuerpo. No obstante, el apartado riffero y sudoroso de las guitarras, tiene verdaderos momentos para el recuerdo, tanto en la parte introductoria como al final de la canción.

Si uno busca encuentra, y si se esfuerza por reconocer que no solo el metal venido de fuera merece la pena, se llevará una grata sorpresa. Hay bandas, pero también hay calidad. Sólo hay que saber poner el ojo en la dirección correcta y apoyar la escena. El resto viene solo. THIRTEEN BLED PROMISES son el ejemplo más claro de que si se quiere, se puede. Y aquí están, defendiendo su segundo disco y coronándose entre las nuevas promesas del género extremo nacional.

Componentes:

Jonathan Heredia  – Batería
Darío Urbistondo – Guitarra
Alvaro Alciturri – Voces
Francisco Arrechea – Guitarra
Javier Cosmea – Bajo

Tracklist:

01.The Irrevocable Judgement of the Inner World
02.Species Landfill
03.Sons of the Northward Clash
04.Year 666 (The First Arrival)
05.A Fully Stabbed Face
06.Beeldenstorm
07.Cosmic Depletion
08.Biblephagy Slender Phytobezoars
09.Death of an Alien
10.The Day After Roswell

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Autor: Francisco Román

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