Triptykon (Melana Chasmata) – Crítica

Publicado por el 10 abril, 2014

triptykon-melana-chasmataArtista: TRIPTYKON
Título: MELANA CHASMATA
Estilo: Gothic/Doom Metal
Sello: Century Media
Fecha: 14 de abril de 2014
Nota: 9,5/10

El que fuera líder de HELLHAMMER en el pasado y de los desaparecidos CELTIC FROST, Thomas Gabriel Fischer, más conocido como Tom G. Warrior, regresa ahora con el segundo trabajo de su banda TRIPTYKON, en una mezcla de Gothic, Doom y sonidos oscuros.

La mente de este incansable músico ha aportado a lo largo de los años y en sus diferentes formas y estilos, una serie de influencias que han copiado muchas otras formaciones relacionadas con el Black Metal. Ahora, se autocopia así mismo, renaciendo con una propuesta diferente, totalmente sólida. Atrás quedaron obras de auténtico culto (con su banda anterior) como “To Mega Therion”, “Into the Pandemonium” o su última incursión discográfica y no menos laureada, “Monotheist”. “Melana Chasmata” supone el relevo perfecto para conocer de cerca el camino que ha tomado TRIPTYKON con respecto a su pasado más cercano.

Esta formación ya tiene unos añitos, y demuestra un potencial (sobrenatural) que ya pudimos contemplar con creces en su álbum debut “Eparistera Daimones”. Ahora el relevo es tomado por otra eficiencia sonora de gran calibre y con una magnitud más creíble donde todos los elementos de su primera incursión, forman un sonido atípico, más personal y trabajado.

Perfecto para un día lluvioso, oscuro y de sollozos eternos, “Melana Chasmata” entra de sopetón en mi alcoba dibujando una sonrisa figurada. La interpretación de estos cuatro caminantes sin rumbo se torna alegórica, con una simbología sublime a través de su portada, creada por el suizo HR Giger (tal y como hizo con Celtic Frost antaño) y con un fondo de misterio donde esas figuras extrañas acaparan toda mi atención.

El álbum se vuelve intrigante en sus 67 minutos de duración, ni mucho menos aburrido. Aunque podría pasar en el caso de que los tempos más lentos, fueran uno de tus puntos más flojos. Por ello, animo a cualquier amante del Doom oscuro y atmosférico a degustar esta obra, inclasificable en sus melodías, con armonías rebuscadas y unos sollozos de ultratumba que ponen los pelos de punta en cortes como el single “Breathing” con un bajo allanando el terreno, y una explosión de agresividad con velocidad de por medio, donde veremos la ejemplaridad de Norman Lonhard a la batería, los serpenteos de V. Santura con su guitarra, el desgarro provocado por los guturales de Thomas Gabriel Fischer metiendo cizalla en cada estrofa, sus solos sepulcrales y una atmósfera obtusa cuyo intrigante y más blasfemo momento es cuando los coros del minuto 1.37 entran en acción. Dicha canción, es una de las más agresivas y que más recuerdan a su antigua banda CELTIC FROST.

Ante tanta expresividad decrépita, la chirriante y atmosférica “Tree Of Suffocating Souls” abre las hondonadas del averno, trayendo consigo un mar de deidades a sus espaldas con todo tipo de cambios rocosos como los de la voz de Fischer, los redobles de batería unidos al bajo de Vanja Šlajh que sobresale con unas atmósferas rugosas en el minuto 5.45, donde anteriormente la canción portaba un sonido metamórfico y que después de este lapso reabre una senda totalmente opuesta. Más velocidad, rememorando las viejas glorias de su antigua formación, y con Fischer entonando a la perfección, mientras su segundo al mando, V. Santura recrea unos guturales más extenuantes. Imperiosa y furtiva, una abrasadora y llameante caja explosiva de ritmos encontrados e influencias feroces con una base capaz de desollar vivo hasta al más previsor.

La sonoridad de la guitarra acústica y una percusión deslumbrante (cuya producción me ha asombrado) nos adentran en el mundo ilusorio de “Boleskine House”. Como aliciente es más instrumental y luminiscente que la anterior e incluye unas voces decadentes que si no fuera por el acompañamiento femenino, la canción tendría un caminar muy distinto. Rocosa y con unos riffs cavernosos a más no poder, pseudo gótica y lenta, variando la intensidad entre sus luces y sombras pero con un aleteo de punteos y guitarras achacosas; la canción va variando su intensidad a medida que nos encumbra a los infiernos para endulzarnos el paladar con una melancolía muy bien pincelada cuya alma reside en la decadencia provocada por la voz de Fisher junto a la dulzura de su acompañante.

La portada es tan lóbrega, tenebrosa y agónica como el tercer corte, la rasgada “Altar of Deceit” (con un inicio en recuerdo a los maestros EVOKEN) que vuelve a sobrepasar los 7 minutos de duración llevando consigo un extenuante calco de ideas, capaces de estar en diferentes lugares al mismo tiempo. Todo lo que diga, queda corto ante la babilónica muestra que os espera por delante. Degustar cada uno de sus apartados, requiere de un esfuerzo previo. Las influencias quedan patentes, pero por no crear comparaciones erróneas, prefiero que degustéis a vuestra forma lo que este manjar de agresividad subliminal y riffs controlados propone.

Anteriormente nombré “Breathing” como uno de mis cortes predilectos, pero no hay uno sin dos, ni dos sin tres, por ello la calmada “Aurorae” y la cuchicheante “Demon Pact” me tienen totalmente enamorado. “Aurorae” empieza con una batería tranquilita y es llevada por distintos punteos que van encumbrando levemente su grandeza compositiva. Sus voces limpias y la bio-diversidad, son algunos de sus alicientes más favorables, además de ser un corte plural y distintivo, está en la parte central del álbum y difiere ampliamente de “Demon Pact”, la pieza más extraña y arriesgada del mismo. Aunque conserva cierta afinidad con el Doom Clásico, nos muestra la vertiente más efímera de este producto llamado “Melana Chasmata”. Tiene segmentos de otros géneros como el Avant Garde con unos sonidos rebuscados a lo Trent Reznor que le dan un ambiente tétrico. El uso de la batería queda semidesnudo en distintas ocasiones, aunque la guitarra marca el momento culmen de la canción.

No menos apabullante es la pieza de 8 minutos, “In The Sleep Of Death” que viene con un sonido poderoso y unos cambios de ritmo superiores, donde cabe destacar la gran producción y su ejecución magistral, seguida por la melancolía vocal de Fisher recordando a la época “Into the Pandemonium” y entonando unos párrafos impregnados de sentimentalismos hacia la pérdida de un amor llamado Emily. “In The Sleep Of Death” desciende con unas guitarras salivosas y estruendosas, llenas de silbidos y mucha maldad impregnada en el dramatismo vocal, venenoso y lacrimoso. Un dúo explosivo. La perversidad del corte anterior también se respira en “Black Snow” (de 12 minutos de duración) el tema más extenso y elaborado del séquito presentado por TRIPTYKON, su épica destructora recrea todo tipo de atmósferas violentas. Uno de esos temazos que te aguardan en cualquier esquina para degollarte vivo. Su llegada condiciona a cualquier oído. Ante sus fauces, te creerás poderoso y querrás saborear ese mundo prohibido que pocos se atreven a descubrir. Magistralmente poderosa pese a su lentitud y con un fondo heroico.

Este último, posiblemente sea el tema más agresivo del álbum, todo lo contrario que “Waiting” que cuenta con instantes deslumbrantes, melodías calmadas o sedosas acompañadas del toque celestial de una voz femenina y que incluye unos coros más ofuscados. Llamadla experimental, sudorosa o alegre, pero no me diréis que no hay belleza en dicho tema. La mejor forma de despedir el álbum sin lugar a dudas.

La música de TRIPTYKON combina magistralmente el Black Metal con la pesadez del Doom, la agresividad del Death y una fascinación por lo oscuro que queda patente a lo largo de las nueve piezas que forman este trabajo sobresaliente llamado “Melana Chasmata”. Thomas Gabriel Fischer debería ser recordado por su trabajo en CELTIC FROST o HELLHAMMER, pero a partir de ahora, debe ser nombrado y aplaudido como tal, con una de las propuestas más atrayentes de los últimos años. Discazo al canto!!

Componentes:

Vanja Šlajh – Bajo
Norman Lonhard – Batería, percusión ex-Skjorta
V. Santura – Guitarras, Voces
Thomas Gabriel Fischer – Voces, guitarras

Tracklist:

01. Tree of Suffocating Souls
02. Boleskine House
03. Altar of Deceit
04. Breathing
05. Aurorae
06. Demon Pact
07. In the Sleep of Death
08. Black Snow
09. Waiting

WEB

Autor: Francisco J. Román

1 Comentario

  1. Achilipu

    14 mayo, 2014 at 2:26

    Que poco extrañado estoy de que los bocachanclas habituales no hayan dicho nada de este disco ¿Este no es para niños, eh, jevipollas?

    A parte de eso. Buen disco y buena crítica también.

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